Margaret Matheson y Tom Bluckey son dos profesores universitarios que dedican sus ratos libres a desenmascarar presuntos fenómenos paranormales y a charlatanes, pero un hueso duro llamado Simon Silver se les cruza en el camino.
Tras la intensa Buried, Rodrigo Cortés vuelve a la carga con otra coproducción entre España y Estados Juntitos, rodada a este y el otro lado del Atlántico y con un reparto que muchos realizadores veteranos ya quisieran para sí. En esta ocasión no recluye a nadie en un espacio reducido, pero sigue dentro del thriller y continúa manteniéndonos pegados a la butaca, de hecho lo que es a mí esta película me ha parecido mucho más redonda que con la que saltó a la fama, ya que ha conseguido sumergirme de lleno en la incertidumbre de si en verdad Silver tiene o no poderes, cosa que se desvela al final de una manera no poco sorprendente.






