26 noviembre 2011

Pompoko

Isao Takahata es la parte, quizá, menos conocida y reconocida del Studio Ghibli, al menos en occidente. Fue él, junto a Hayao Miyazaki, quien fundó hace ya más de 20 años el famoso y célebre estudio, y fue él el mentor de Miyazaki, con el cual trabajó en series que han marcado la infancia de muchos de nosotros, como las muy populares Heidi y Marco o Ana de las tejas verdes; y también filmes animados ya clásicos como Hols, el príncipe del sol (también conocido como La princesa encantada). En 1994 se estrenó en las salas niponas Heisei tanuki gassen pompoko, o lo que es lo mismo, Pompoko, que es el tercer largometraje como director que realizó en el Studio Ghibli.

Quizá el hecho de que Isao Takahata sea mucho menos popular que Hayao Miyazaki se deba a que sus historias no suelen ser tan coloridas y fantasiosas como las de su antiguo alumno, puede que porque Takahata tenga cierto gusto por un cine más costumbrista (de ahí obras como Recuerdos del ayer o Mis vecinos los Yamada), y sin duda también puede influir que sus películas, aun las que tienen mucho humor o narran historias fantásticas (como es el caso que nos ocupa), son notablemente más oscuras y pesimistas que las del director de Ponyo en el acantilado, o quizá es que simplemente son más realistas. Sea cual fuere la razón o razones, es verdaderamente injusto, ya que si bien su arte no suele ser tan digestivo como el de Miyazaki (yo mismo soy fanático absoluto de éste, mientras que siempre afronto el visionado de los films de Takahata con otras expectativas), no cabe la menor duda de que estamos ante todo un maestro de la animación, que se merece todo el reconocimiento del aficionado y la crítica (suyo es uno de los mejores y más duros largometrajes animados de todos los tiempos: La tumba de las luciérnagas).

Pero bueno, dejando de lado estas reflexiones en voz alta, me pondré a comentar lo mejor que pueda esta película.

Algo esta pasando en el bosque, los humanos han traído máquinas excavadoras y sierras mecánicas, y están arrasando con todo, dejando a varias tribus de tanukis, asombrosos mapaches con el poder de transformarse, sin hogar, obligándolos a desplazarse hacia otros lugares. Pero viendo que los hombres no dejan de talar árboles y decapitar montañas para construir casas, llegan a la conclusión de que tienen que defenderse sea como sea. Para ello idean un plan para recuperar el noble arte de la transformación, puesto que hay muchos de ellos que no lo controlan. Una vez se han entrenado lo suficiente intentan boicotear las obras, atacando a los camiones y asustando a los humanos. Pero los resultados no son siempre satisfactorios, y a ello no ayuda que la mayoría de los mapaches sean unos juerguistas que de buenas a primeras se dejan llevar por el estómago y sus ganas de fiesta.

Como podéis comprobar, el argumento de Pompoko gira en torno a una constante en el cine de Ghibli: la lucha entre la naturaleza y el hombre, entre el desarrollo mal entendido y la conservación. Y es aquí que Takahata nos da una lección muy divertida, ya que, sin perder ni un momento el peculiar sentido del humor que imprime toda la cinta, nos va narrando cómo fue el desarrollo especulativo alrededor de la ciudad de Tokio, cómo acabaron con la forma de vida de campesinos, los fértiles valles y las boscosas montañas que los rodeaban. En varias escenas nos explica la voz en off cómo fue dicho desarrollo y también los motivos del mismo. Pero no, tranquilos, a pesar de estos dos o tres momentos no estamos ante un documental, esto es puro cine animado donde los tanukis son los auténticos protagonistas, donde vemos su penosa lucha contra la humanidad.

Hablando de la animación, nos encontramos ante un producto muy cuidado (como bien nos tiene acostumbrado el estudio nipón), donde destaca especialmente las transformaciones de los mapaches y muy especialmente la escena del desfile de monstruos, toda una imaginativa galería de mitos orientales (incluyendo un Totoro y Porco Rosso con su avión) y probablemente la escena más difícil de realizar de todo el largometraje, y no ya por las transformaciones, sino por todos los elementos que hay en pantalla, que van desde los más variopintos monstruos al público que observa asombrado el espectáculo. Como punto negro al respecto, indicar que parece que hay una escena justo después del desfile (si la memoria no me falla) que reutilizan animación de la primera parte del film, aunque son sólo unos segundos.

Concluyendo. Pompoko es casi con toda seguridad la película más alocada de Isao Takahata, una comedia fantástica a la que no le falta drama, con una animación de calidad, una buena banda sonora y unos protagonistas cada cual más peculiar y extravagante. Imprescindible para fans del Studio Ghibli y del cine de animación en general.


LO MEJOR:
-El sentido del humor reinante.
-El carácter de los mapaches.
-Que nos muestra de una manera clara y amena los desmanes del hombre.
-El doblaje español me parece muy acertado, Aurum está haciendo un gran trabajo a este respecto.

LO PEOR:
-El único detalle malo que le he visto es que reutilizan en una ocasión animación.
-Centrándonos en la edición del DVD, los escasos extras. Como ya pasa en la mayoría de las ediciones (aunque por lo general parece que no es tanto cuestión de Aurum como de la propia Ghibli).

¿Quién debería verla?
Por supuesto cualquier seguidor del Studio Ghibli, y del cine animado en general.

La escena:
El desfile de los monstruos, realmente impresionante, imaginativa y divertida.

La edición en DVD:
Pues se trata de una edición muy sencilla, sin apenas extras. Así que tenemos el storyboard completo de la película y los tráilers de cine y spots televisivos.

22 noviembre 2011

La canción de Ariadna, de Irene Roga

La primera obra que leí de Irene Roga fue en La Parada Magazine, una revista de cómics que duró muy pocos números (creo que logré hacerme con dos, pero hay al menos tres), y ya me llamó la atención a pesar de lo breve que era; posteriormente, aunque creo que ni me di cuenta, trabajó para la B'S Log con Ruta por Japón, cuyo guión corría a cargo, si no recuerdo mal, de Verónica Calafell. Por desgracia, con la desaparición de la revista, se quedó colgada la historia, y yo con las ganas de seguir viendo las andanzas de la protagonista, ya que de todos los contenidos creados por autores nacionales era el que más me gustaba, en gran medida gracias a los dibujos de Irene, preciosistas y de gran expresividad. A pesar de todo, cuando vi el adelanto de las obras que iban a componer la Línea Gaijin, La canción de Ariadna fue una de las que descarté, ya que a primera vista parecía shojo y yo, aunque no tengo nada en contra del manga para chicas, no soy un gran aficionado al mismo. Pero el tiempo pasó y tuve alguna conversación, con un amigo en particular, sobre la colección de autores hispanos de Glénat, y al final dichas charlas hicieron que me entrasen ganas de hacerme con la obra de Irene Roga (de hecho, hasta la fecha me he comprado todos los tomos de los gaijines). Ahora que la he terminado de leer, he de afirmar que no me arrepiento para nada de su compra.

