24 febrero 2011

Más allá de la vida

En el momento que escribo estas líneas estoy viendo La muerte tenía un precio. En esta mítica película de Sergio Leone, Clint Eastwood y Lee Van Cleef son dos cazarrecompensas con un mismo objetivo y una gran rivalidad... Ya han pasado más de cuarenta años desde dicho film, y quién iba a pensar entonces que el rey de los espaguetis western se iba a convertir en uno de los cineastas más respetados y admirados de todos los tiempos, en que cada nuevo film que realiza levanta multitud de expectativas y rumores, y un público fiel va a verle sin falta. Yo diría que a nadie se le pasó por la cabeza tal cosa, sin embargo dicha transformación se forjó ya hace tiempo, y trabajo a trabajo Eatswood no ha ido más que agrandando su leyenda; y mucho más estos últimos tiempos, que sin falta nos trae una o dos películas por año, y encima todas ellas de calidad, y algunas auténticas joyas cinematográficas.

El argumento de Más allá de la vida (Hereafter, 2010) gira en torno a la muerte. Tres son los personajes que la ven de cerca de una u otra forma. Por un lado tenemos a Marie Lelay, que vive en sus carnes una experiencia que le hará cambiar y por el que a su vez sufrirá rechazo; por otro lado está Marcus, un niño con unas malas condiciones familiares y que sufre una traumática pérdida; y por último tenemos a George Lonegan, que tiene la capacidad de comunicarse con los muertos con tan sólo tocar las manos de sus allegados. A partir de estos tres personajes, Eastwood reflexiona acerca de la muerte y sobre todo de la vida, sobre el miedo patológico que tenemos a ambas, pero también trata sobre personas perdidas e incomprendidas que buscan la felicidad y su lugar en el mundo. Lo demás es puro oficio, elegancia y clasicismo de un maestro indiscutible, que nos deja enganchados a la pantalla durante dos horas casi sin darnos cuenta, alternando las tres historias de forma fluida hasta que inevitablemente éstas se cruzan y acaban por verse afectadas y cambiadas de una forma que no se esperaban.

Como en Invictus, Eastwood ha contado con Matt Damon (Valor de ley, Destino oculto) como protagonista, por lo que se ha de suponer que ambos quedaron muy contentos con su primera colaboración; Cécile de France es la otra protagonista, esta actriz francesa es conocida por sus trabajos en Alta tensión, la última versión de La vuelta al mundo en 80 días, o Un secreto; George McLaren es el tercer protagonista y la sorpresa de la película, muy buen trabajo el de este chaval. Para mí hay una cuarta intérprete a destacar, aunque sólo sea por esos ojazos que tiene, que no es otra que la hija del director Ron Howard (que de vez en cuando nos regala una buena película), Bryce Dallas Howard, que se dio a conocer con el film de M. Night Shyamalan El bosque, y que también participa en la famosa y defenestrada saga “vampírica” de Crepúsculo, así como en la no menos criticada Terminator Salvation. Todos ellos, más algunos otros que no he nombrado, están perfectos, se nota que han sido dirigidos por una mano con experiencia.

Además de dirigir y producir, Clint Eastwood, como en otras tantas ocasiones, compone la música, donde abunda sobre todo los temas para piano; algunas melodías recuerdan a trabajos anteriores (Gran Torino, pero sobre todo a El intercambio), sin embargo, acompañan perfectamente, dando ese toque aún más personal y reconocible al conjunto, además de estar cargadas de sensibilidad de una forma sencilla y sin caer en estridencias, no queriendo hacerse notar, sino más bien invita al espectador a que se olvide de la misma y se centre en lo que está viendo.

Para concluir, Más allá de la vida es una cita ineludible de buen cine, un drama que nos invita a la reflexión sobre un tema que a día de hoy sigue siendo tan tabú como intrigante y desconocido; no intenta sacar ninguna conclusión y evita los dogmatismos, así que somos nosotros como espectadores quienes debemos sacar nuestras propias conclusiones. Lo peor de la cinta, a mi juicio, es el final, no obstante, si te gusta el cine, no debes dejar de verla.


