Esta es la crónica del VII Salón Manga de Jerez (o al menos de mi visita el pasado sábado).
Llegué demasiado temprano a Jerez de la Frontera, no por gusto, si no por que no me quedaba otra opción, ya que desde mi pueblo hasta la mencionada ciudad el autobús que sale en un horario más apañadote es a las nueve (el siguiente es demasiado tarde, a las cuatro, creo, y teniendo en cuenta que debía coger el de las ocho -que era el último- de regreso a mi hogar, lo dicho no tenía otra opción). Bueno, estaba en la estación de autobuses justamente a las diez menos diez, de allí partí directamente hacia el Ifeca a pesar que no tenía ni idea de su ubicación exacta, pero como soy un tipo inteligente seguí el camino de baldosas amarillas, osease las vías del tren, hasta que me topé con el recinto ferial. Ya allí dí una vuelta muy tonta (inconsciente al principio, pero después conscientemente, ya que vi el Palacio Provincial de Exposiciones y Congresos) y llegué justamente a la entrada a las diez y veintiocho de la mañana... y ya había gente esperando. Pero como pensé que era demasiado temprano me fui al centro comercial que estaba allí al lado a dar un paseíto.

Cuando entré al salón, tras haber esperado unos minutos a mi amigo, la imagen que vi fue la de todos los años, o sea, un montón de otakus, otakas y frikis en general dando vueltas para uno y otro lado: yendo raudos al karaoke, volando hacia las consolas, pegándose codazos para llegar a los stands... O sea, lo típico.
El número de stands de este año era más o menos el mismo que del pasado (o sea, que la sexta

Lo que yo no ví (al menos en mís manos) durante todo el día fueron los famosos "shines" (que supuestamente debían dar un puñado al comprar la entrada), que era una especie de moneda con la que apostar en Akihabara, y que desde luego pintaba muy bien, ya que reuniendo un número determinado se podría obtener determinados regalos pero que... ¿qué paso? Puesto que no dijeron al comprar la entrada dónde lo daban... ¿o dónde los vendían? Eso fue algo que me molestó un poco, la falta de información, y no me refiero tan sólo a los "shines" sino, por ejemplo, a lo que exhibían en las salas de proyecciones, que había un cartel y medio por ahí, y que delante de la sala 'A' había un minúsculo papelito que no logré verlo hasta bastante tarde, otros años ha habido carteles en condiciones justo en la entrada del edificio de proyecciones, donde venían claramente todo el anime que iban a emitir y sus horarios... Otra cosa es que se cumpla los planes de emisión, parece que eso va empeorando con los años, pues cada vez se cumplen menos los horarios y se cambian algunas series o pelis o simplemente no se emiten, eso sin contar con los problemas técnicos (cuando fuimos a ver "Azul" vimos azul la pantalla, por ejemplo; y poco más tarde con Full Metal Alchemist se puso oscura la cosa...).

Sobre las siete y diez de la tarde le dije adiós, con cierto pesar, al salón, bueno, le dije hasta la próxima, y me sorprendió que todavía a esa hora hubiera cola para comprar entrada... y es que hubo una cola más o menos larga durante todo el día... TODO EL DÍA. Y eso es maravilloso, ¿no creéis?
Para finalizar diré el material que me compré, no fue una gran cantidad pero no está mal: una figura de Gatsu (del manga Berserk), 4 especiales de MangaZone (en el stand de Futurama lo vendían a tan sólo un euro y medio -el precio original era de 5,5-), dos cd`s de música (Howl´s Moving Castle Image Album y el Soundtrack), el dvd de Escaflowne La Película, y un póster de Evangelion.

PD: Pediría, por favor, si la muchacha que iba disfrazada de Sam de "La Princesa Mononoke" lee esto que me pase una foto suya (con el disfraz, a ser posible). Gracias :-)
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