Ariadna es la jovencísima princesa de Athamenia que está enamorada perdidamente de Órelan, príncipe de un reino vecino, Bathmos, y con el cual quiere casarse. Pero su sueño se ve truncado cuando su padre, poco después de volver a contraer matrimonio con una misteriosa mujer, le anuncia que ha llegado a un acuerdo con el rey de Phrixos para que se case con su hijo. Ariadna, en compañía de Órelan, hará todo lo posible para evitar el enlace, a la par que salvar su reino de la sombra que le amenaza.

Ya en las dos primeras páginas me había metido el cómic de Irene Roga en su bolsillo, cuando llega la escena del balcón, y el posterior momento de la madrasta, me atrapó del todo. Y es que el comienzo de La canción de Ariadna es de los que, sabiamente, captan la atención del lector y le hacen querer saber qué es lo que pasa después. Y lo que es mejor, es que tras dicho inicio, el desarrollo sigue manteniendo el interés, con picos de mayor emoción, y con un final que, aún sin ser el que tenía previsto la autora en un principio (era mucho más dramático y oscuro), me gustó igualmente y me pareció bonito.

Si respecto a la historia y su desarrollo no hay ningún pero que poner, en lo que se refiere al dibujo hay que decir lo mismo. El estilo de Irene Roga, tan cercano a Shingo Araki en esta su primera obra larga, es muy atractivo. El diseño de los personajes está trabajado, aunque sean estereotipados; los fondos, aunque no son abundantes, logran su función de ambientar la historia, mientras que el vestuario cobra especial importancia para eso mismo, cosa que alcanza con nota. Obviamente aún tiene que evolucionar y mejorar, pero si sigue así sólo podemos esperar cosas buenas de la autora andaluza.

La edición sigue la senda de la toda la Línea Gaijin. Papel de buena calidad, unas doscientas páginas en total, después del manga vienen unos extras sobre el proceso creativo del mismo y curiosidades, y tras ello la galería de autores invitados. Tiene sobrecubiertas, la portada es también muy bonita, y el precio es de 7,95 euros.

La canción de Ariadna tiene todos los ingredientes de las historias clásicas: un amor oculto, un reino malvado, una mujer pérfida, criaturas mitológicas, y aventura, mucha aventura. Todos ellos en su justa medida, bien combinados, forman un manga que se lee muy bien y te deja contento. Una compra muy recomendable, sobre todo si te gustan las historias ambientadas en la antigua Grecia.


LO MEJOR:
-El dibujo, verdaderamente bonito.
-La historia, clásica pero con algunos detalles que la hacen diferente.
-La parte inicial me resultó especialmente divertida.

LO PEOR:
-Hay un flashback un poco confuso, al menos yo no me enteré que se trataba de un recuerdo hasta que no llegó a su fin.
-Es una tontería, pero en un par de viñetas la autora se olvida dibujar un complemento a cierta diosa.

Os dejo la dedicatoria que me hizo la autora en el Expomanga pasado:


18 noviembre 2011

Melancolía

En su presentación en Cannes, Lars von Trier volvió a ser polémico y consiguió ser nombrado persona non grata para el festival, gracias a unas declaraciones que no eran malintencionadas, y que muchos medios sesgaron... Aún así, su película obtuvo una cálida acogida por parte de la crítica, y el magnífico trabajo de su protagonista, Kirsten Dunst, recompensado con el premio a la mejor actriz. Antes de eso ya había leído sobre el nuevo trabajo de Von Trier, el argumento me resultaba poderosamente sugerente y el director alguien a quien no había descubierto y del que dicen es osado aparte de un poco bocazas, hecho que conllevó anotarme Melancolía (Melancholia, 2011) en la lista de películas ineludibles.

Alexander y Justine van a casarse en una mansión, con campo de golf de 18 hoyos incluido, con un bucólico paisaje de fondo y rodeados de familiares y amigos. La aparición de Melancolía, un planeta que se ocultaba tras el Sol y cuya órbita pasará muy cercana a la Tierra, cambiará muchas cosas.

Desde luego Lars von Trier no es un cineasta más, tiene su estilo y una buena legión de seguidores y detractores, es alguien que busca generar una reacción concreta en el público y estoy seguro de que lo suele conseguir. Melancolía, a mí, me ha generado cierta fascinación, el director de Dogville ofrece imágenes poderosas durante toda la película, pero si cabe más en el prólogo, donde en diferentes escenas, a modo de cuadros, acompañadas de una música magnífica, nos anticipan hechos que posteriormente acontecerán. Tras esos minutos fascinantes (que me recordaron a la maravillosa secuencia inicial de The Fall: El sueño de Alexandria), vemos a una pareja feliz en una enorme limusina que no puede tomar una curva y es ahí donde empieza la trama propiamente dicha, donde pronto, por cierto, se pasan de las risas de los novios a los rostros de comisuras caídas, donde poco a poco se van mostrando las miserias de los personajes, ninguno de ellos se libra de la mirada crítica de la cámara. Pero lo cierto es que tantos tumbos que da la novia a lo largo de la noche de bodas (y después de esta), que acabó por tumbarme un poco a mí también, me resultó no ya lenta (que lo es), sino larga, la fascinación inicial se diluye cuando avanza la decadencia, para, eso sí, al final subir de nuevo el interés y finiquitar la función con un plano impactante y espectacular a partes iguales.

En fin, que de Melancolía se podría destacar el retrato que se hace de la sociedad, la belleza de muchas de sus secuencias y el gran reparto que une, entre otros, a nombres como el de John Hurt (Harry Potter y las Reliquias de la Muerte), Charlotte Rampling (Nunca me abandones), Kiefer Sutherland (24, Jóvenes ocultos), Charlotte Gainsbourg (La ciencia del sueño), Stellan Skarsgard (Thor) y, por supuesto, la nombrada Kirsten Dunst (Spiderman).


LO MEJOR:
-Kirsten Dunst y el resto del reparto.
-El prólogo es una combinación sublime de imágenes y música. La parte final también me resultó muy interesante.
-La dirección de Lars von Trier, con momentos de mucha belleza estética.
-La música de Mikkel Maltha.

LO PEOR:
-Se hace larga y a veces pesada.

¿Quién debería verla?
Quien guste del cine de Von Trier y películas de gran potencia visual.

¿Y quién no?
Si quieres ver una película de catástrofes al uso.

14 noviembre 2011

Verbo

Mucho tiempo llevaba oyendo hablar de Eduardo Chapero-Jackson, de sus premiados cortometrajes y de una película que iba a dirigir, y de cuyas primeras imágenes no sabía qué pensar. Pero pasaron los meses y a medida que me iba enterando de más cosas, que veía alguna imagen más o carteles, mi curiosidad por la opera prima del mencionado cortometrajista me creaba más expectativas y con ello verdaderas ganas de verla. Hasta que, al fin, me he pasado por mi cine habitual y la he degustado.

