10 diciembre 2015

RoboCop (2014)

No la esperaba con ansías, pero no puedo negar que sentía curiosidad por ver el remake de una de mis películas favoritas (dirigida además por uno de mis realizadores predilectos), pero he de adelantar que, si bien pasé un rato entretenido, este nuevo RoboCop (ídem, 2014) no logró entusiasmarme en ningún momento.

Alex Murphy y su compañero están investigando a un peligroso traficante de armas que, al notar que se acercan demasiado, decide tomar cartas en el asunto; a consecuencia de ello Murphy sufre un terrible atentando que lo deja en estado crítico. Paralelamente, Raymond Sellars, presidente de una gran compañía armamentística, quiere abrir mercado y hacer que sus robots sustituyan a los policías humanos, pero tiene en contra a la opinión pública y a la ley, así que cuando se entera del estado en que ha quedado el bueno de Murphy ve una oportunidad para hacer que la opinión pública cambie y, con ello, caiga la ley que tanto dinero le está haciendo no ganar.

José Padilha obtuvo un gran reconocimiento por Tropa de élite (y su secuela), una realista cinta que se metía en la piel de un grupo especial del cuerpo de policía brasileña, y que mostraba además que la corrupción estaba inserta en el propio Sistema. Algo de esto hay en RoboCop, los policías corruptos trabajan sin trabas mientras que los honrados sufren; no obstante, no es el centro del argumento del libreto escrito por Joshua Zetumer basándose en el que escribieron Edward Neumeier y Michael Miner, sino más bien el control que pueden ejercer algunas personas/empresas a través de los medios de comunicación (de su propiedad, obviamente) para lograr cambios que les aporten réditos económicos y, a la par, un mayor poder en el Sistema. Esa al menos es la parte que más interesa a un servidor (esa y el concepto de que Murphy no sea dueño de su cuerpo), ya que el mencionado guionista también hace hincapié en la vida familiar del protagonista y es ahí donde, a mi juicio, más falla la historia.
Y es que, hablando con claridad, la familia de Murphy no me importa en absoluto en ningún instante. Padilha y Zetumer no logran que en las cerca de dos horas de película sienta cierta implicación emocional por la esposa e hijo del policía cíborg, no me termino de creer a esa familia modélica, es más, tampoco he sentido especial empatía por Alex Murphy, aunque comprenda su drama. Sin embargo, con el doctor Dennett sí que conecté rápido, las cosas que hace a pesar de saber que no son correctas, el sentirse entre la espada y la pared pero, aún así, tener una línea roja clara donde reacciona finalmente.

También es posible que esa buena conexión con el mencionado personaje Dennett se deba a que está interpretado por un gran actor como Gary Oldman (La letra escarlata, El caballero oscuro), para mí uno de los papeles destacados de la cinta junto con el de Samuel L. Jackson (Django desencadenado), personaje muy actual su Pat Novak, muestra el lado oscuro de la prensa y la televisión, el que se sitúa en la manipulación informativa o directamente en la desinformación; y junto a ella está el dueño de todo, Raymond Sellars, interpretado por el siempre convincente Michael Keaton (Batman, Medidas desesperadas).  En la piel (y el metal) del personaje que interpretó dos veces Peter Weller está Joel Kinnaman, actor conocido sobre todo por la serie The Killing y que también tuvo un papel en la versión de Fincher de Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres; su esposa está interpretada por Abbie Cornish (Bright Star) y su compañero por Michael K. Williams (La carretera, 12 años de esclavitud). Otros papeles de interés son los de Jackie Earle Haley (Shutter Island, Lincoln), que me recuerda someramente al de Sharlto Copley en Elysium;  Jennifer Ehle (La noche más oscura) o Jay Baruchel (Tropic Thunder), entre otros.

A RoboCop le falta ese tono satírico que tan bien supo imprimir Paul Verhoeven a varios de sus filmes americanos, sin embargo hay que reconocer que intenta ser una película con contenido, crítica, y lo consigue en parte, pero en conjunto resulta un producto descafeinado con buenos efectos especiales y algunas escenas de acción meritorias. Al menos no se pierde por completo optando por que todo sea políticamente correcto.


LO MEJOR:
-Lógicamente, que tiene unos buenos efectos especiales, así como buenas escenas de acción (el momento visión térmica en especial).
-Michael Keaton, Gary Oldman y Samuel L. Jackson.
-Que hayan conservado el tema principal compuesto por Basil Poledouris.

LO PEOR:
-No me convenció en ningún momento el drama familiar de Murphy.
-Que está muy edulcorada respecto a la original, y no me refiero a la violencia (que también).
-Soy un tipo sensible, así que no me gustó la escena que muestra lo que queda del cuerpo de Murphy y también en la que el doctor revuelve los sesos del mismo.

¿Quién debería verla?
Quien guste de historias de ciencia ficción-acción con cierto contenido crítico.

¿Y quién no?
Aquellos que esperen la mala baba y la crítica descarnada del Robocop de Verhoeven.

La pregunta:
¿Por qué poner el título (en los créditos de inicio) como RoboCop (2014)? ¿Se piensan que la gente es tonta y no sabe en qué año está o quizás para dejar claro que no ha pagado para ver la película de 1987?

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