15 marzo 2018

15 Muestra Syfy de Cine Fantástico

La primera edición de la Muestra Syfy a la que acudí fue la sexta (aunque por aquella época se llamaba Muestra Sci-Fi), y la primera película que visioné fue Déjame entrar, desde entonces han pasado tantos años como ediciones, y un servidor ha venido a todas las que ha podido (lo que son todas menos dos). Este año, que además era especial al tratarse de la decimoquinta edición, por suerte no me lo he perdido.

Porque, como siempre, había muchas ganas de cine, del ambiente (con sus peros), de las genuinas presentaciones de Leticia Dolera y, por supuesto, de que la Compañía de la Muestra se volviera a reunir... y eso que desde Syfy nos lo ponen a veces un poco difícil, dando la información tarde y a cuenta gotas (días antes del comienzo del evento no había nada relevante en la web).

8 de marzo, jueves
La decimocuarta edición no pudo empezar mejor, Logan engatusó a la inmensa mayoría del público, y es que probablemente sea la mejor y más potente película inaugural de la Muestra y, desde luego, así será hasta, por lo menos, el año que viene, porque lo que es este año el comienzo ha sido lamentable.

Y no es porque despertara grandes expectativas Un pliegue en el tiempo, pero al menos su bonito envoltorio daba a pensar que estaríamos ante un entretenido blockbuster destinado a toda la familia, pero a cambio nos regalan a una Oprah Winfrey gigante a lo gato Cheshire pero en plan horrible, una lechuga voladora, un niño repelente cuyo nombre no pudo quedar más claro (¿de verdad era necesario que siempre lo llamaran por su nombre completo?), muchas tesseractuaciones (o como diablos se escriba), diálogos absurdos y un largo final con mucha purpurina. Vamos, una película muy mala.

9 de marzo, viernes
Tras el desastre inaugural (al que, por cierto, no acudió Leti al secundar la huelga) peor no podía ir la cosa, o al menos eso intentaba pensar y, afortunadamente, así fue.

La jornada dio comienzo con una coproducción entre Brasil y Francia que no gustó a muchos, y que gustó a otros tantos, entre los que me encuentro. Es cierto que As boas maneiras es un film de ritmo muy pausado, y que parece que haya casi dos películas en una, pero también se trata de una historia osada (entre otras cosas, por meter minimalistas números musicales en determinados instantes) y muy sugerente que, si te dejas llevar, te atrapa durante casi todo momento. Le siguió una cinta coreana a la que le tenía ganas simplemente porque hasta la fecha es una cinematografía que no me ha decepcionado, pero A Day, aunque tiene un buen ritmo y resulta emocionante por momentos, se me hizo repetitiva y, sobre todo, tuve la impresión de que era una historia que ha sido contada demasiadas veces y muchas de ellas de mejor forma..., le falta algo.
Downrage era de las pocas películas que sabía de qué iba, o al menos su premisa inicial: la de un grupo de jóvenes que se han juntado en un viaje en blablacar, tienen un pinchazo y un francotirador comienza a acosarles a balazos. Ya me habían avisado de que, aunque sobre el papel es interesante, en la práctica no lo era tanto, y así ha sido por desgracia, y eso que no empieza mal y, de hecho no aburre, pero es que sus personajes son tan tontos (mención especial a los policías), que al final no hay por dónde cogerla (aunque se redime un poquito en el desenlace).

El plato fuerte del día era el nuevo trabajo de S. Craig Zahler, director de la estimable Bone Tomahawk, que venía precedida por buenos comentarios a su paso por diferentes festivales. En el grupo hubo cierta controversia sobre este filme, pero quien esto escribe la disfrutó mucho a pesar de ciertos excesos en lo que se refiere a la violencia (aunque, habiendo visionado el primer film del cineasta, ya estaba avisado); destacar el trabajo de Vince Vaughn. Previamente se proyectó el cortometraje La última cita, cuyo director y protagonista estuvieron presentes; me alegró de que regresara el formato a la Muestra, si bien no se trata de una obra redonda sí que es muy curiosa, con un final previsible, pero que aún así me gustó.

Para terminar el día seleccionaron, acertadamente, una película que no se toma en serio a sí misma desde el primer minuto, Mayhem, donde un virus, que hace perder el control de sus más bajos instintos a aquellos que lo contraigan, se propaga en el edificio de un gran bufete de abogados. Una cinta gamberra con un buen Steven Yeun y Samara Weaving como protagonistas, que no me entusiasmó pero consiguió mantenerme despierto, lo cual es un logro dadas las horas y el cansancio que tenía.

