01 mayo 2014

Snowpiercer (Rompenieves)

Con ganas (re)entré a la sala para ver el pase en prime time del viernes de la Muestra Syfy, y el más deseado por un servidor. ¿Satisfaría mis expectativas? (Como su estreno es inminente, adelanto la publicación de la reseña, para continuar en un par de semanas con el orden de visión.)

***
La cosa en el planeta Tierra está jodida, el Cambio Climático ha hecho de las suyas y los científicos han ideado una solución para evitarlo: el CW7. Pero el gas es más potente de lo esperado, quedando el planeta en muy poco tiempo cubierto de nieve, sufriendo una glaciación total. Los únicos supervivientes son los que han logrado subir al Snowpiercer, un tren en cuyos vagones se han trasladado los restos de una sociedad moribunda que se niega a olvidar las viejas y malas costumbres.

The Host fue una película que vi tardíamente y que me causó una grata impresión, por lo que cuando supe de las primeras noticias acerca del nuevo film de Bong Joon-ho, ilustradas con un par de imágenes del mismo, mi interés fue inmediato. En esta ocasión no parte de una idea original, sino que lo hace de la BD, creada por Jacques Lob y Jean-Marc Rochette, Le Transperceneige para crear un film postapocalíptico nada típico, donde los protagonistas tendrán que avanzar vagón a vagón, reto a reto, si quieren hacerse con el control del tren y con ello conseguir hacerse oír. A medida que avanzan irán enfrentándose a diferentes enemigos, conociendo gente y descubriendo capas de esa microsociedad en la que, como ocurre en la realidad, unos tienen poco o nada mientras que otros viven en la opulencia.

La forma como está dibujada esa concentrada sociedad hiperbolizada es uno de los puntos más interesantes de Snowpiercer (Rompenieves) (Snowpiercer, 2014), una sociedad de excesos, de locos pero, a pesar de ello, ordenada según unas reglas que han escrito unos pocos para controlar a la mayoría y asegurarse una vida sin carencias. Y eso nos los muestra Joon-ho con un sentido del humor entre surrealista y macabro, con secuencias tan extrañas como la del vagón escuela, donde una amable profesora de sonrisa perfecta y encima embarazada es un impecable instrumento de adoctrinamiento y muerte... De principio a fin una sátira mordaz a la sociedad capitalista, a sus desbarajustes, y a la connivencia de unos y otros porque las cosas no cambien lo más mínimo.

Chris Evans (Capitán América: El primer vengador) encabeza la rebelión y un reparto con caras conocidas, como Jamie Bell (Nymphomaniac, Jane Eyre), que confía férreamente en su cabecilla; el gran John Hurt (Immortals, V de Vendetta), que es casi el líder espiritual del vagón de cola; al que acompañan una divertidísima y excesiva Tilda Swinton (El gran hotel Budapest); Song Kang-ho (The Host, Thirst) como el experto en seguridad adicto al kronol que tendrá que abrir las puertas y Ko Ah-sung (Una vida nueva) como la hija del mismo, que esconde alguna sorpresa; entre otros.

Snowpiercer no gustará a todo el mundo, es un filme con muchos excesos y excentricidades, pero quien sepa entrar en ese mundo de locos dentro de un tren sin duda no solo se lo pasará en grande, sino que además sabrá reconocer que aspira a algo más que a ser un mero entretenimiento.


LO MEJOR:
-Que es crítica, y además con sentido del humor.
-Tilda Swinton y su odioso personaje.
-Ed Harris, aunque su personaje recuerde un poco al de El show de Truman.
-La realización, la banda sonora de Marco Beltrami.

LO PEOR:
-Nada subrayable.

¿Quién debería verla?
Quien guste de un cine con clara vocación de entretenimiento, pero todavía más de crítica social.

¿Y quién no?
Es una cinta excesiva con momentos muy surrealistas, así que quien no guste mucho de la hipérbole cinematográfica quizá no disfrute al completo.

La frase:
¡No he sido yo!

Aquí el vídeo con la presentación del film (entre otras cosillas): 

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