Sara es una adolescente que se siente sola en el mundo, sus padres trabajan muchas horas y apenas se habla con ellos, en clase es tratada como un bicho raro y no comprende a la gente que le rodea, no entiende por qué el mundo es como es. Solo hay una cosa que le fascina, y es Líriko, un graffitero que va dejando sus obras por las paredes del barrio, y que ella cree que son pistas para encontrarle, para una misión.

A su paso por Sitges, Verbo (ídem, 2011), ha cosechado opiniones muy dispares. Por un lado están los que se han quedado prendados por su estilo visual y forma de narrar una fábula urbana, y por otro, puede que en mayor número, están aquellos que les ha resultado insufrible, hay pocos que están en el término medio. Entiendo perfectamente a los segundos, no nos encontramos ante una película fácil, sobre todo su primera parte puede hacerse para parte del público complicada de ver, mientras que a partir de cierto acontecimiento es imprescindible meterse de lleno en el mundo que ha creado la imaginación de Chapero-Jackson, cosa que me temo no habrán conseguido los del segundo grupo. Yo soy de los primeros.

Lo más importante, creo, para disfrutar de Verbo, es tener cierto grado de paciencia ya que, como he apuntado en el anterior párrafo, la primera parte se alarga en exceso. El director se recrea más de la cuenta a la hora de hacernos ver cómo se siente Sara, el personaje protagónico, la verdad es que no se tarda mucho en ver dichos sentimientos, por lo que la historia pide un punto de giro antes de cuando acontece, aún así no quiero decir que sea media hora insufrible, pero sí que puede llegar a ser un poco pesada. No obstante, una vez que nos sumergimos en el, digamos, submundo, la acción vuelve a su cauce y la historia cobra más y más interés a medida que avanza, habiendo alguna que otra pequeña sorpresa por el camino y dejándote finalmente con una sensación de no haber visto una película más. Y si no os lo creéis, os diré que esta es la única película que he visto donde prácticamente todos los que estábamos en la sala nos quedamos hasta que acabaron los créditos.

Hay que mencionar también el reparto, cuya protagonista indiscutible es la primeriza Alba García, todo un descubrimiento de muchacha, nos creemos su personaje de adolescente perdida en un mundo insensible. La acompañan Miguel Angel Silvestre (La distancia), Verónica Echegui (El patio de mi cárcel), Najwa Nimri (Abre los ojos), Víctor Clavijo (3 días) y Macarena Gómez (Sexykiller), entre otros. Un elenco muy joven en su mayoría, y que convencen, e incluso sorprenden.

Arriesgada y atrevida, esos son los calificativos que mejor encajan con el debut en el largo de Eduardo Chapero-Jackson. Una película visualmente muy atractiva, con un desarrollo irregular al principio, pero que una vez se pone en marcha no deja de alzar el vuelo hasta un final que te deja con grandísimas sensaciones. Espero que ésta sea la primera de muchas de su director.


LO MEJOR:
-Visualmente es todo un acierto de película.
-Un joven e inspirado reparto, con la debutante Alba García a la cabeza.
-El trabajo de Chapero-Jackson en el guión y tras la cámara. Arriesgada apuesta la suya.
-La banda sonora.
-Un detalle para los otakus, es que en la habitación de Sara se pueden ver tomos de Naruto.

LO PEOR:
-Que tarda en arrancar, se puede hacer difícil el visionado de la primera parte de la película.

¿Quién debería verla?
Los que gusten de la cultura urbana (hip-hop, graffitis...) probablemente la disfruten más que la mayoría. También aquellos a los que le suelan gustar los proyectos arriesgados.

¿Y quién no?
Si esperas ver una película fantástica más.

10 noviembre 2011

Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio

Después de comprar en un mercadillo una maqueta de un barco, el intrépido reportero Tintín se queda un tanto mosqueado por el interés que ha despertado en otras personas, por lo que piensa que hay una historia ahí detrás, sospecha que se ve corroborada cuando entran en su casa unos ladrones y descubre un objeto que escondía la maqueta. Ello le llevará a indagar para descubrir el pasado del barco y de sus antiguos dueños: los Haddock.

Larga ha sido la espera, pero ya está aquí la adaptación cinematográfica del personaje creado por Hergé, y además la ha llevado a cabo el director que él quería, y que, como sabéis, tiene sobrados antecedentes como para afirmar que es uno de los mejores directores de las últimas décadas. Steven Spielberg vuelve a firmar una gran película de aventuras con Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio (The Adventures of Tintín: Secret of the Unicorn, 2011), uno de esos filmes que te dejan apenas unos minutos para tomar resuello, para luego volver a sumergirnos en más y más aventuras de sus protagonistas. Frenético es el ritmo del primer trabajo animado del realizador de A.I. Inteligencia Artificial, sobre todo a partir del momento que cambia del escenario de la ciudad y pasa a los mares, y muy especialmente cuando llegamos a las tierras desérticas, donde somos testigos de una persecución que es toda una locura. Vamos, cine de aventuras 100%, realizada con la (pen)última tecnología pero con el agradable aroma a otra época, y encima respetando el material del que procede, y a la par haciéndolo más ágil para mayor disfrute de las nuevas generaciones.

Aún así, no sé si debido a tanta acumulación de divertidos disparates, hubo ocasiones en los que me “salí” de la película, no me mantuvo enganchado todo el rato, y además me fui de la sala con la sensación de que la película había durado como más de dos horas, cuando no es así. Obviamente todas estas apreciaciones son puramente subjetivas, pudieron deberse más a mí mismo que a la película en sí, cosa que no averiguaré hasta que no la vea por segunda vez (que no será dentro de poco, vaticino).

Por cierto, como me prometí a mí mismo cuando vi el timo de las 3D de la última de Piratas del Caribe,  he degustado Las aventuras de Tintín en dicho formato, y por suerte no es un timo, sino que es muy espectacular. Pero me ha surgido una cuestión, ¿realmente el uso del 3D estereoscópico sirve siempre para sumergir más el espectador en la acción? Y mi respuesta, por sorprendente que parezca, es que no siempre es así. En este caso pienso que puede jugar en contra, ya que uno tiende a fijarse tanto en la profundidad de campo o en algún objeto saliente, que termina por perderse lo importante. Eso me ha hecho tomar la determinación de no ver más películas en 3D hasta El Hobbit o Avatar 2, aunque intentaré ser flexible según los comentarios que vaya leyendo sobre las películas que se estrenen en este formato (pienso en Prometheus o en Inmortals).