LO MEJOR:
-Los actores, muy bueno el reparto, en el que destacan Matt Damon, Cécile de France, George McLaren, y también Bryce Dallas Howard y sus maravillosos ojos, a pesar de tener un papel muy pequeño.
-La dirección de Clint Eastwood, la fotografía de Tom Stern, y todo el apartado técnico.
-El guión, obra de Peter Morgan.
-La escena introductoria.

LO PEOR:
-El final, sin ser malo no me terminó de convencer, tenía otras expectativas.
-Esos vídeos con las arengas de dos “predicadores”.

¿Quién debería verla?
¿Te gusta el cine? Pues no hay más que hablar.

Próximos proyectos:
Pese a su edad Eastwood no está dispuesto a dejar la silla del director y tiene varios proyectos en camino, el más inminente es la biografía de J. Edgar Hoover, el que fuera creador del FBI, y que protagonizará Leonardo DiCaprio.

20 febrero 2011

Camino a la libertad

Esta es una de esas películas que llaman la atención, pero no acaba uno por decidirse, no deja de dudar si ir a verla. Estaba yo entre 127 horas y Camino a la libertad (The Way Back, 2010), y finalmente decidí ver las dos la misma semana, aunque quizá el filme de Danny Boyle podría habérmelo ahorrado, más que nada por las consecuencias que acarreó en mí. Total, que al final tomé la determinación de verla, y es que la historia de unos presos que se fugan de un campo de trabajo en plena Siberia (en la época del régimen del “hombre de acero”, Stalin), y que atraviesan media Rusia, Mongolia entera (incluido el durísimo desierto del Gobi), y el Tíbet, para llegar finalmente a la India, no puede sino generar curiosidad. Y si a eso le añadimos un reparto en el que hay nombres con tanto talento detrás, y encima le sumas un director con mucho oficio, uno entonces se encuentra en la “obligación” cinéfila de acudir a visionarla en una sala. Menos mal que lo hice.

Inspirándose en el libro La increíble caminata (The Long Walk: The True Story of a Trek to Freedom), escrito por Slavomir Rawicz, así como en diversas entrevistas a algunos de los protagonistas reales, Keith R. Clarke y el veterano realizador australiano Peter Weir (Master and Commander, Gallipoli) han escrito a cuatro manos el guión de esta asombrosa historia de supervivencia y superación. El segundo, obviamente, también dirige, ¡y cómo lo hace! Es cierto que hay una parte que se puede hacer lenta, pero nunca se acerca al tedio. Es complicado narrar toda la magnitud de un viaje tan largo, de más de diez mil kilómetros, manteniendo en todo momento el mismo ritmo y nivel de tensión, se hace necesario esos momentos más pausados para que el espectador se haga una idea más clara de las distancias recorridas. Pero esa etapa es sólo una parte del trayecto, el resto es impagable. Sobre todo a partir de la despedida que se produce en mitad del desierto, dicha secuencia es de una sencillez y sensibilidad maravillosas, es en ella donde Weir nos agarra bien agarrados y no nos suelta hasta que están bien avanzados los créditos finales. Todo ese tramo es un continuo nudo en la garganta, una cascada de emociones que nos hará soltar más de una lágrima (en mi caso, todo un río, pero es que el buen cine me emociona con relativa facilidad). Todo ello sin desmerecer para nada toda la primera parte del film: el epílogo, la vida en el gulag, la larga huida de dicho lugar (quizá algo confusa en su inicio); pero es que el último tramo es sencillamente genial.

