Breacher está al mando de un grupo de la DEA encargado de infiltrarse en los cárteles de la droga, pero en una de sus misiones son acusados de sustraer diez millones de dólares, empezando poco después a ser asesinados sus miembros uno a uno.
Que viejas glorias del cine de acción como Van Damme, Stallone o Schwarzenegger sigan en activo es algo que siempre se agradece, y más cuando sus filmes no pasan directamente al mercado doméstico (cosa que le pasa habitualmente al primero), sino que nos llegan, aun con relativas pocas copias, a los cines y con ello nos dan la oportunidad de verlos en toda su gloria. Sabotage (ídem, 2014), por tanto, era una película que desde un principio se me apetecía verla, y no solo por el líder del reparto, ya que tiene unos compañeros solventes y un director, David Ayer (que también escribe el libreto, con Skip Woods), que le tiene el punto cogido al género policíaco con guiones como el de Training Day y filmes como Dueños de la calle y Sin tregua. Así pues, fui al cine (sí, la vi en cines hace más de tres años...) esperando mucha acción y pocas sorpresas y, curiosamente, me llevé una de estas últimas nada más empezar la sesión.



















