27 febrero 2025

Norbert

Norbert es un empleado público que sueña, mientras lee el manual del buen espía de un famoso agente (no muy secreto), cumplir arriesgadas misiones más allá de sótano al que es relegado por sus superiores. Pero un día ve la oportunidad de hacer algo por la patria introduciéndose de extranjis en la vecina Colorlandia, un pequeño, alegre y excéntrico país gobernado por una niña y una elefante parlante.

La primera vez que vi unas pocas imágenes de la película escrita y dirigida por José Corral Llorente (Contando ovejas) atrajo mi mirada de inmediato. Su atrevido grafismo y el contraste de combinar el blanco y negro y el color me hacían presagiar que se trataba de un film diferente donde habían tomado riesgos

En efecto Norbert (ídem, 2024) no empieza de forma del todo convencional, presentándonos un mundo tan gris que está dibujado en blanco y negro, un mundo donde la gente va compungida a sus trabajos, sea sufriendo largos atascos o apelotonados en el transporte público; un mundo donde las fábricas forman nubes negras sobre las urbes, donde los consumidores hacen cola para comprar el novedoso cacharro de turno y desechan el que habían adquirido poco tiempo antes. Un mundo, definitivamente, muy parecido al nuestro.

Atrapado en esa vorágine diaria se encuentra Norbert quien, aun siendo un ser gris por fuera como el resto, tiene el toque de distinción de los sueños que anhela, y quien soñando se atreve a embarcarse en una tarea creyendo hacer el bien por su país, pero que cuando va conociendo a los habitantes de Colorlandia irá comprendiendo de que, quizás, no son tal y como los han pintado.

Norbert, como su propia promoción asevera, es un canto a la creatividad, y también es una evidente y rabiosa crítica a nuestra consumista sociedad, donde se prima el interés espurio al de la felicidad y libertad (la de verdad, no la de las terrazas) de las personas. Una historia que aboga por una vida más sencilla, menos atada a las cosas materiales y más a las relaciones y a los sueños (despiertos). Para ello Corral Llorente nos muestra, de forma nada sutil, los contrastes entre las dos sociedades, una donde prima la alienación y otra donde hay mucha locura de la buena y hasta cierta anarquía, pero siempre desde el respeto y la alegría, abrazando lo estrafalario y lo distinto.

En esta contraposición del blanco y negro y el colorido, del consumo desaforado y la alegría de vivir el momento, hay una clara influencia de Michael Ende, y ciertamente es algo que funciona muy bien. Pero, desgraciadamente, toda esa explosión creativa que se quiere mostrar al espectador se ve empañada en su último tercio. Es como si al final se hubieran quedado sin apenas ideas, sin saber muy bien dónde colocar a los personajes y cómo hacer que se enfrenten a unos cuadriculados malos (el diseño de personajes, repleto de líneas rectas los grises y de formas redondeadas los habitantes de Colorlandia, es tan explicativo como acertado) en una lucha final con apenas inventiva y, la que hay, no han sabido terminarla de aprovechar.

Norbert es una cinta de animación muy política (entiéndase con política la de poner frente a frente dos modelos de sociedad antagónicos) lo que, quizás, pueda molestar a algunos progenitores. Ahí es donde radica su valentía, además de por apostar por unos diseños, y estética general, alejada de la mayor parte de la animación comercial. Una película amena, con buena ideas y visualmente osada, que comete el error de desinflarse en su tramo final, con una acción de escaso ritmo e imaginación.

 
LO MEJOR:
-Tiene un arranque muy potente y llamativo.
-Lo crítica que es con un modelo económico claramente suicida.
-Sus variopintos y heterodoxos personajes.
-Su estética y diseños, muy cuidada.

LO PEOR:
-Lástima que no mantenga el nivel en su desenlace.

¿Quién debería verla?
Quien busque una película audaz dirigida a los más pequeños, sin por ello dormir a los adultos.
 
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