Un casting bien elegido puede hacer de un muy buen film una gran película, y éso es lo que consigue el elenco de Camino a la libertad. Hay que empezar por un imponente Ed Harris (La roca, Una historia de violencia, Appaloosa), con su sola presencia el nivel de una película puede subir muchos enteros, y en ésta hace un gran papel, sorprende que no haya sido nominado al Oscar. Colin Farrell (El imaginario del doctor Parnassus, Tigerland) es otra de las caras más conocidas de esta cinta, es un actor con fama de polémico, pero lo que nadie puede negar es que tiene talento, y aquí nos vuelve a sorprender con su papel de Valka, un tipo que no se sabe muy bien si es villano o héroe. Saoirse Ronan nos deslumbró con su interpretación en Expiación, por el cual estuvo nominada al Oscar, posteriormente trabajó a las órdenes de Peter Jackson en The Lovely Bones; en esta ocasión vuelve a confirmar lo que ya sabíamos: que es capaz de meterse a cualquiera en el bolsillo. El personaje al que da vida Jim Sturgess (21: Black Jack) es Janusz, el que se podría afirmar que es el protagonista principal, un tipo difícil que arrastra consigo un desgraciado hecho, y que por encima de todo quiere regresar a su país para así encontrarse con la persona más importante para él; sus conocimientos salvarán en más de una ocasión a sus compañeros, pero su obstinación por seguir avanzando también les pondrá en peligro otras tantas veces. El que fuera el malo del Robin Hood de Ridley Scott, Mark Strong, también tiene un papel relevante en la trama; hace de soñador que no deja de pensar en fugarse del campo, es él el que anima a Janusz a planear la evasión.

Si bien hay muchas imágenes en este film que están cargadas de emotividad y dramatismo, no lo serían tanto sin la gran banda sonora compuesta por Burkhard von Dallwitz. Toda la música me pareció excepcional, pero el tema principal me resultó memorable, era sólo escucharlo que lograba infundirme mil y una emociones. Si a ello le añadimos unos paisajes espléndidos (de Bulgaria, Marruecos e India, que fueron los países donde se rodó la película), una gran fotografía y un cuidado diseño de producción, nos encontramos ante uno de esos filmes que te entran tanto por los ojos como por los oídos.

En conclusión. De Camino a la libertad sales tocado por sus personajes, por su intensidad y capacidad de transmitir emociones, por el dramatismo de muchas de sus secuencias. Peter Weir ha realizado un peliculón, uno de los mejores filmes dramático-aventureros que he visto jamás, si no el mejor. Merece mucho la pena verlo en pantalla grande.


LO MEJOR:
-El reparto, todos y cada uno de ellos realizan un gran trabajo. Destaco en todo caso al siempre excelente Ed Harris, a la genial Saoirse Ronan, al polémico Colin Farrell y a un Jim Sturgess que lidera con éxito un grupo de grandes intérpretes.
-La dirección de Weir, siempre pone la cámara donde mejor queda.
-La fotografía, la ambientación, el vestuario, el maquillaje, todo el plano técnico.
-La música, muy grande la composición de Burkhard von Dallwitz.
-A partir de cierta dramática y maravillosa escena en el desierto, el film no deja de emocionar, de maravillar, es ahí donde mayor fuerza cobra y donde el espectador no podrá abandonar la butaca por más que lo intente.

LO PEOR:
-La acción no se mantiene constante, decae durante parte de la cinta, se hace un poco lenta en esos momentos. Pero se compensa con creces cuando el ritmo vuelve a reemprenderse.
-Que se hayan olvidado de ella en los Oscar (salvo por el maquillaje no ha recibido ninguna nominación más).

¿Quién debería verla?
A mí me ha encantado, he salido del cine no satisfecho, sino pletórico, por lo que se la recomiendo a todo el mundo.


Leer critica Camino a la libertad en Muchocine.net

16 febrero 2011

También la lluvia

Sebastián es un director idealista que, junto con su amigo y productor Costa, pretende rodar una película sobre la conquista de América y de los abusos y tropelías que cometió el hombre blanco a la población indígena en el proceso; no obstante, la ficción y la realidad se mezclarán cuando los mismos indígenas que trabajan en el film se unan a las protestas contra la privatización del agua y la dura represión a la que serán sometidos.

