29 febrero 2024

Gran Turismo

Jann Mardenborough es un mozo viciado al Gran Turismo que sueña con ser piloto desde que tenía cinco años y, aunque lo tiene prácticamente imposible dado que su familia es de clase trabajadora, le surge la oportunidad gracias a la idea de Danny Moore, quien ha creado la GT Academy con el objetivo de promocionar una marca de coches y, también, darle una oportunidad a los mejores jugadores del mencionado videojuego.

¿Una adaptación de Gran Turismo? ¡Venga ya! ¿Cómo demonios van a adaptar un juego de carreras? Fue lo primero que pensé cuando leí la noticia. Luego, cuando me enteré de que Neill Blomkamp (Chappie, District 9) iba a ser el encargado de su traslación a la gran pantalla, me atrajo más la idea, y ya cuando me enteré que la cosa iba a ir de cómo montaron la inusitada academia, y la historia de su primer piloto, le vi bastante más sentido.

Y aunque sea un encargo y no un proyecto personal de un realizador que, con mayor o menor acierto, ha demostrado una marcada personalidad, lo cierto es que Gran Turismo (ídem, 2023) no es un simple anuncio de tres horas (aunque dure poco más de dos) de PlayStation o el videojuego creado por Kazunori Yamauchi (quien, por cierto, ejerce de productor ejecutivo) como he leído por ahí, puesto que tiene todos los ingredientes de una (buena) historia de superación, además de tener unas estupendas y emocionantes carreras con las que casi te dan ganas de levantarte de la butaca para celebrar los adelantamientos.

Porque por mucho que salga el logo de las marcas implicadas (lógicamente, están en todos los vehículos), una parte fundamental del guion son los personajes, son el corazón de la historia pues sin ellos, en efecto, seria un anuncio de un videojuego. Es tan simple como mostrarnos los anhelos de un ingenuo chaval, de los esfuerzos de su preocupado padre de hacerle poner los pies en la tierra, y de una casualidad casi cósmica de aparecer una oportunidad que ni el mismo protagonista se imaginaba. A partir de ahí tenemos una historia típica pero muy bien llevada, con Jann, de apariencia un tanto desgarbada e insegura, que tendrá que demostrar su valía a la par que competir con el resto de candidatos (entre los que se encuentra un español), en una serie de pruebas que le pondrán al límite tanto física como mentalmente, cosa que no terminará en la academia, pues después tendrá que volver a demostrar que vale para pilotar en los circuitos, en lo que será la prueba definitiva. Un crescendo de emociones en cada trazado y fuera de los mismos, con grandes adelantamientos y emotivos momentos (el accidente y lo de después, la conversación con el padre en Le Mans...) que logran que Gran Turismo sea una notable película sobre el mundo automovilístico.

David Harbour (Hellboy, Noche de paz) y Orlando Bloom (El reino de los cielos, El Hobbit: La desolación de Smaug) son dos de las caras más conocidas del elenco, el primero como el exigente y escéptico ingeniero jefe, y el segundo como el impulsor de la academia. Ejerciendo de protagonista tenemos a Archie Madekwe (Saltburn), que en principio quizá parece un tanto blando para el papel, pero es que su personaje exige esa imagen de susceptibilidad (y no hay más que ver fotografías del Jann real para darse cuenta de ello); siendo Djimon Hounsou (¡Shazam!, Rebel Moon) su preocupado padre y Geri Halliwell (sí, la Space Girl) ejerciendo de su madre. Otros adversarios son el que encarna Josha Stradowski (La rueda del tiempo) como el agresivo piloto estrella de una escudería rival; Darren Barnet (Cualquiera menos tú) es Matty Davis, el más duro de los contrincantes en la academia, Pepe Barroso (Alta mar) como Antonio López, otros de los conductores mas destacados, y Maeve Courtier-Lilley (The Outpost) como Audrey, el interés amoroso del protagonista.

Definitivamente, Gran Turismo me sorprendió gratamente, no solo por el hecho de que las carreras estén bien rodadas y sean vibrantes, sino porque es una historia bien contada (aun con los tópicos, funciona muy bien) logra que conectemos con los personajes e incluso emocionar en los momentos más dramáticos.
 

LO MEJOR:
-Las carreras son muy emocionantes y espectaculares.
-Una historia que funciona bien y unos personajes con los que conectar.
-Técnicamente resulta destacable, especialmente durante las competiciones.
-Un elenco que cumple sobradamente, destacando a David Harbour y a Jann Mardenborough.

LO PEOR:
-Quizá que hace mucho uso de los tópicos y de los personajes arquetípicos.

¿Quién debería verla?
Por poco que te gusten los deportes de motor la disfrutarás, seas o no conocedor de los videojuegos en los que se inspira.

¿Y quién no?
Si a ti no te gusta la gasolina...
 
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2 comentarios:

Anónimo dijo...

Si a los autos,no importa que clase de accidente,no son indestructibles,esto no es Gran Turismo.

Neovallense dijo...

Bueno, digamos que en ese sentido han mejorado respecto al videojuego. ;)