En fin, me dejo de cháchara. Si buscas aventuras, humor, misterios, unos personajes carismáticos y espectáculo a raudales, Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio es tu película, una montaña rusa de emociones, una aventura a la antigua usanza con los medios actuales, y todo un deleite para la vista.


LO MEJOR:
-La animación, los escenarios..., técnicamente es espectacular.
-Que a pesar de estar realizada con las tecnología más modernas de captura de movimiento, mantiene el aroma de las películas de aventuras de toda la vida.
-Ese homenaje a Hergé al principio del film.

LO PEOR:
-Que no logró entusiasmarme por completo.
-Que algunos estén aprovechando la calidad técnica de esta película para tirarle piedras a Robert Zemeckis. Polar Express o Beowulf podrán gustar o no, pero si no fuera por Zemeckis y el hecho de que haya pulido la técnica de captura de movimiento, ni Avatar habría sido lo que ha sido, ni Tintín hubiera lucido como luce.

¿Quién debería verla?
Si te gusta el cine de aventuras, ésta es tu película.

¿Y quién no?
¿Si odias a Tintín?

06 noviembre 2011

Eva

Alex es un reconocido ingeniero que, tras diez años de ausencia, regresa a Santa Irene para hacerse con un encargo: terminar lo que diseñó años atrás, crear una IA para un niño robot. Buscando modelos que le sirvan, se topa con Eva, la hija de su hermano David y Lana, un antiguo amor.

Ya lo he comentado en otras ocasiones, y creo que no me cansaré de repetirlo, son muchos los que se quejan del cine español, dicen que sólo se hacen películas de la Guerra Civil y dramas o comedias huecas donde la féminas enseñan chicha, y luego llegan películas como Eva (ídem, 2011) y simplemente parecen ignorarlas...

Eva es la ópera prima de Kike Maíllo, que hasta la fecha sólo había dirigido algún corto y la serie catalana Arroz pasado, y que en este, su primer largometraje, demuestra ambición y muy buen hacer. Ambición por la historia (escrita a ocho manos por Sergi Belbel, Cristina Clemente, Martí Roca y Aintza Serra), puesto si bien no es épica, el argumento, y más tratándose de un film español, es arriesgado y desde luego original por estos lares; y muy buen hacer porque su puesta en escena es elegante y tanto los personajes como los acontecimientos son creíbles, además de haber conseguido generar una atmósfera que te mantiene ahí pegado.

Mucho ayuda el reparto a convertir una buena película en muy buena, y esto es lo que hace en parte el elenco de Eva. Y si hay que empezar por alguien es por la debutante Claudia Vega, la niña que interpreta al personaje que da título al film, una chiquilla que desprende energía por los cuatro costados, que es descarada, dulce y simpática a la par que malhumorada y orgullosa, borda el papel la jovencísima actriz. El veterano Lluís Homar (Los ojos de Julia) participa con un papel secundario pero de esos que no se olvidan, su androide Max protagoniza algunos de los mejores momentos del film; a Daniel Brühl te lo encuentras en grandes producciones como Malditos bastardos, en producciones patrias como la actualmente en cartelera Intruders, o en películas como la que nos ocupa, cumple más que meritoriamente con su papel de un tipo un tanto retrotraído en su mundo particular; Alberto Amman y Marta Etura ya estuvieron casados curiosamente en Celda 211, aquí vuelven a ser pareja y, aunque Amman no tiene un papel muy grande, está menos perfilado que el de sus compañeros, mantiene el tipo, mientras que Etura, que también está en cartelera con Mientras duermes, me conquista nada más sonríe. También habría que señalar el trabajo de Anne Canovas (Amor a la italiana), como la jefa de Alex.

Vi Eva el mismo día que disfruté de Las aventuras de Tintín, y he de decir que acabó por gustarme más la obra de Kike Maíllo. Es una película sin muchos sobresaltos, sin acción, con paisajes gélidos y personajes que no dicen todo lo que sienten, y con una niña que encandila a cualquiera con su desparpajo y, aunque la sorpresa final no me sorprendió (valga la redundancia), el conjunto me dejó con gratísimas sensaciones. Merece la pena.


LO MEJOR:
-El reparto, destacando Claudia Vega, Lluís Homar, Marta Etura y Daniel Brühl.
-El trabajo de Kike Maíllo tras las cámaras.
-La ambientación, los efectos especiales, la fotografía.

LO PEOR:
-Que la gente no vaya al cine en masa a verla.

¿Quién debería de verla?
Todo el mundo.

02 noviembre 2011

Capitán Trueno y el Santo Grial

Años llevábamos esperando que trasladaran a la gran pantalla las aventuras del personaje creado por Víctor Mora y Ambrós en 1956. Juanma Bajo Ulloa lo intentó infructuosamente, posteriormente se habló que Calparsoro podría hacerse cargo del proyecto, para finalmente ser Antonio Hernández el que se llevara el héroe al agua. Para ello eligió como Capitán Trueno a Sergio Peris-Mencheta (Resident Evil: Ultratumba), con quien ya trabajó en Los Borgia, Natasha Yarovenko (Habitación en Roma) fue la seleccionada para dar vida a Sigrid, mientras que el atleta Manuel Martínez se metería en la piel de Goliat y Adrián Lamana (Cuéntame cómo pasó) en la de Crispín. Después de reunir el reparto sólo faltaban unos milloncejos de presupuesto (entre 10 y 15) y comenzar a rodar..., y, sorprendentemente, se rodó.

Ya cuando salió el teaser tráiler no pintaba bien la cosa, pero aún así yo era de los que le daban otro voto de confianza. Pero al aparecer, tiempo después, el tráiler final ya estaba claro que iba a ser un desastre, aún así, cuantas más críticas negativas leía, más curiosidad tenía por verla, por lo que acabé metido en una sala de cine para comprobar por mí mismo si era tan mala como decían o si por lo contrario era una buena adaptación. Y sí, es una mala película, pero, ¡cáspita!, al menos no se le puede negar que han intentado hacer una buena adaptación.

La aventura comienza en Palestina, donde Trueno y sus amigos participan en la Cruzada del rey Ricardo (de dicho rey hizo Sean Connery en Robin Hood, príncipe de los ladrones, sólo que aquí no sale Connery). Durante el asalto a un castillo, Trueno se topa con un viejo que tiene escondido un valioso cáliz en su celda (me pregunto cómo demonios ocultó una cosa tan grande cuando lo apresaron), el viejo le pide que lo lleve a España y busque a un caballero custodio. Posteriormente, Ricardo le pedirá al Capi, precisamente, que vaya a España para investigar sobre una misteriosa carta, y de paso que custodie a la (bella) princesa Sigrid.