Esta es la sinopsis del nuevo trabajo de la comprometida Icíar Bollaín, que traslada a la pantalla una historia escrita por su también comprometido marido Paul Laverty, conocido sobre todo por sus libretos para Ken Loach, paradigma del cine de denuncia social británico. Laverty teje una historia de cine dentro de cine con el telón de fondo de la lucha por el agua que llevaron a cabo los indígenas en Cochabamba, Bolivia, en el año 2000, y con la que traza paralelismos con la conquista de América por parte de Colón.

También la lluvia (ídem, 2010), que es una coproducción entre España, Francia y México, era la película con mayor número de nominaciones a los Goya tras Balada triste de trompeta y Pan negro, que arrasó en la pasada edición de los Goya, además de haber sido seleccionada por la Academia para representarnos para los Oscar, aunque finalmente no está entre las candidatas a la deseada estatuilla (sí que ha tenido mejor suerte, sin embargo, Biutiful, coproducción entre España y México, y que representa a este último país), y en los Goya se ha quedado con sólo tres premios de los trece bustos a las que optaba (aunque peor ha acabado la cinta de Alex de la Iglesia)

En el reparto tenemos caras conocidas y reconocidas, como Luis Tosar, que triunfó con su Malamadre de Celda 211; o Gael García Bernal, que trabajó a las órdenes de Iñárritu en Amores perros y de Walter Salles en la espléndida Diarios de motocicleta; a destacar también el papel de Karra Elejalde, que ha obtenido merecidamente el Goya a mejor actor de reparto, y a quien hemos visto en muchos filmes de diferente temática, como en Airbag y en el debut en el largo de Nacho Vigalondo. Otro de los personajes importantes es el que interpreta el novato Juan Carlos Aduviri, cuyo papel es la cabeza visible de las protestas por el agua y a la vez líder de los indígenas que se resisten a la colonización por parte del hombre blanco.

Finalizando. También la lluvia es un meritorio film que si bien al acabar no hace mella (a quien esto escribe al menos), sí que deja buenas sensaciones. Su reparto es destacable, tiene una gran banda sonora y está bien rodado, siendo su desarrollo más absorbente e interesante cuanto más avanza la trama. Una buena película a la que merece la pena darle una oportunidad.


LO MEJOR:
-El buen reparto, destacando Karra Elejalde y Luis Tosar.
-La música, compuesta por Alberto Iglesias, que ganó el Goya por enésima vez.
-La fotografía.

LO PEOR:
-A mi juicio no está aprovechado todo el potencial dramático de la trama.

¿Quién debería verla?
Sobre todo quien guste del cine de denuncia social.

13 febrero 2011

Bangkok Dangerous

Joe es un meticuloso asesino a sueldo a quien le encargan varios trabajos en la ciudad de Bangkok. Con la vista puesta a eliminarlo posteriormente contrata a Kong, un pícaro ladronzuelo con el que al final traba amistad a pesar de sus reticencias iniciales. Tras un trabajo accidentado conoce a una mujer muda dependienta de una farmacia que por alguna razón, quizá por esa incapacidad patológica de comunicarse, le gusta, por lo que acaba por intimar con ella. No obstante, llegado el último trabajo los planes se tuercen.

Los hermanos Pang (The Eye) dirigen el remake de la que fuera su segunda película, una historia sobre un asesino a sueldo que en el fondo nos está hablando de la incomunicación, o más bien la incapacidad de comunicarse con los demás, que es lo que el ocurre al personaje interpretado por Nicolas Cage (actor que nos ha regalado grandes interpretaciones como en Leaving Las Vegas, pero que en los últimos tiempos sobre todo trabaja en proyectos de dudosa calidad), cuya profesión le obliga a no entablar amistad con nadie, y a eliminar a toda aquella persona que establezca contacto con él, pues el anonimato es su mejor arma. Así, nada más empezar el personaje del asesino nos da repelús, pues vemos con qué frialdad trabaja, pero a medida que avanza la trama se nos muestra su lado humano, por lo que resulta imposible no sentir cierta empatía por el mismo a pesar de todo. Ése es quizá el mayor acierto del film, eso, una fotografía conseguida y unas escenas de acción bien filmadas.

