13 agosto 2015

The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro

A pesar de que The Amazing Spider-Man no me dejó del todo contento, tenía curiosidad por ver su continuación, curiosidad que aumentó de forma considerable al revisionar la primera y mejorar sustancialmente mi valoración sobre la misma. Así que aproveché un sábado para hacer además una sesión doble cinéfila (Noé fue el otro film) que satisfizo mis ansias de cine, aunque me dejó con cierto dolor de cabeza (uno, que es sensible).

Peter Parker está disfrutando de su doble identidad, goza siendo el héroe de la ciudad, salvando vidas y trepando muros, pero tiene remordimientos al no estar cumpliendo la promesa que le hizo al padre de Gwen Stacy. Mientras su vida sentimental se tambalea, se reencuentra con un amigo de la infancia, Harry Osborn, y aparece un nuevo villano, un tipo chispeante con la capacidad de dejar Nueva York a oscuras.

Al final, tras rever la primera entrega, acudí con ganas al cine para visionar The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro (The Amazing Spider-Man 2, 2014) y ciertamente la cinta dirigida, como la anterior, por Marc Webb y escrita a ocho manos por Alex Kurtzman, Roberto Orci, Jeff Pinkner y James Vanderbilt, no puede empezar mejor, mostrándonos el momento en el que los padres de Peter lo dejan en casa de sus tíos y lo que les ocurre después, teniendo este prólogo un ritmo y causando una emoción como no ocurre en el resto del film. Porque si bien la película no deja de ser entretenida en todo momento, tampoco, al menos a un servidor, termina por saciar ni engatusar por completo. Y eso a pesar de que la relación entre Peter y Gwen se desarrolla con interés, el dilema del primero, siempre pensando en la seguridad de la segunda, mientras que ella acepta su relación con naturalidad, quizá no comprendiendo del todo el peligro que entraña estar con un superhéroe o quizá considere que el mayor riesgo es perder esa conexión. Incluso el malo tiene su aquel, cómo se convierte en tal, el hecho de que experimenten con él..., pero su desarrollo, y el cómo avanza la aventura, le falta algo de frescura.
Frescura que sí que le da Emma Stone (Birdman) a su Gwen Stacy, cosa que ayuda esos inmensos ojos verdes de la actriz y su sonrisa sincera, su personaje es una de las cosas que más me ha gustado de esta nueva serie de películas del trepamuros; más que Andrew Garfield (La red social), aunque tampoco es que lo haga mal como Peter Parker/Spiderman, sigue dando el pego como pardillo con suerte (pero quizá no tanta), su personaje evoluciona y conoce más cosas sobre su pasado y con ello sobre sí mismo; mientras que la tía May, a la que da vida Sally Field (Más allá del Poseidón) gana un poco más de presencia en esta cinta aunque en algunos instantes (sobre todo al final) la meten un poco con calzador, además resulta un poco raro que media Nueva York haya visto la cara del Hombre Araña y la pobre mujer no es que siga sin saber quién es, sino que, aparentemente, no relacione las magulladuras de su sobrino con las noticias de la tele cuando suelen coincidir casualmente... Por otra parte, el papel del oscarizado Jamie Foxx (Django desencadenado, Asalto al poder) me gusta más antes de la transformación, el tipo inadaptado y de baja autoestima cae simpático, mientras que al villano, sin estar mal del todo, le falta alguna cocción. Harry Osborn/Duende Verde, al que interpreta Dane DeHaan (Chronicle), también tiene su aquel, pero no puede uno dejar de preguntarse por qué no se pone el traje desde un principio si tiene ciertas capacidades médicas, ni por qué siendo tan listo se da el chute que se da en vez de probar antes con algún espécimen (que ya sé que se puede explicar porque el tipo tiene horror a morir como su padre, pero está claro que la enfermedad tarda unos añitos en matar); eso sí, el diseño del Duende es más parecido a los de los cómics que la versión armadura de Sam Raimi... pero sin pasarse. A todos estos papeles habría que añadir, entre otros, los de los padres de Peter, Richard y Mary, interpretados por Campbell Scott (El exorcismo de Emily Rose) y Embeth Davidtz (El ejército de las tinieblas) respectivamente, Colm Feore (Las crónicas de Riddick) que, como suele ser habitual, no es uno de los buenos, y Paul Giamatti (San Andrés).

En definitiva, que The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro es una cinta entretenida, con muchas y espectaculares secuencias de acción y un buen desarrollo en lo que se refiere a la relación de los tortolitos protagonistas, así mismo han mejorado las escenas en las que Peter Parker está bajo el traje (o sea, que no son CGI), aunque en alguna se le nota el paquetillo; no obstante le falta algo, no entusiasma... Quizá con un segundo visionado mejore.


LO MEJOR:
-El prólogo, emocionante y emotivo.
-Emma Stone y sus ojazos.

LO PEOR:
-No hay escena postcréditos.
-Rhino apenas aparece como tal, y el diseño del mismo es tirando a feo.

¿Quién debería verla?
Cualquiera que le guste el trepamuros y, especialmente, quien disfrutara con el primer film del reinicio cinematográfico.

¿Y quién no?
Si no tragaste la primera película, con esta segunda probablemente tampoco puedas.

Y ahora va Sony y...:
A pesar de que las dos cintas dirigidas por Marc Webb no han tenido una mala taquilla, se ve que los de Sony Pictures no tenían muy claro qué hacer con el personaje, así que volveremos a ver otro reinicio del trepamuros, esta vez por parte de Marvel... y sin contar de nuevo los inicios del héroe por suerte.

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