02 septiembre 2011

Eagle. La forja de un presidente, de Kaiji Kawaguchi

Ya que Glénat relanzó varios de sus mangas a un precio más que competitivo, decidí hacerme con uno que me llamaba bastante la atención, Eagle. La forja de un presidente.

Como su título indica, la historia de Eagle se centra en la carrera que sigue un candidato, en este caso del partido Demócrata, hasta llegar a la Casa Blanca. Empezando, como no podía ser de otro modo, con la lucha fratricida de las primarias, para posteriormente enfrentarse a su rival del partido Republicano. Lo que hace especial al asunto es que el candidato en cuestión es estadounidense de origen japonés, por lo que lo tiene aún más difícil. Paralelamente está la historia de Takashi Jo, joven periodista de un diario nipón que ha sido seleccionado por Kenneth Yamaoka (el mencionado candidato Demócrata) para que siga su campaña. Obviamente el chaval se pregunta por qué lo elige a él siendo un novato sin nombre en el mundillo, aunque muy pronto el mismo Kenneth se lo hará saber.

Si bien la historia no comienza mal, tampoco lo hace de forma espectacular, uno se lee el primer tomo interesado, pero sin sensación de estar leyendo algo especial. Es a partir del segundo tomo cuando la cosa empieza a ponerse verdaderamente emocionante, cuando te atrapa y le vas cogiendo cariño o tirria a los personajes, algunos de ellos, por cierto, pueden llegar a ser sumamente ambiguos, como el propio Kenneth, mientras que otros, en contraposición, resultan transparentes, como Jo, pero siempre cada uno de ellos siguen sus propios sueños y/o intereses, lo que hace que en ocasiones choquen de forma inevitable. A pesar de las centenares de páginas de cada tomo, no se hacen pesadas, Kawaguchi es un genio a la hora de generar intriga, por lo que constantemente crea preguntas al lector y con ello ganas de seguir leyendo para obtener respuestas.

La labor de documentación de Kaiji Kawaguchi debió de ser titánica y agotadora, porque cada una de las tramas, subtramas, los diálogos, todo, rezuma veracidad. Y es que la fiesta de la democracia tiene poco de fiesta y mucho de guerra, todo vale para hacer caer al rival, hacer públicos sus trapos sucios, chantajear, amenazar, incluso el asesinato, todo vale para tener la opción de ser el líder de la nación más poderosa del mundo. Precisamente, gracias a esa gran documentación, es por la que seguro consiguió que la realidad imitara a la ficción en otra ocasión, me refiero, obviamente, a los paralelismos del manga que nos ocupa con la campaña hacia la Casa Blanca de Barack Obama, el primer candidato no caucásico que se presentó y encima ganó las elecciones de Estados Unidos, si bien la campaña donde se desarrolla Eagle es de 2000, y Obama ganó en 2008.

Respecto al dibujo, el estilo de Kawaguchi, lo que es a mí, no me llama especialmente la atención, no obstante poco a poco me fui acostumbrando y acabé por adaptarme. No se puede negar que cada viñeta está muy trabajada, que los fondos son detallados y realistas, y que los personajes son expresivos, y, en fin, que el dibujo consigue transmitir emociones.

En cuanto a la edición hay que decir que es más que correcta. Su precio original era de diez euros los tres primeros tomos y quince los dos últimos, con el relanzamiento dicho precio se quedó en la mitad, por lo que más ajustado imposible, sobre todo si tenemos en cuenta que son tomos de más de cuatrocientas páginas, superando las seiscientas el quinto volumen. El papel es bueno, no tiene sobrecubiertas ni solapas, pero tampoco hace falta, las portadas son muy llamativas y capturan perfectamente el espíritu de la obra, y la traducción también es satisfactoria. Además al final de casi todos los tomos (el cuarto creo que era el que fallaba), a modo de epílogo, hay artículos de diferentes autores, algunos de notable interés.

En fin, que en Eagle. La forja de un presidente podréis encontrar muchas intrigas políticas, ser testigos de lo que ocurre tras la puerta trasera de eso que se llama democracia, la ardua lucha por el poder, donde el dinero juega un gran papel, y donde las traiciones son el pan de cada día. Un seinen harto recomendable, sobre todo si eres de los que disfrutan con un buen thriller político.


LO MEJOR:
-Que la historia te atrapa cada vez más.
-El estilo de dibujo puede gustarte más o menos, pero no hay que negar que es muy detallista y cuidado.
-La edición de Glénat en megatomos. Incluso sin rebaja su precio era bueno.

LO PEOR:
-Nada viene a mi memoria que sea tan malo como para ponerlo aquí.

2 comentarios:

Mad Max dijo...

Me alegro que decidieras hacerte con toda la colección después del primero. Yo, al igual que Jeparla, me compré el 1º tomo y lo tengo firmado por el autor. Y estuve dudando en continuar la serie, pero a pesar del precio inicial, la gran cantidad de páginas no estaba mal del todo. Así que continué haciéndome la serie hasta el final y no me decepcionó para nada.

Kawaguchi se fue a Estados Unidos para ver de primera mano las elecciones primarias y si no me equivoco fue en la época que Clinton optaba a la presidencia... así que los paralelismos son más que evidentes con las tramas que aparecen en esta obra. Y luego, el destino ha querido que un presidente que no fuera blanco y anglosajón optase a la presidencia y la ganase (el caso de Obama) que también podemos comparar con esta obra. Para mí una manera de profundizar en la política de manera entretenida y divertida.

Neovallense dijo...

Un amigo también tiene la firmita, en parte fue por el por lo que me hice con la obra (y también por reseñas como la tuya). Desde luego no me he arrepentido.

Muchas gracias por comentar.

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