Como protagonista absoluto (y la única cara conocida para la mayoría de nosotros) tenemos al ya mencionado Nicolas Cage, quien a mi parecer ha sabido retratar a un tipo frío y con serios problemas de socialización; le acompañan interpretes orientales, como Shahkrit Ymnarm, Charlie Yeung (Siete espadas), Nirattisai Kaljaruek y Dom Hetrakul, que seguro que son muy populares por tierras asiáticas, pero lo que es un servidor (salvo a Charlie Yeung) de poco les conoce.

Bangkok Dangerous (Ídem, 2008) es un filme interesante, tiene sus buenas dosis de acción, pero sin embargo buena parte de su desarrollo se puede decir que es pausado, con sus pequeñas dosis de humor y romanticismo; el hecho de que se desarrolle en la capital de Tailandia le da un toque exótico bastante acertado, además de acentuar aún más la incapacidad de comunicarse del protagonista. Quizás, como casi todo remake, sea una película innecesaria, pero no se le puede negar sus aciertos.


LO MEJOR:
-La evolución del personaje principal resulta interesante.
-Las escenas de acción.

LO PEOR:
-Para algunos puede resultar demasiado lenta en ciertos momentos.
-Los tópicos.

¿Quién debería verla?
Los fans de Nicolas Cage.


Leer critica Bangkok Dangerous en Muchocine.net

08 febrero 2011

127 horas

Hay películas que son más conocidas por las reacciones a ciertas escenas que por la película en sí. Un ejemplo polémico y exitoso fue La pasión de Cristo, film con el que Mel Gibson se quedaba a gusto y le daba una buena paliza a Jesucristo, arrancándole piel y haciendo que mostrara hueso y carne, fustigándole durante casi todo el metraje. Fueron muy sonados los desmayos, mareos e incluso algún que otro infarto que provocaron las torturas mencionadas. 127 horas (127 hours, 2010) también es ya famosa por una escena; su crudeza y realismo ha provocado desmayos, y mira que su realizador se puede decir que no se ha recreado todo lo que podía haberlo hecho. No obstante, La pasión de Cristo, aunque me impactó, no me provocó ninguna sensación especialmente intensa (de hecho, fue una imagen que carecía de violencia alguna la que se quedó mejor en mi memoria), sin embargo con la película de Danny Boyle ha sido diferente. Netamente.

Para despistados, situémonos. 127 horas nos cuenta la historia real de Aron Ralston, un montañista y aventurero que en 2003 uno de sus brazos se quedó atrapado bajo una piedra en una estrecha y profunda grieta en mitad de un vasto desierto (en el parque Canyonlands si no recuerdo mal), de cómo sobrevivió durante cinco días sin apenas comida y agua, y cómo al final, para salir vivo de la situación, no tuvo otra opción que tomar una medida absolutamente drástica y desesperada.

El director de Slumdog Millionaire ha sido el que ha dado vida a esta increíble historia de supervivencia, con la ayuda en el guión de Simon Beaufoy (con el cual ya trabajó en el mencionado film y en Full Monty), basándose para ello en el libro que escribió el propio Aron Ralston, Between a Rock and a Hard Place.

El actor seleccionado para protagonista fue ni más ni menos que James Franco, conocido sobre todo por dar vida a Harry Osborn en la irregular trilogía de Spiderman de Sam Raimi. Dicha elección, lo que es a mí me generaba ciertas reticencias, ya que dudaba de sus cualidades dramáticas; pero he de confesar que visto lo visto, hay que decir que hace un gran trabajo, y que si no fuera por él la cinta no habría funcionado, sobre todo porque en el 95% de su duración es el único en pantalla, y el resto de los personajes no son sino meros acompañamientos para mostrarnos cómo es el prota y lo que pasa por su cabeza.

La película no me acabó de enganchar hasta bien entrada en materia, exactamente a partir de cuando el personaje de Franco tiene un lluvioso ensueño, es ahí cuando la tensión dramática toma forma y observamos que el aventurero está en un momento crítico. Antes de ello, aunque me resultaba interesante, lo cierto es que no me generó angustia constante, es algo que ya me pasó con un film de similares características como es Buried (Enterrado). Pero la gran diferencia está en la última escena. Donde Rodrigo Cortés me puso de los nervios y me generó auténtica claustrofobia, Danny Boyle ha ocasionado otro tipo de sensaciones en mí, más físicas e inesperadas, más desagradables...

