09 abril 2012

Salamina, de Javier Negrete

Desde que descubrí a Javier Negrete en la comentada Saga de Tramórea me han interesado todas las novelas que le han ido publicando, desde Señores del Olimpo a Alejandro Magno y las águilas de Roma, pasando por Atlántida (esta quizá menos que el resto), en todas ellas, se toca en mayor o menor profundidad la cultura y la mitología de la Grecia clásica, y eso es algo que lleva fascinándome desde que vi por vez primera, cuando era un tapón, esa maravillosa película titulada Jasón y los argonautas. Salamina, sin embargo, se diferencia en un punto fundamental con las mencionadas obras del autor madrileño, y es que en esta ocasión la magia y la fantasía (aunque tienen su pequeño hueco) ceden el paso a la historia, o al menos a una recreación de lo que pudo ser.

En Salamina, Javier Negrete nos cuenta las Guerras Médicas, las invasiones de los Persas en tierras griegas, desde la increíble batalla de Maratón, hasta la mítica lucha en las Termópilas y el campo de batalla definitivo que fueron las aguas que bañan la isla de Salamina. Y como protagonista fundamental de todos esos hechos, Temístocles, un hombre de prodigiosa memoria y capacidad de cálculo, a la par que frío y manipulador, capaz de cualquier cosa para alcanzar sus objetivos, en parte altruistas y en parte interesados, en parte por amor a su tierra y en parte por egoísmo.

En algunas obras de Negrete, como la mencionada Alejandro Magno y las águilas de Roma (que, con suerte, este año saca su segunda, y última -espero-, parte) los primeros compases de la historia no me terminaban enganchando, para después suceder algo o aparecer algún personaje y me quedaba pegado a las páginas. Con Salamina no me ha sucedido eso, sino que desde los primeros párrafos la prosa de Negrete captó mi atención, sumergiéndome de lleno en las desventuras que sufren los griegos. Y eso lo consigue gracias a unos personajes muy bien construidos, unos diálogos magníficos, una narración de los acontecimientos amena e intensa y, por supuesto, a que está muy bien escrito todo. Ayuda también la gran labor de documentación que hay detrás de las más de quinientas páginas de novela, cosa que se hace patente leyendo el interesante apéndice histórico.

La edición, por cierto, corre a cargo de Espasa, y es buena; tapa dura, el papel es el estándar, el tamaño de letra no está inflado (la historia es larga, así que no les hace falta), la portada es bastante atractiva, además hay un par de mapitas de la Grecia de la época que ayuda mucho para situarse mientras se lee, hay contados errores tipográficos, cosa que se agradece (aunque siendo la sexta edición ya les vale que hubiera muchos). El precio ronda los 20 euros.

Si te gusta la historia o la Grecia clásica, o simplemente las novelas épicas y de aventuras, Salamina es una opción más que recomendable. Por los personajes, por las descripciones, por sus toques eróticos (que tan bien se le dan a Negrete) y también por los instantes reflexivos, por esos momentos verdaderamente emocionantes, por muchos pequeños detalles que contiene, hacen que Salamina sea un libro que se disfruta de cabo a rabo.


LO MEJOR:
-La magnífica forma de narrar de Negrete, así como esa capacidad de insuflar vida a los personajes.
-Euforión, Sicino, Temístocles, Apolonia y Artemisia.

LO PEOR:
-Es una novela que atrapa desde su inicio. No hay peros.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Cabo de terminar de leer la novela. Totalmente de acuerdo con la crítica. Excelente !!!. Sobre todo el desarrollo de los personajes. Le he comprado en electrónico en La Casa del Libro y me han sorprendido los errores que he encontrado.
Julio

Neovallense dijo...

Negrete es un gran narrador de historias, si no te has leído otras novelas suyas te recomiendo que lo hagas.

Por cierto, ¿a qué errores te refieres de la versión digital?, ¿tipográficos?, ¿¿históricos??, ¿maquetación?

Un saludo, y gracias por opinar.

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