Babs es una niña cuya mayor ilusión es que le regalen un cachorro en el día de su cumpleaños. Por esas fecha llega de EE.UU. su desconocido abuelo Tuitjes, quien viene a poner patas arriba la tranquilidad habitual que se respira en su casa (entre otras cosas, se apropia de su cabaña del jardín), y quien le hará un inesperado regalo.
Películas con cerdos como personajes importantes hay unas cuantas, viniéndose a la cabeza rápidamente Babe, el cerdito valiente y su secuela, La telaraña de Carlota, Rebelión en la granja y, cómo no, Porco Rosso. Oink Oink (Knor, 2022) se suma a ello, aunque aquí el cochino en cuestión no tiene capacidad de hablar, se caga en cualquier parte y se come todo lo que tenga por delante (vamos, que es un vulgar cerdo).
Pero para Babs es su apreciada mascota, por lo que hace lo que está en su mano para que su madre no se enfade y la obligue a regresarlo a la granja, desde apuntarlo a un curso de adiestramiento canino a realizar denodados esfuerzos para enseñarle modales ella misma. Siempre con la ayuda de su abuelo, quien no empieza con buen pie al apropiarse de la cabaña donde juega con su mejor amigo (el muy curioso Tjin), pero que sabe ganarse su cariño con extravagantes juegos como el lanzamiento de babosas y, por supuesto, regalarle al adorable Oink. Su madre y su tía, especialmente esta última, siempre se muestran desconfiadas, y tampoco se fía del todo Tjin, sobre todo por la misteriosa maleta que guarda Tuitjes bajo la cama.
Primer largometraje de Mascha Halberstad, cuyo guion escribió Fiona van Heemstra adaptando el libro de Tosca Menten, Oink Oink es una cinta llena de humor (un tanto escatológico en gran medida, es lo que tiene tener a un cerdito como prota), con una conseguida animación stop motion (con un diseño de personajes tirando a feísta), y que también tiene sus pequeñas dosis de drama. Recomendable.
Películas con cerdos como personajes importantes hay unas cuantas, viniéndose a la cabeza rápidamente Babe, el cerdito valiente y su secuela, La telaraña de Carlota, Rebelión en la granja y, cómo no, Porco Rosso. Oink Oink (Knor, 2022) se suma a ello, aunque aquí el cochino en cuestión no tiene capacidad de hablar, se caga en cualquier parte y se come todo lo que tenga por delante (vamos, que es un vulgar cerdo).
Pero para Babs es su apreciada mascota, por lo que hace lo que está en su mano para que su madre no se enfade y la obligue a regresarlo a la granja, desde apuntarlo a un curso de adiestramiento canino a realizar denodados esfuerzos para enseñarle modales ella misma. Siempre con la ayuda de su abuelo, quien no empieza con buen pie al apropiarse de la cabaña donde juega con su mejor amigo (el muy curioso Tjin), pero que sabe ganarse su cariño con extravagantes juegos como el lanzamiento de babosas y, por supuesto, regalarle al adorable Oink. Su madre y su tía, especialmente esta última, siempre se muestran desconfiadas, y tampoco se fía del todo Tjin, sobre todo por la misteriosa maleta que guarda Tuitjes bajo la cama.
Primer largometraje de Mascha Halberstad, cuyo guion escribió Fiona van Heemstra adaptando el libro de Tosca Menten, Oink Oink es una cinta llena de humor (un tanto escatológico en gran medida, es lo que tiene tener a un cerdito como prota), con una conseguida animación stop motion (con un diseño de personajes tirando a feísta), y que también tiene sus pequeñas dosis de drama. Recomendable.
LO MEJOR:
-Que es muy simpática y divertida de principio a fin.
-Una animación muy maja.
LO PEOR:
-¿Que el abuelo no parezca estar dispuesto a cambiar?
¿Quién debería verla?
Es una película la mar de disfrutable, apta para todas las edades.
¿Y quién no?
¿Los salchichónamos?
Pelis con animales:
-Que es muy simpática y divertida de principio a fin.
-Una animación muy maja.
LO PEOR:
-¿Que el abuelo no parezca estar dispuesto a cambiar?
¿Quién debería verla?
Es una película la mar de disfrutable, apta para todas las edades.
¿Y quién no?
¿Los salchichónamos?
Pelis con animales:


No hay comentarios:
Publicar un comentario