Una vez se hubo terminado de liberar el protagonista, empecé a sentirme un poco raro, y ya ahí me dije “Oh, oh”. Me levanté antes de que pasara lo que imaginaba, y apenas llegué al pasillo acabé bajándolo sentado, a rastras, hasta rendirme y optar por poner los pies en alto sobre una de las butacas de la segunda fila: los mareos y sudores fríos eran ya más que evidentes. Me recuperé y salí en busca del baño, dejando detrás parte de mis pertenencias personales, pero no pude llegar a mi objetivo, otra vez volví a sentirme mal, así que me tiré al enmoquetado suelo del pasillo y puse los pies sobre la pared. Una pareja de mediana edad, muy amables, me ofrecieron ayuda (antes un chico preguntó por mi salud, pero le dije que ya me sentía mejor -como así era en aquel momento, pero me equivoqué-), el hombre sujetó mis piernas en alto y pronto apareció una acomodadora del cine, que llamó al Samur. Me volví a sentir mejor, le di las gracias al hombre y su mujer cuando se marcharon, y me senté, mas de nuevo volvieron los mareos, en esta ocasión la chica del cine me sujetó las piernas, mientras me informaba que el fin de semana había sido movidito al respecto. Al volver a mejorar mi estado la acomodadora fue en busca de un sillón, que trajo ella misma, allí me senté a la par que me traían lo que me había dejado en la sala. No tardaron en llegar los chicos del Samur, que estuvieron un buen rato en el mismo cine atendiéndome, y viendo que me iban y venían los mareos e incluso nauseas, decidieron llevarme en camilla a la ambulancia (ha sido la primera vez que me han transportado en camilla, fuera de un hospital, y me han metido en una ambulancia). Allí, después de un rato de estar cabeza abajo, comprobar la tensión y las pulsaciones, me dieron la opción de ir al hospital para estar en observación, cosa que rechacé al sentirme bien. Así que me levanté, les agradecí su ayuda y atención, y me fui de nuevo a mi hogar, recuperado y con la cosa de no haber visto la película hasta el final. Así pues, he sido una nueva víctima de Danny Boyle, que ha hecho que por primera vez en mi vida haya salido de la sala antes de que aparecieran los créditos.


LO MEJOR:
-La pareja que me ayudó y la chica del cine, así como el chico que preguntó por mi estado, cuando el resto de la gente pasaba de largo sin aparentemente molestarse en mirar a un tipo que estaba tirado en el suelo.
-Los chicos del Samur, simpáticos y profesionales, hicieron que el trance fuera algo menos vergonzoso y doloroso.
-James Franco, muy buena su interpretación. Bien merecida su nominación a los Oscar.

LO PEOR:
-Que a algunos les pareció gracioso verme tendido en el suelo con los pies sobre las butacas. No niego que dicha escena pueda tener cierta comicidad, pero pienso que al menos antes de reír hay que comprobar el estado de la persona.
-Que nadie de la sala se levantara para comprobar mi estado, y que en el pasillo muchos pasaran de largo sin preguntar, ¿y si hubiese sido un tipo con un ataque al corazón?

¿Quién debería verla?
Si te gusta el cine de Boyle, y las historias de supervivencia extrema en general.

¿Y quién no?
Si eres sensible a las escenas duras y realistas. O al menos recomiendo que no mires la escena en cuestión y sobre todo evitar sugestionarte en exceso, como a mí me pasó.

04 febrero 2011

Resultados encuesta ci-fi y ahora secuelas

Muy buenas, queridos lectores. Como habréis notado, en esta ocasión me he retrasado en comentar los resultados de la última encuesta, pero es que uno no siempre está ocioso y de vez en cuando el deber le llama, así que respondí a dicha llamada, y en cuanto he tenido un hueco he dedicado parte del mismo a analizar concienzudamente los resultados finales.

