Kei Kurono es un solitario estudiante de instituto desapegado de su familia y con una vida anodina, sin muchas perspectivas ni esperanzas. Un día, esperando el metro, acaba ayudando a un vagabundo borracho que cae a la vía, pero tanto él como su viejo amigo Masaru Kato son arrollados. No obstante, en vez de morir se despiertan en una habitación frente a una esfera negra y unos desconocidos.
Desde que se publicara por primera vez, sentía curiosidad por la exitosa obra de Hiroya Oku, pero no me terminaba de animar porque era muy larga y porque me parecía muy sensacionalista, que buscaba generar morbo por encima de todo. Pero me regalaron el anime y me gustó más de lo que pensaba, dejándome el gusanillo de leer la fuente original, la cual no tenía ninguna biblioteca cercana, pero sí que la vendían por un precio competente en una aplicación de productos de segunda mano.
Desde que se publicara por primera vez, sentía curiosidad por la exitosa obra de Hiroya Oku, pero no me terminaba de animar porque era muy larga y porque me parecía muy sensacionalista, que buscaba generar morbo por encima de todo. Pero me regalaron el anime y me gustó más de lo que pensaba, dejándome el gusanillo de leer la fuente original, la cual no tenía ninguna biblioteca cercana, pero sí que la vendían por un precio competente en una aplicación de productos de segunda mano.
