François Ozon es uno de los realizadores gabachos más peculiares y prolíficos, desde 1999, que fue cuando realizó su primer film, suma ya 16 películas, con muchas de ellas ha obtenidos galardones de todo tipo y, con la mayoría, el favor de la crítica y el público. La primera obra que vi del director de 8 mujeres fue Joven y bonita, con la que me dejó contento y con la sensación de no haber visto una película más, tras ella solo he visto Frantz, que me dejó una sensación de tristeza no porque me pareciera mala, sino porque su final era amargo de veras. En cuanto me enteré de que el cineasta se iba a volver a encontrar con Marine Vacth en su nuevo trabajo, supe que tenía que verla.
Y es que la actriz, que parece ser que se tomó un tiempo de descanso al haber experimentado la maternidad, lo hizo mejor que bien en Joven y bonita, y en El amante doble (L'amant double, 2017), a pesar de contar con tan solo siete largometrajes a sus espaldas, no hace sino confirmar su madurez como actriz.