La filmografía española no es lo que se dice muy amplia en lo que respecta al cine de aventuras, quizá El corazón del guerrero pueda ser considerado una muestra de ello, pero fuera parte de ese título (que no he tenido el placer de ver todavía) no me viene a la memoria ningún filme español que se adscriba al género, por lo que Capitán Trueno y el Santo Grial (ídem, 2011) era una oportunidad única para realizar una gran película de aventuras. Por desgracia, y a pesar de contar con un buen presupuesto, el intento ha resultado ser fallido, firmando Antonio Hernández una obra carente de sentido de la aventura, con unas escenas de acción por lo general muy mal rodadas, mareantes en ocasiones gracias a un montaje de planos de dos segundos, y además con un guión que tampoco es que sea una maravilla. A todo ello hay que sumarle un casting que cojea. Peris-Mencheta, aunque físicamente cumple, no se le ve convencido en su papel, a Natasha Yarovenko tampoco se le ve muy suelta; pero si hay uno que falla de pleno es Manuel Martínez, que sí, es la viva imagen del Goliat del tebeo, pero tiene muchas limitaciones como actor, y cada vez que habla (que no lo hace mucho, quizá porque el propio realizador veía las acotaciones del atleta) se nota. Para mí, el personaje más carismático es uno de los malos, interpretado por Ramón Langa.

Por si fuera poco, y una vez estrenada la película, su protagonista, a través de su cuenta en Twitter, ha despotricado contra el director así como el guionista y productor, Pau Vergara, afirmando que aún le deben dinero, además no se presentó en un evento promocional, asegurando que nadie le había avisado. Y más polémica hay que añadir a eso, ya que el actual presidente de la Academia soltó unas perlitas cuanto menos que polémicas viniendo de quien viene.

En fin, que Capitán Trueno y el Santo Grial dejará a pocos contentos (no sé qué tipo de personas le pone un 10 en Filmaffinity), uno no puede dejar de preguntarse qué han hecho con el dinero que tenían de presupuesto.


LO MEJOR:
-Los primeros 20-30 minutos son rescatables, fuera parte de ello hay algunos momentos e imágenes potentes, tal y como debería haber sido el resto de la película.
-Que Elsa Pataky no haya hecho de Sigrid.

LO PEOR:
-La mayoría de las peleas están mal rodadas y/o montadas.
-Que se ha perdido una gran oportunidad de realizar una buena película de aventuras hispanas.

¿Quién debería verla?
Los curiosos.

29 octubre 2011

Contagio

Son muchas las películas que se han hecho que versan sobre virus mortíferos: Estallido, 28 días después y su secuela, El origen del planeta de los simios, 12 monos, Soy leyenda, La invasión de los ultracuerpos (al fin y al cabo, la invasión era por esporas), The Children y muchos films más exploran desde diferentes perspectivas lo posibilidad de una pandemia que traiga el caos y la muerte a nuestra complaciente civilización. Contagio (Contagion, 2011) viene a ser el enésimo largometraje sobre el asunto, con la diferencia de que éste lo dirige un cineasta tan particular y polifacético como Steven Soderbergh, que lo mismo realiza un filme sobre el tráfico de drogas o un drama sobre una asistente legal que lucha contra una multinacional que envenena un acuífero, o sobre un grupo que decide robar un casino.

Contagio es una película que parece hecha desde un traje de aislamiento, es un trabajo realizado desde la frialdad, pensado desde un punto de vista clínico y puesto en escena para inquietar. Desde la secuencia inicial, donde se nos muestra los primeros casos de infectados, haciendo hincapié en cada objeto que tocan estos, a la última escena, que se puede ver como una crítica al sistema de producción actual, destila un alejamiento del director a la hora de contar la historia, pero a la par aumenta la verosimilitud y acerca al espectador al drama del que es testigo. Para ello Soderbergh no recurre a lo espectacular aun siendo cine catastrófico, me imagino que si hubiese sido Roland Emmerich este habría metido más de una escena de explosión y, desde luego, una multitudinaria secuencia de saqueos, en cambio aquí lo que vemos son calles desiertas repletas de basura, fríos laboratorios donde intentan cultivar el virus, gente que roba en un supermercado, un padre que aísla a su hija del mundo y mucha gente debatiéndose sobre qué hacer para proteger a los suyos.

Parece que Soderbergh es como Woody Allen, todos los actores quieren trabajar con él, porque de otro modo no se entiende que en una misma película encontremos nombres como el del Matt Damon (Más allá de la vida), Laurence Fishburne (Matrix, Apocalypse Now), Marion Cotillard (Origen), Jude Law (Gattaca, Inteligencia Artificial), Kate Winslet (Revolutionary Road, El lector), Gwyneth Paltrow (Country Strong), Josie Ho (Dream Home), Elliot Gould (American History X) entre otros muchos, conformando un reparto coral, pero cuyo mayor peso cae en los personajes de Fishburne, Damon, Winslet y Law, todos ellos además bordando sus respectivos papeles, aunque habría que precisar que el de Jude Law me ha gustado especialmente, sobre todo por su posicionamiento.

Concluyendo. Contagio es un film estudiado al milímetro, en el cual podemos ver de forma creíble no sólo el caos que podría causar (en parte ya hemos sido testigos con la gripe aviar, el mal de las vacas locas, o la más reciente crisis de los pepinos) un bichito que ni llegamos a ver con nuestros ojos, sino que además cuán ardua es la tarea de encontrar el origen de la infección, por no añadir que nos deja apreciar una vez más la fragilidad de nuestra propia existencia, y de nuestro modo de vida y de producción presentes.


LO MEJOR:
-El impresionante elenco. No sé cómo hace Soderbergh para reunir tantos rostros conocidos.
-La frialdad desde la que está contada hace que sea más realista.
-El momento cuando los médicos informan al personaje de Matt Damon sobre su pérdida.

LO PEOR:
-Una secuencia de autopsia un poco desagradable.
-Que no es crítica con las farmacéuticas, pero sí, y mucho, con los blogueros.  

¿Quién debería verla?
Si te gustan las películas que te mantienen en vilo.

¿Y quién no?
Si eres demasiado aprensivo.

25 octubre 2011

Yes we camp! Trazos para una (r)evolución, de VV.AA.

Todos conocemos el movimiento 15M, supongo que muchos (eso espero) habéis salido a la calle, al menos esos días en plena campaña electoral, para pedir una democracia participativa auténtica (entre otras muchas cosas) y no la pantomima que tenemos en la actualidad. Es un movimiento que ha tenido mucho impacto y que, aunque muchos lo quieren dar por muerto, sigue muy vivo (como ya se re-demostró el 15 de octubre), un fenómeno que ha impactado a todo el mundo en mayor o menor medida, incluido, claro está, a artistas de diversa índole.

