Ítaca está tomada por los pretendientes que quieren tomar la mano de Penélope y, así, obtener el trono de Odiseo, del que nadie sabe nada desde que finalizara la guerra de Troya.
Muy esperada (como siempre) era la nueva aventura cinematográfica de Christopher Nolan (Memento), que además supone su regreso al cine fantástico recuperando ni más ni menos que el clásico de Homero (el Simpson no, el bueno), que ha sido versionado en innumerables ocasiones (y formatos), La Odisea (The Odyssey, 2026).
Como era de esperar, el tono (y el aspecto) del film es realista, con una fotografía que me recuerda a Dunkerque que siendo su director de fotografía Hoyte van Hoytema, el habitual de Nolan desde Interstellar, tampoco es de extrañar. A pesar de ese aspecto realista, no renuncia a su carácter fantástico y, por supuesto, muestra los pasajes más famosos del poema épico, como el del cíclope Polifemo o Caribdis y Escila, aunque el que me parece más destacable es el de Circe, que tiene un momento que es puro horror, tanto que puede ser difícil mantener la mirada para muchos espectadores.
La acción es un aspecto presente en la cinta, pero sin duda, y como debe de ser, predomina la aventura, dándole también una pátina introspectiva, donde se indaga en los pensamientos y emociones no solo de Odiseo, sino de Telémaco, Menelao y, por supuesto, Penélope. Todo esto lleva al final a una conclusión que me parece de lo más interesante de la visión de Nolan de esta popular historia (con un pero quizá).
No veía a Matt Damon (El último duelo) como Odiseo, y si bien pienso que otros actores lo podrían hacer mejor (Ralph Fiennes lo hizo estupendamente en El regreso de Ulises), el intérprete nacido en Boston cumple con su cometido, mostrando a un hombre carcomido por la culpa, a un héroe vulnerable; mas si lo comparamos con la Penélope de Anne Hathaway (Colossal) quizás no salga bien parado. Del resto del reparto destacaría el rudo Menelao al que da vida Jon Bernthal (Spider-Man: Brand New Day), el cual coincide doblemente en la cartelera actual junto a Tom Holland (Lo imposible), que aquí se mete en la piel de Telémaco, el hijo que nunca ha visto a su padre; encarnando apropiadamente a Calipso tenemos a Charlize Theron (Prometheus), quien juega un papel algo diferente al imaginado por Homero; Por supuesto, también está ahí Robert Pattinson (El drama) como uno de los múltiples pretendientes de Penélope. Destacaría la labor de Samantha Morton (Minority Report, Control) que, a pesar de la brevedad de su papel, es capaz de aportarle humanidad a un personaje que podría ser una caricatura sin matices.
Christopher Nolan hace suya una de las mejores historias que ha creado el ser humano, con una versión que, en este primer visionado, me ha parecido muy amena pero, salvo esa secuencia de Circe y quizás la de los gigantes, no me ha sorprendido (cosa, por otra parte, complicada si se quiere ser medianamente fiel al relato original). Empero, como ya ocurriera en su anterior película, el final, con ese revelación de las gentes del mar, aporta una lectura que me parece pertinente, que le da más poso a la par que impele a crear debate y reflexión, pero a la vez pienso que no deja de ser una repetición de la jugada maestra que ya hizo en su penúltima producción. Un épico relato que, desde luego, hay que ver en una sala de cine.
Muy esperada (como siempre) era la nueva aventura cinematográfica de Christopher Nolan (Memento), que además supone su regreso al cine fantástico recuperando ni más ni menos que el clásico de Homero (el Simpson no, el bueno), que ha sido versionado en innumerables ocasiones (y formatos), La Odisea (The Odyssey, 2026).