10 de marzo, sábado
El año pasado no me perdí la sesión matinal, donde me emocioné y disfruté con una pequeña maravilla como lo es La vida de Calabacín, pero en esta ocasión no me llamaba tanto la atención la propuesta y, sobre todo, tenía ganas de dormir, por lo que opté por no acudir a ver Peter Rabbit, cinta que mezcla escenarios reales, personajes de carne y hueso (los papeles principales los encarnan Rose Byrne y Domhnall Gleeson) y criaturas animadas mediante ordenador.

Lo que sí se cumplió fue la tradición del almuerzo, aunque no fuimos una multitud que se diga, pero el ramen entró muy bien en nuestros estómagos, más cuando el cielo estaba encapotado y amenazaba agua (aunque finalmente el día estuvo bastante tranquilo, no como el viernes, que siempre estaba lloviendo cuando salíamos de la sala).

Tras saciar nuestro apetito y dar un par de paseos en busca de un cajero (y para matar el rato, todo sea dicho), a la cola que fuimos para ver la primera cinta de la tarde, Have a Nice Day, cinta china de (muy) limitada animación y un ritmo exigente con el espectador, pero con mucha crítica y mala baba, a la cual gran parte del público (lo que viene a ser todos menos yo -o casi-) la puso a parir desde el primer segundo (eran continuos los comentarios que se preguntaban de qué iba, lo cual me hace pensar en el nivel de comprensión y atención del personal -y el mío no es que sea la repera-); yo no es por ponerme en contra de todos, pero desde el minuto uno me atrajo y me dejé llevar por una historia con muchos personajes pintorescos y de diseño realista (al igual que los escenarios), y una historia con un toque a lo Tarantino.
The Cured fue otra sorpresa del día, una cinta de zombis donde se ha encontrado una cura para estos, pero resulta que recuerdan todo lo que hicieron mientras estaban infectados, por lo que la sociedad los rechaza doblemente, a todo ello hay que sumar que una parte de los infectados son resistentes a la cura y no saben qué hacer con ellos. David Freyne dirige esta cinta que mezcla zombis y terrorismo de una forma que no se había hecho antes, un film de corte realista que destaca más en su lectura política que como film de zombis, ya que si bien tiene momentos de terror lo que de verdad da miedo es la figura del personaje manipulador y ambicioso que es capaz de todo con tal de conseguir sus objetivos. La siguió una película rusa a la que le tenía ganas por su temática, además traslada a la gran pantalla un acontecimiento real, la del rescate de la estación espacial que da nombre al film, Salyut-7; se me hizo un pelín larga pero es cierto que tiene buen ritmo y momentos muy emocionantes (la secuencia introductoria es una buena muestra de ello).

Ya desde la cola se veía que How to Talk to Girls at Parties despertaba muchas expectativas, y a los compañeros que la habían visto en Sitges les había gustado bastante, por lo que era optimista con la cinta de John Cameron Mitchell; se basa en una historia de Neil Gaiman, y se trata de una película surrealista por momentos, pero siempre simpática y muy divertida, que grita por que salgamos de lo convencional. Victor Crowley fue la última proyección de la jornada, forma parte de una saga de la que vi su segunda entrega, Hatchet II, en la 8ª Muestra Syfy, y de la que no tengo gratos recuerdos, por lo que iba con la mosca detrás de la oreja..., pero, a pesar de que las escenas gore no me gustan nada, con el resto me lo pasé muy bien, ya que la cinta está repleta de un sentido del humor de lo más tontorrón y unos personajes tan típicos como divertidos (destacando Dillon). La disfruté.

11 de marzo, domingo
El último día de Muestra despertaba con otra sesión matinal, la de Parque Jurásico, cuyas entradas (que eran gratuitas) parece que se agotaron el día anterior, pero que posteriormente, leí en Twitter, había algunas personas ofreciendolas a cambio de entradas de otras sesiones del evento... A mí me dio (y me da) un poco igual porque de nuevo decidí descansar más, así que mi primera cita de la última jornada fue I Am Not a Witch, que no es un film fantástico sino un drama como la copa de un pino, solo que contado desde la mirada de una niña; y no es un drama ligero precisamente, a pesar de tener mucho humor y también ser muy ácida, te impacta porque está filmada con un estilo documental que resulta muy realista y te hace preguntarte si todas las supersticiones (y vejaciones) que se ven existieron o si todavía perduran, y con un final que al menos a mí me golpeó fuerte (pero el último plano es esperanzador, cosa que se agradece en este caso). A destacar la niña protagonista, Maggie Mulubwa, y Henry B. J. Phiri como el funcionario del gobierno que saca provecho de las supuestas brujas (impagable la entrevista en el programa televisivo).