Yes we camp! Trazos para una (r)evolución es una antología de historietas, ilustraciones y artículos de más de cuarenta autores (entre los que se cuentan Carlos Giménez, Paco Roca o Eduard Punset) sobre lo que supuso para ellos dicho movimiento, donde muestran su visión del mismo o reflexionan acerca de su evolución futura, así como del momento actual en que vivimos. En el tomo abundan los cómics críticos con el sistema, o con la represión policial y la actitud de los políticos; algunos son muy optimistas, otros sin embargo ven los años venideros muy negros; otros tantos son simples vivencias personales del autor, donde explica cómo vivió el momento. La mayoría de los artículos e historietas te dan que pensar, aunque no todos plantean pensamientos muy profundos, sí que invitan a meditar sobre la situación presente.

Al ser tantos los autores la variedad del dibujo y el estilo narrativo es muy alta, nos encontramos ante un tomo muy heterogéneo, donde hay tebeos realistas y otros caricaturescos, ora ilustraciones sórdidas, ora luminosas. Vamos, que hay tantos estilos como autores.

Dibbuks es la editorial de esta obra, una edición sin ánimo de lucro y me lo creo, ya que la edición es muy buena, encuadernada en cartoné con solapas, con papel satinado, impreso a color (aunque muchos cómics son en blanco y negro), de 128 páginas en total, y al precio de 9,50 €, lo que es un precio muy ajustado.

Yes we camp! Trazos para una (r)evolución es una antología que invita a la lectura pausada, dado los temas que toca, la gran carga emocional y reflexiva que tienen los cómics y textos que incluye, yo al menos fui incapaz de leérmelo de una vez, lo hice en varias tandas, degustando sin prisas lo que los autores cuentan. Una lectura recomendada para todos aquellos que busquen una visión caleidoscópica de un movimiento que merece la pena que tenga una larga vida.


LO MEJOR:
-La gran variedad de textos y tebeos, de visiones.
-La edición es muy buena, y el precio muy ajustado.

LO PEOR:
-Al ser “multiautoral” es una obra irregular, con algunas historias muy buenas y otras más mediocres.

21 octubre 2011

La deuda

John Madden (Shakespeare in love) dirige La deuda (The Debt, 2010) remake de la película israelí  Ha-Hov, que nos cuenta la historia de tres agentes del Mossad, que tienen como misión capturar a un criminal nazi, para ello se infiltran en la Alemania Oriental.

Probablemente esta sea la mejor película de Madden, y con la historia que tiene entre manos, y el magnífico reparto, habría merecido una paliza si no hubiera realizado una buen trabajo.

El film se divide en dos líneas temporales, por un lado está el año 1997, donde los protagonistas tienen ya unos añitos y acuden a la presentación de un libro sobre su proeza, escrito además por la hija de dos de ellos; y la otra línea se desarrolla en 1965, y cuenta cómo encuentran al criminal y organizan su captura. Esta segunda línea es la que nos ofrece los momentos más emocionantes, y donde se centra la mayor parte del metraje, especialmente intenso es el momento de culminar el plan de atrapar al nazi y sacarlo del país, aunque no menos intenso es el último tercio del film, desarrollado en 1997, a pesar de que una parte del mismo no me convenció por completo.

Sin duda el reparto es el punto más fuerte de La deuda, ahí está Helen Mirren (La sombra del poder), tan grande como suele estar, y Tom Wilkinson (Valkiria) cuyo único pero que se le puede poner es que ha realizado muchos papeles similares; tiene menos protagonismo Ciarán Hinds (Munich), pero a mí me ha gustado mucho su trabajo. Respecto al reparto “juvenil” destacar a Jake Sully, o sea, Sam Worthingthon en un papel muy diferente al mencionado de Avatar; Jessica Chastain (El árbol de la vida) es una actriz de la que se hablará mucho desde ya, pues tiene talento y una vulnerable belleza de cualidades hipnóticas; completa el trío Marton Csokas (El mito de Bourne), con un personaje carismático y egoísta. Jesper  Christensen (pronto lo veremos en Melancolía, lo nuevo de Lars von Trier) es el nazi, un tipo frío y manipulador nato.

La deuda es un thriller cuya intensidad va creciendo poco a poco, con personajes bien definidos e interpretados, y una gran atmósfera. Te deja muy buenas sensaciones.


LO MEJOR:
-El reparto.
-Que va ganando en intensidad.

LO PEOR:
-El final, sin llegar a ser malo, hay una cosilla que no me acabó de convencer.

¿Quién debería verla?
Si te gustan las pelis de espías y suspense.

17 octubre 2011

Beginners (Principiantes)

Iba yo ilusionado a aprovechar el último día de la Fiesta del Cine, dispuesto a ver por primera vez una película de Woody Allen en una sala, cuando le pido alegremente a la taquillera una entrada para Midnigth in Paris y me dice que “no” señalándome un cartelito que indicaba que no había proyección del mencionado film debido a un preestreno. El mundo se me vino encima entonces, ¿qué hacer? ¿Irme a mi casa?, ¿elegir otra película?, ¿tirarme por un barranco? Deseché rápidamente la última opción, en esta urbe no hay lo que se dice barrancos, volver al hogar me daba pereza ya que estaba allí, por lo que opté por ver otra película.O sea, que aproveché el último día de la Fiesta del Cine.

La película en cuestión es una que ya daba por seguro que no iba a ver en pantalla grande (lo de grande es relativo, ya que fui a un Renoir), está dirigida y escrita (inspirándose en su propia experencia) por Mike Mills y protagonizada por Ewan McGregor (Los hombres que miraban fijamente a las cabras), el gran Christopher Plummer (El sicario de Dios) y la parisina Mélanie Laurent (El concierto), sin olvidarme tampoco de Goran Visnjic (Spartacus) y, por supuesto, del perro Arthur (que en realidad se llama Cosmo).

Beginners (Principiantes) (Beginners, 2010), nos cuenta la historia de Oliver, un hombre que se acerca a los cuarenta y que acaba de perder a su padre, cuando conoce a Anna sufre una especie de catarsis que le hace revivir el recuerdo de los últimos años de su progenitor. 

Si algo hay que destacar especialmente de esta película son sus actores. Plummer, que está viviendo una segunda juventud estos años con grandes trabajos, está grandioso en el papel de padre que lleva toda la vida ocultando un secreto y que, una vez que se libera de prejuicios y lo acepta por completo, renueva su espíritu y sus ganas de vivir, incluso cuando sabe que le queda poco por delante; el personaje de McGregor, que cada día crece más como actor, es uno de esos hombres perdidos y solitarios que son incapaces de hacer que dure una relación; la compañera perfecta de este último es Mélanie Laurent, con Anna, personaje luminoso que luego vemos que tiene una sombra que la persigue. La química entre ambos es más que evidente, y la mayor parte del peso del filme se apoya en su relación, aunque dicha relación, avanzada bien la trama, pierde el intenso interés del principio. Curiosamente otro personaje importante es un perro, Arthur, de cuya raza no me acuerdo pero que mencionan en más de una ocasión los protagonistas, con el que mantiene Oliver varias conversaciones un tanto surrealistas pero divertidas.