Como era de esperar, el tono (y el aspecto) del film es realista, con una fotografía que me recuerda a Dunkerque que siendo su director de fotografía Hoyte van Hoytema, el habitual de Nolan desde Interstellar, tampoco es de extrañar. A pesar de ese aspecto realista, no renuncia a su carácter fantástico y, por supuesto, muestra los pasajes más famosos del poema épico, como el del cíclope Polifemo o Caribdis y Escila, aunque el que me parece más destacable es el de Circe, que tiene un momento que es puro horror, tanto que puede ser difícil mantener la mirada para muchos espectadores.
La acción es un aspecto presente en la cinta, pero sin duda, y como debe de ser, predomina la aventura, dándole también una pátina introspectiva, donde se indaga en los pensamientos y emociones no solo de Odiseo, sino de Telémaco, Menelao y, por supuesto, Penélope. Todo esto lleva al final a una conclusión que me parece de lo más interesante de la visión de Nolan de esta popular historia (con un pero quizá).
No veía a Matt Damon (El último duelo) como Odiseo, y si bien pienso que otros actores lo podrían hacer mejor (Ralph Fiennes lo hizo estupendamente en El regreso de Ulises), el intérprete nacido en Boston cumple con su cometido, mostrando a un hombre carcomido por la culpa, a un héroe vulnerable; mas si lo comparamos con la Penélope de Anne Hathaway (Colossal) quizás no salga bien parado. Del resto del reparto destacaría el rudo Menelao al que da vida Jon Bernthal (Spider-Man: Brand New Day), el cual coincide doblemente en la cartelera actual junto a Tom Holland (Lo imposible), que aquí se mete en la piel de Telémaco, el hijo que nunca ha visto a su padre; encarnando apropiadamente a Calipso tenemos a Charlize Theron (Prometheus), quien juega un papel algo diferente al imaginado por Homero; Por supuesto, también está ahí Robert Pattinson (El drama) como uno de los múltiples pretendientes de Penélope. Destacaría la labor de Samantha Morton (Minority Report, Control) que, a pesar de la brevedad de su papel, es capaz de aportarle humanidad a un personaje que podría ser una caricatura sin matices.
Christopher Nolan hace suya una de las mejores historias que ha creado el ser humano, con una versión que, en este primer visionado, me ha parecido muy amena pero, salvo esa secuencia de Circe y quizás la de los gigantes, no me ha sorprendido (cosa, por otra parte, complicada si se quiere ser medianamente fiel al relato original). Empero, como ya ocurriera en su anterior película, el final, con ese revelación de las gentes del mar, aporta una lectura que me parece pertinente, que le da más poso a la par que impele a crear debate y reflexión, pero a la vez pienso que no deja de ser una repetición de la jugada maestra que ya hizo en su penúltima producción. Un épico relato que, desde luego, hay que ver en una sala de cine.
LO MEJOR:
-Muy entretenida y con un mensaje al final muy potente.
-Las secuencias de Polifemo, Circe y la prueba a los pretendientes.
-Buena realización y guion.
LO PEOR:
-Ese rodaje en tierras saharauis, y más teniendo en cuenta el mensaje final.
-Que Nolan no haya sido más audaz a la hora de abordar su adaptación.
-Muy entretenida y con un mensaje al final muy potente.
-Las secuencias de Polifemo, Circe y la prueba a los pretendientes.
-Buena realización y guion.
LO PEOR:
-Ese rodaje en tierras saharauis, y más teniendo en cuenta el mensaje final.
-Que Nolan no haya sido más audaz a la hora de abordar su adaptación.
-Esos expertos que la ponen a parir porque Helena sea negra y otras chuminadas.
¿Quién debería verla?
Quienes gusten de los relatos fantásticos.
Una pregunta que me hago:
Viendo el desenlace, ¿se sentirán interpelados al menos una parte de los estadounidenses?
Otras películas de Nolan:
Oppenheimer
¿Quién debería verla?
Quienes gusten de los relatos fantásticos.
Una pregunta que me hago:
Viendo el desenlace, ¿se sentirán interpelados al menos una parte de los estadounidenses?
Otras películas de Nolan:
Oppenheimer
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