Antes que nada reconocer que en esta ocasión se me han olvidado películas clave en nuestra infancia, que seguro a más de uno debió de marcar más que mucho, como E.T. El extraterrestre, o Encuentros en la tercera fase o Tron, ya no volveré a cometer el mismo error.


Un dato a destacar en esta entrega encuestil es que ninguna de los nueve filmes a los que se podían seleccionar se ha quedado sin voto, todos han tenido alguno, aunque el que ha ganado por goleada ha sido La guerra de las galaxias, que con sus 11 votitos se ha llevado el gato al agua como la peli de ciencia-ficción que más marcó la infancia de los participantes, se nota que las aventuras de Luke Skywalker, Han Solo y la princesa Leia nos dejó boquiabiertos a más de uno; en segundo lugar, a cinco votos de la primera, tenemos al androide por excelencia y uno de los films de viajes en el tiempo más atemporales, Terminator, donde Linda Hamilton se hartó de correr junto con Michael Biehn porque les seguía una máquina de dos patas con muy mala uva; completando el podio, y sólo por un voto de diferencia, tenemos al octavo pasajero, Alien, aquel que hizo pasarlas canuta a los tripulantes de la Nostromo, de hecho lo pasaron tan mal que se murieron todos menos una testaruda teniente y un gato; tras ella tenemos otro mítico filme de viajes temporales, Regreso al futuro y justo después uno de los filmes postapocalípticos más divertidos e interesantes que existen, Mad Max 2. Empatadas a un voto están Desafio Total (otra del gran Chuache), la versión original de El planeta de los simios, que tiene uno de los finales más impactantes que se hayan hecho jamás, nada que ver con el vergonzoso remake que realizó Tim Burton; Enemigo mío, una hermosísima historia de amistad interracial e intergaláctica; y Robocop, la segunda película del director Paul Verhoeven de la lista, un tipo que es capaz de lo mejor y de otras cosas no tan buenas.

Y ahora os dejo con los detalles de votos y los porcentajes, además de con los comentarios a la nueva encuesta, aunque antes también me gustaría indicar que la participación ha sido notablemente superior, llegando a 33 participantes, por lo que me doy por satisfecho por la progresión.

¿Cuál fue la película de ciencia-ficción que más os marcó?

*La guerra de las galaxias --> 11 votos (33%)

*Terminator --> 6 votos (18%)

*Alien, el octavo pasajero --> 5 votos (15%)

*Regreso al futuro --> 4 votos (12%)

*Mad Max 2 --> 3 votos (9%)

*Desafío Total --> 1 voto (3%)

*El planeta de los simios (1968) --> 1 voto (3%)

*Enemigo mío --> 1 voto (3%)

*Robocop --> 1 voto (3%)

Votos totales: 33


NUEVA ENCUESTA

Como seguro que habréis comprobado, desde hace unos días tenéis una nueva encuesta en el menú de la derecha. Pensando en lo que se suele decir se me ocurrió que sería buena idea dedicarla a las secuelas, así que me puse a repasar títulos y decidí poner unos cuantos para comprobar cuál os gustaba menos.

En esta ocasión, para evitar olvidos, he puesto la opción de seleccionar “Otra”, en dicho caso no estaría mal que en esta misma entrada pusierais un comentario indicando cuál es la película en cuestión. Por cierto, la lista, como siempre, está realizada con criterios subjetivos, de hecho no pienso que todas esas secuelas sean malas propiamente dichas (una de ellas me encanta), aunque de algunas no me cabe la menor duda.

¿Cuál es la peor secuela de todos los tiempos?

*Scream 2

*La Momia 3

*Tron: Legacy

*Esta abuela es un peligro 2

*Men in Black 2

*Batman y Robin

*Alien vs. Predator 2

*Matrix Revolutions

*Indiana Jones 4

*Star Wars Episodio 1

*Misión Imposible 2

*Terminator 3

*El proyecto de la bruja de Blair 2

Ya sabéis, ¡no olvidéis votar!

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