El tono de Beginners (Principiantes) varía entre el drama y la comedia, aunque podríamos decir que la atmósfera que prevalece es melancólica, la melancolía que produce la muerte de un ser amado, o que trae el enamorarse, el no saber lo que se siente con certeza, o en sentirse rechazado. En este aspecto lo que nos muestra el filme del director de Thumbsucker son retazos de vidas, de personas que son principiantes en sentir lo que siente. Un film muy recomendable.


LO MEJOR:
-Un gran reparto, destacando, como siempre, Christopher Plummer.
-Ese aire entre la comedia y el drama que impregna toda la película.

LO PEOR:
-La relación entre Oliver y Anna pierde un poco de interés en determinados momentos.

¿Quién debería verla?
Si te gustan los dramas con toques de comedia, y con personajes un tanto perdidos

13 octubre 2011

Inside Job

En 2008 comenzó una crisis mundial que a día de hoy seguimos padeciendo, una crisis que provocaron unos pocos con nombre y apellidos, Inside Job (ídem, 2010) nos cuenta cómo sucedió.

Charles Ferguson (Una guerra sin fin) es el productor, co-guionista (junto con Chad Beck y Adam Bolt) y director de este impactante documental, ganador del Oscar en la pasada edición de dichos premios, sobre la crisis financiera, una película valiente, que desde el principio deja bien clara sus intenciones.

Dividida en seis partes, cada una de ellas explicando una etapa de la crisis, desde su gestación, allá por la era Reagan, hasta la explosión de la burbuja hipotecaria-financiera, Ferguson desgaja paso a paso, mostrando información clara y entendible, el castillo de naipes que construyeron las grandes entidades financieras, bancos y aseguradoras, agencias de rating, con la connivencia de políticos que apostaron por la desregularización masiva y con el apoyo de profesores universitarios de economía, que secundaron las tesis neoliberales para beneficio de sus propias cuentas bancarias (las entrevistas a los profesores son impagables).

Viendo este documental me queda todavía más claro algo que se lleva constatando estos últimos años: que tanto el premio Nobel de la Paz, Barack Obama, como el 99,9% de los gobernantes mundiales, en realidad no gobiernan, que son los grandes lobbies los que tomaron el control del sistema. De hecho, no lo tomaron, sino que los diferentes gobiernos (sin distinción de colores) se lo entregaron con gusto en pos de obtener mayor bonanza económica (para las clases adineradas, claro).

Inside Job, más que una película documental, es un film de terror, un terror muy real del que es importante que todos seamos conscientes, pues si seguimos en la ignorancia supina en la que nos quieren tener sumidos la gran mayoría de los políticos y “los mercados”, el futuro que nos espera es muy oscuro.


LO MEJOR:
-Que explica de “pe a pa“ la crisis.

LO PEOR:
-Los subtítulos, ¿quién fue el genio que decidió que las letras debían de ser blancas aún cuando el fondo fuera también blanco?

¿Quién debería verla?
Todo el mundo.

¿Y quién no?
Personas de corazón débil.

09 octubre 2011

Noches de sal, de David Mateo

Ya me he leído la segunda novela (de hecho, me los he leído todas) del Grupo Ajec que adquirí vía suscripción y, por alguna extraña razón, tengo la necesidad de expresar mi opinión de la misma en unas pocas líneas. ¿Se convertirán las reseñas literarias en algo habitual en El BLOG de NEOVALLENSE? Ni idea.

Noches de sal comienza como muchos slasher hollywoodienses: en una habitación donde unas niñas celebran una fiesta de pijamas. Al final jugarán al juego equivocado, un juego que marcará la vida de Aurora, quien esa misma noche recibe la noticia de la muerte de su madre. Años más tarde, Abel Barros, un estudiante de medicina, lee un cuento firmado por un tal Secreto que le llevará a encontrarse con Aurora, la cual está sumida en depresiones y crisis de ansiedad. A partir de ese momento el destino de ambos y de aquellos que lo rodean dará un giro inesperado.

Noches de sal es un thriller de terror, ambientado en la luminosa Valencia, cuyo comienzo es de esos que te mantienen enganchados, muy bueno y muy atinado, el autor ha sabido imprimir un gran ritmo y generar preguntas, así como crear una atmósfera atrapante (en general la atmósfera de esta novela es muy destacable). No obstante después de este inicio hay varios capítulos (fundamentalmente de la línea argumental estudiantil) que bajan mucho el listón, llegando a hacerse pesados, especialmente cuando Abel logra contactar con Aurora. La situación se estanca durante demasiadas páginas y uno está deseando de que ocurra algo verdaderamente, pero nada, Abel es tan pasivo como Aurora y su relación resulta de lo más sosa y encima casta. Hubiese estado bien un poquito de tensión sexual, y no es que no tengan oportunidades. Con esto no quiero decir que me parezca mal que David Mateo se centrara en otros aspectos de la relación, pero si no hay cierta atracción física, instantes donde las chispas salten, resta interés a la misma.

David Mateo, al que llegué gracias a un par de revistas que dirigió (Tierras de Acero MGZN e Historias Asombrosas, ambas extintas -por desgracia, porque eran muy buenas-), a su columna en la revista Scifiworld y a su blog, es el autor de la novela que nos ocupa. Sus primeras obras, La Trilogía del Dragón, la firmó con el seudónimo de Tobias Grumm, posteriormente publicaría la antología de cuentos Perversa, El Susurro del Bosque y la novela con la que dio un salto importante en su carrera fue Heredero de la Alquimia, una obra de fantasía que ha obtenido magníficas críticas y buenas cifras de ventas, poco después llegarían la que nos ocupa y Carne muerta, y viendo el ritmo que lleva estoy seguro de que en poco tiempo tendremos noticias de nuevas historias suyas. Pronto verá publicado alguno de sus libros en el mercado francés.

También comentar someramente la edición, que como ya he indicado al principio corre a cargo de la editorial granadina Grupo Ajec. El libro está editado en tapa dura, tiene sobrecubiertas y su portada es muy bonita y sugerente; la calidad del papel es estándar, no es blanco puro, es de color amarillento, por lo que su lectura resulta menos cansada para los ojos; el tamaño de letra me parece adecuado, ni está inflado como hacen muchas editoriales ni es excesivamente pequeño; y la novela ocupa casi quinientas cincuenta páginas. Su precio es de 22,60 euros, pero si la adquirís con una suscripción (acompañado, claro, con algunos otros libros del magnífico catálogo de Ajec) os sale un veinte por ciento más barato.

