15 septiembre 2022

El callejón de las almas perdidas

Stanton Carlisle es un ambicioso tipo que no tiene donde caerse muerto y que, por azares del destino, termina trabajando en una feria donde aprenderá mucho y descubrirá lo que se le da bien: engañar a la gente.

Aunque pienso que es una de sus mejores películas técnicamente, no entendí el éxito crítico ni de premios de La forma del agua, su guion me pareció más bien flojillo aunque todo lo demás (incluyendo los intérpretes) brillara. Digo esto para que se entienda que El callejón de las almas perdidas (Nightmare Alley, 2021) no era mi primera elección, no me apetecía verla aun con el buen reparto con el que cuenta.

El callejón de las almas perdidas es una nueva adaptación de la novela escrita por William Lindsay Gresham, o quizá un remake de la película de 1947 dirigida por Edmund Goulding (si nos hacemos caso de los títulos de crédito finales sería la primera de las opciones), un film noir con personajes ambiciosos de traumático pasado, bellas mujeres cándidas y hermosas femme fatales. Lo que viene siendo todos los ingredientes de un género, en su vertiente más clásica además, que se cultiva relativamente poco pero que de vez en cuando nos da alguna satisfacción... como es el caso.

Porque uno agradece mucho entrar a la sala sin muchas esperanzas y salir de la misma contento con lo que ha visto, Del Toro realiza aquí otro excelente trabajo en la dirección (a estas alturas poco tiene que demostrar) y con buen criterio se deja ayudar con el libreto por Kim Morgan, una historia que quizá no inventa la rueda pero que te engancha y no te suelta.

Ya en un comienzo, con una potente imagen, siembra la curiosidad en el espectador, cuando inicia el viaje el protagonista, y vemos y oímos (pues, curiosamente, tarda en articular palabras, como si volviera a nacer) sus primeros encuentros con la gente de la feria, descubrimos otro mundo y, también, nos empiezan a dar las primeras pistas (hay algún plano, pasado el meridiano, muy revelador) de lo que, inevitablemente, sucederá.

Es justo destacar la labor de Bradley Cooper (Mula), que ejerce también de productor, Carlisle no es un personaje simple como vamos descubriendo, y tiene momentos complicados. Rooney Mara (Lion) encarna aquí el lado inocente, una joven enamorada que se deja llevar; siendo la mujer fatal de turno Cate Blanchet (Thor: Ragnarok). El papel de Richard Jenkins (The Humans) no es muy grande pero sí relevante, al igual que el de David Strathairn (Godzilla: Rey de los monstruos) y Tony Collete (Puñales por la espalda); el de Willem Dafoe (El hombre del norte), por otro lado, no es precisamente un santo. También pululan muchos rostros familiares en el cine de Del Toro, como Ron Perlman, eso sí, no he visto por ningún lado a Santiago Segura (y no he reconocido el cameo del cineasta Paul Anderson).

Guillermo del Toro ha firmado otra destacable película, de impecable factura y absorbente desarrollo que, aun sin deparar muchas sorpresas, satisface el paladar de los que buscamos buenas historias.


LO MEJOR:
-La dirección de Del Toro y la fotografía.
-El magnífico reparto, destacando a Bradley Cooper.
-Una historia bien hilvanada que te mantiene alerta.

LO PEOR:
-Que no te sorprende al final (aunque no sea algo molesto).

¿Quién debería verla?
Seguidores del director mexicano y de las historias negras en general.

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