A la dura cinta británica le siguió un film más ligero pero no menos interesante, porque The Endless es una estupenda muestra del cine indie norteamericano, donde dos hermanos que salieron de una secta destructiva vuelven a la misma para despedirse, pero allí se encuentran, además de con antiguos compañeros la mar de simpáticos, con extraños fenómenos. Como bien dijo Paco, esta cinta es la Coherence de esta edición de la Muestra Syfy, un film donde poco a poco se nos van dando detalles, y donde el suspense siempre está presente. Tras el film de Justin Benson y Aaron Moorhead le tocó el turno a una premiada obra de Joachim Trier, Thelma, donde una joven se muda para estudiar en la universidad y sufre unos extraños ataques; esta cinta me ha recordado un poco a Crudo, ya que estamos ante una historia de descubrimiento y crecimiento personal y de viaje interior, a pesar de (o por) estar constreñida por sus padres (con toda la buena intención y el dolor del mundo), con un elemento fantástico que va tomando relevancia mientras avanza la trama, pero siempre manteniendo un tono realista más cercano al drama que al terror, aunque algo de este último género hay.

La película de clausura iba a ser Pacific Rim: Insurección, la secuela de la divertidísima cinta de monstruos y robots gigantes de Guillermo del Toro, pero ya el jueves nos informaron que no iba a poder ser, pero que a cambio nos ponían Siete hermanas (y también el próximo día 20 tendríamos la opción de disfrutarla aquellos que tuviesen bono o invitación, lo cual está muy bien). La película de Tommy Wirkola protagonizada por Noomi Rapace tenía una exigua nota en Filmaffinity y algunos de mis camaradas la habían visto y no les satisfizo mucho, por lo que iba con un poco de miedito, pero la cuestión es que es superentretenida, tiene muy buena acción y un buen ritmo, además de plantear cuestiones morales de calado (aunque el director se decanta claramente, quizá inconscientemente, hacia el lado más inmoral con el último plano, cuando, digo yo, que hay opciones intermedias) pero no resiste una visión superficial del guion, no ya solo por el hecho de que criar a siete niñas sin que nadie se percate es complicado, más en una sociedad tan estrictamente controlada, sino por otros detalles como el hecho de que supieran dónde se encontraban y no les dieran por atacar la madriguera, o el nulo suspense que había en cuanto al causante de la situación.


Conclusiones
En cuanto a la calidad general de las películas vistas la 15 Muestra Syfy de Cine Fantástico es, casi con toda seguridad, la que más nivel ha tenido de las que he acudido (me da de media un 6), así que no se puede celebrar de mejor manera el que el evento tenga ya cierta veteranía; además, este año ha sido de los más variados, habiendo ciencia ficción, acción, thriller, drama, comedia gore y hasta comedia romántica punk, por lo que no nos hemos visto saturados de torturas, secuestros ni de films insanos en general, y, por tanto, ningún día hemos terminado con mal cuerpo.

Lo que sí que me parece que hay que reseñar negativamente es el comportamiento de algunos individuos. Porque una cosa es la mandanga y otra el porculeo. Un servidor está acostumbrado a lo primero, llevo varias ediciones a veces padeciéndola y a veces disfrutándola, pero es que en ocasiones el personal simplemente se pasa, hasta el punto de llegar a superar la barrera y perder el respecto absoluto por el resto de los asistentes, y no me refiero ya a decir tonterías cuando la película no da pie a ello (con Have a Nice Day estuvieron desde el primer plano, como ya he comentado), sino al caso extremo de varias personas que comenzaron a fumarse un porro en plena sala (a lo que grité que a fumar porros a la calle). Esto, tanto el exceso de mandanga verbal como, sobre todo, estas últimas acciones que superan la falta de respeto y la ausencia de educación, ponen en peligro el ambiente festivo de la Muestra, en el que, llegado el caso, pagarán justos por pecadores.

Pero, por suerte, todo hay que decirlo, la mandanga se fue modulando a medida que pasaban las jornadas, desde el griterío generalizado del jueves (en ocasiones me molestó un poco, pero es que la peli era una mierda), hasta uno un poco más moderado el viernes, un sábado que comenzó con cierta fuerza pero que después, sorprendentemente, fue comedido, y un domingo bastante tranquilo (dentro de los márgenes de la Muestra).

Y ahora, después del extra que será ver Pacific Rim: Insurección el próximo martes, solo queda esperar a 2019, a una nueva edición de la Muestra Syfy que, esperemos, mantenga el nivel de este año y traigan películas de género de calidad y variadas (y un anime, por favor), que eso, creo yo, es lo que pedimos la mayoría de aficionados al fantástico.

2 comentarios:

grazia cantalupo dijo...

Hola, nuevaseguidora; felicitaciones por blogs y publicaciones; este es el último publicado por mí: http://casaninnamamma.blogspot.it

Si quieres, te espero como lectora permanente


Gracias

Neovallense dijo...

Bienvenida seas, Grazia, siempre es una alegría saber de nuevos lectores, más cuando gustan de tu trabajo.

Echaré un par de ojos a tu bitácora :)

Un saludo, y gracias a ti.

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