01 octubre 2026

Ralph rompe Internet

Ralph y Vanellope pasan casi todo el rato juntos, pero la segunda está un poco cansada de hacer siempre lo mismo, por lo que Ralph intenta animarla haciéndole un peculiar regalo que termina con el Sugar Run, la recreativa en la que vive Vanellope, en serios aprietos. Si quieren salvar el hogar de la pequeña y otros cientos de personajes más, no tendrán otra opción que ir a un misterioso lugar llamado Internet.

Rompe Ralph fue un sonoro éxito de Disney en 2015 y, como ya se sabe, la compañía del roedor no deja pasar una buena oportunidad de crear nuevas franquicias. Y la cosa no le salió mal con Ralph rompe Internet (Ralph Breaks the Internet, 2018), comercialmente hablando tuvo muy buenos números, dejando al público contento con las nuevas andanzas de los personajes y, además la crítica, como con la primera entrega, también le dedicó buenos comentarios mayoritariamente.

He de decir que a un servidor no le entusiasmó la primera parte, no me aburrí, pero, sinceramente, Vanellope se me atragantó un poco y, en general, no le vi las virtudes que otros muchos le veían a la cinta de Rich Moore (La Casa de los Dibujos). Con esta secuela, que volvió a dirigir Moore pero con la ayuda de Phil Johsnton (Los cretinos), me pasó exactamente lo mismo, me proporcionó un rato de entretenimiento mas no me aportó mucho (también influyó algo el que tuviera a niños un tanto descontrolados en la sala en la que la vi).

Y eso que el comienzo, sin ser rompedor, me pareció una buena forma de presentar la situación de los personajes, con Ralph y Vanellope en el hall de los juegos jugando a adivinanzas y planteándose trascendentales cuestiones sobre Zangief (muy buen punto), tras la carrera donde surge el punto de giro de rigor, y el viaje a Internet, la forma de representar a este último no resulta especialmente imaginativa, pero tiene algunas soluciones ingeniosas y divertidas (los pop ups, el acceso a los enlaces y las búsquedas) y, por descontado, visualmente es muy vistosa y colorida a pesar de que el paisaje no sea especialmente hermoso, pero en cuanto animación 3D la competencia es muy reñida y hay producciones visualmente mucho más potentes y esta daba para más creo yo.

No obstante, se agradece ese viaje a la web oscura, con un personaje con ciertas reminiscencias a Jabba el Hutt, además de mostrar tanto el lado positivo de Internet, un lugar virtual capaz de unir a personas de todo el mundo alrededor de vídeos de gatitos, como el negativo, con los llamados haters, troles y demás fauna cuyo objetivo es hacer daño gratuitamente a otros para conseguir una mayor notoriedad; esos puntos, junto a la reunión de princesas que critican las convenciones Disney (no muy original, pero está bien un poco de autocrítica), además la inclusión de Shank es un acierto, se le puede poner la pega de que es un personaje demasiado perfecto, pero lo cierto es que cae bien desde el principio y resulta notablemente carismático (no es casualidad que sea Gal Gadot quien le ponga voz en la versión original).

En definitiva, Ralph rompe Internet es una aventura entretenida pero que, como la primera, no es para tirar cohetes. Sin duda la pareja protagonista es graciosa y entrañable, pero a mí parecer es demasiado continuista y su desarrollo es poco valiente, más bien conservador, como es de esperar en Disney, todo sea dicho.

 
LO MEJOR:
-La relación entre Vanellope y Ralph, una entrañable, aunque algo enfermiza, amistad.
-Esas pullas a las convenciones que lleva usando Walt Disney desde el inicio de sus tiempos.

LO PEOR:
-Hay muy pocos cameos de personajes de videojuegos y más de franquicias Disney. Supongo que sale más barato.
-Que no es muy innovadora, ni lo intenta, que se diga.

¿Quién debería verla?
Quien gozara con la primera parte seguro que disfruta mucho con esta.

¿Y quién no?
Si se te atragantó la primera, raro sería si no lo hiciera esta. Es continuista.

Más películas de animación de los estudios Disney:

No hay comentarios: