que lees.
Poco se parecía entonces a lo que es hoy, y no me refiero sólo al diseño, al fin y al cabo es lo de menos, sino al contenido, puesto que nació prematuramente, sin tener realmente claro si lo iba a dedicar a algún tema en particular. He aquí los motivos por lo que
El BLOG de NEOVALLENSE nació.
Era invierno, hacia frío, pero, sobre todo, me aburría mucho y estaba desesperado, necesitaba expulsar mi rabia al mundo y también
divertirme con ocurrencias estúpidas, así que pensé: ¿Por qué no hacerme un
blog? Por lo que en vez de atender a la clase de Programación Visual, o quizá de Base de Datos, me puse a ello.
Al principio escribía sobre cosas personales, reflexiones venidas a cuento de experiencias
etílicas ajenas, reflexiones
políticas varias (que muy de vez en cuando meto alguna aún, y mira que hay material para hacer una entrada diaria al menos), crónicas de eventos producidos en
clase o cualquier otro lugar, así como
despotricaciones varias a mis profesores... Así nació el
blog, y a partir de ahí creció, hasta que, cierto día, me dio por comentar una
peli (aunque antes ya había comentado alguna otra), le cogí el gustillo, y fui reseñando casi todas las que veía, hasta convertir
El BLOG de NEOVALLENSE, en una bitácora donde predominan las críticas/reseñas sobre cine a todo lo demás. No sé si es mejor que cuando comencé (deseo que sí), pero lo que sí sé es que si bien empecé a escribirlo por desahogo, ahora lo escribo casi por necesidad (y eso que también he tenido momentos en los que no sabía si
seguir), porque me gusta compartir mis opiniones, porque me gusta escribir, y porque adoro que me aduléis y me adoréis (jeje, es broma, claro). O sea, para ser más concisos, lo hago porque disfruto.
Cinco años ya, cinco. Espero no cansarme y hacer que el
blog cumpla al menos otro lustro más.

Por último, no puedo acabar sin mencionar a mis lectores, sin ellos las palabras que aquí escribo no tendrían sentido, puesto que sóis vosotros las que le dáis verdadera vida. Me encanta mirar las visitas y comprobar que me leen gente de mi tierra, y de Madrid, Barcelona, Vigo, Ciudad Real, Valencia, y otras tantas ciudades de España; pero también gente de México, Argentina, Chile, Venezuela, Colombia y otros tantos países de latinoamérica; así como de Estados Unidos, Francia, Alemania... incluso de Tailandia, Japón, Australia y Rusia he recibido alguna que otra visitilla (supongo que accidental). No es que seáis millones, pero no todo lo que cuenta es la cantidad.
Gracias por leérme.