En fin, que Noches de sal está muy bien escrita, con un gran trabajo de documentación por detrás, tiene un inicio magnífico, cuyo interés crece por momentos hasta que, por desgracia, cae y luego, aunque vuelve a subir, resulta algo más irregular. Alterna pasajes emocionantes e inquietantes con otros no tan interesantes, hay ciertas partes que depende del tipo de lector que seas te parecerán más o menos creíbles, por lo que resulta imprescindible meterse de lleno en el mundo que ha creado el autor (cosa que no logré siempre) para conseguirlo. Eso sí el clímax te pone en tensión (cierta persecución, por ejemplo) y el final de la historia te deja buenas sensaciones.


LO MEJOR:
-El arranque, arrollador.
-Que tiene capacidad de provocar inquietud.
-Patricia y Miguel Manchón, dos personajes que me han gustado.

LO PEOR:
-Esos capítulos donde la relación entre Aurora y Abel está estancada y no pasa nada de interés. De verdad, me dieron ganas de agarrar por el pescuezo a sendos personajes.
-No me creo esa obsesión tan obsesiva de Abel por el cuento de Secreto, y me parece un poco exagerada su difusión por la universidad.

05 octubre 2011

No habrá paz para los malvados

José Coronado es reconocido por la mayoría de los espectadores gracias a sus anuncios de yogures con bífidus activos y alguna otra serie televisiva, el resto lo conoce también por sus trabajos para cine, y al menos la mitad de estos últimos lo consideran un pésimo actor. Puede que no sea el intérprete con mayores recursos del panorama nacional, pero aún así hay un director que le sabe sacar todo lo que tiene, así lo hizo en la estupenda La caja 507 (donde también exprimía a Resines), dicen que lo hizo en La vida mancha, y sin duda lo ha vuelto a hacer en No habrá paz para los malvados (ídem, 2011), un thriller muy oscuro co-escrito y dirigido por Enrique Urbizu.

El inspector Santos Trinidad es un tipo amargado, y de pocas palabras, que trabaja investigando personas desaparecidas, el mismo se ve implicado en la muerte de tres personas, pero existe un testigo que logra escapar. Santos Trinidad lo buscará, mientras que la jueza Chacón iniciará las indagaciones del triple asesinato.

Atrapante es la trama de No habrá paz para los malvados, poco tiempo deja para que el espectador se tome un respiro, la atmósfera destila cine negro del bueno, y Coronado, como apuntaba al principio, borda el papel de un tipo torturado y de dudosa moralidad.

Son dos las líneas argumentales, en una somos testigos de los trapicheos y la búsqueda de Santos, y en la otra la investigación de la jueza; en la primera línea los protagonistas son los barrios y las gentes marginales, y la violencia que en ellos hay; la segunda se desarrolla principalmente en los despachos, donde gente trajeada no hace más que ponerse mutuamente trabas absurdas, y donde muchos demuestran una incompetencia vergonzosa. Ambas tramas acabarán por unirse en un final que da que pensar.

No habrá paz para los malvados es un intenso thriller, violento, crudo y directo, cine del bueno, del que hace falta para que la gente deje de estigmatizar el cine hecho en España, y que sin embargo no pierde la identidad de ser un producto netamente español. De más que recomendable visionado.


LO MEJOR:
-José Coronado, gran inspector Santos.
-La conseguida atmósfera y ambientación, la dirección de Urbizu, el montaje.
-Una buena banda sonora, compuesta por Mario de Benito.

LO PEOR:
-Que haya gente que aún hoy se empeñe en decir que en España sólo se hace cine de la Guerra Civil.

¿Quién debería verla?
Si te gusta el suspense y el cine negro en general.

01 octubre 2011

Cowboys & Aliens

Un hombre se despierta en mitad de un campo olvidado sin recordar quién es ni de dónde viene, y encima con un extraño objeto en la muñeca. Tras un encuentro con oriundos del lugar, va a un pueblo donde parece que sí le conocen el sheriff y el cacique del pueblo, además de una bella y misteriosa mujer. De repente aparecen unas luces en el cielo y se concatenan explosiones con gente desapareciendo por los aires. El desmemoriado y aquellos que desean su cabeza tendrán que unirse  para encontrar a los secuestrados.

En una época donde la mezcla y confusión de géneros está a la orden del día, nos llega una combinación no muy habitual que se diga, pero que simplemente por su osadía ya ganó mi simpatía. Basado en el cómic del mismo nombre, Cowboys & Aliens (ídem, 2011) es la última película de Jon Favreau, director de las dos entregas de Iron Man y de Zathura, antecedentes que son interesantes conocer para estar precavidos de lo que nos vamos a encontrar, que no es otra cosa que un filme divertido, con una parte inicial más sugerente eso sí, ya que pasado un buen rato los guionistas debieron de sentirse un poco desorientados, como el protagonista, perdiendo buena parte de la fuerza precedente. Aun así se disfruta y hay tiempo para momentos notables (eso sí, importante no hacerse excesivas preguntas).

El nuevo James Bond, y al que pronto podremos ver en la versión americana (dirigida por David Fincher) de Los hombres que no amaban a la mujeres, Daniel Craig, es el protagonista principal de la cinta, un antihéroe que anda perdido y que halla el camino gracias a la hermosa Olivia Wilde, la Quorra de Tron: Legacy; le echa una mano, sin mucho empeño al principio, Harrison Ford, que resuelve con su habitual carisma el papel que le toca desempeñar, un tipo que es lo siguiente a cascarrabias, pero que no tardará en sacar su lado bondadoso; Sam Rockwell (Moon, La milla verde), hace otro personaje secundario de esos que le suelen ofrecer. Junto a ellos hay un elenco variado pero sin excesiva participación, aunque por señalar algunos mencionaré a Clancy Brown, que en Starship Troopers bordaba el papel de sargento Zim, y que también hizo de malo en Los inmortales; Adam Beach que, como es normal, suele hacer de indio americano en filmes como la incursión en el cine bélico de John Woo, Windtalkers, o en la más destacable Banderas de nuestros padres.

En fin, que si vas al cine sólo con la sana intención de divertirte Cowboys & Aliens probablemente te satisfaga. Es una película con un buen casting, unos efectos especiales que le otorgan notable espectacularidad, y una mezcla de dos géneros en principio tan dispares como son el cine del oeste y el de ciencia ficción (aunque hay algún buen ejemplo anterior de dicha combinación).


LO MEJOR:
-Que entretiene, sobre todo al inicio.
-La belleza de otra de galaxia de Olivia Wilde.
-Harrison Ford, a pesar de que su personaje acabe siendo un cacho de pan.
-Los efectos especiales son bastante apañadotes.

LO PEOR:
-Si hubiera mantenido el nivel del inicio estaríamos ante un film algo más que entretenido.

¿Quién debería verla?
Si buscas una película con la que pasar un buen rato sin muchas exigencias.

¿Y quién no?
Si pides peras al olmo.

Leer crítica en Muchocine.net

27 septiembre 2011

El árbol de la vida

La curiosidad me empujó a ver esta película del nada prolífico Terrence Malick, director que siempre me ha llamado la atención pero nunca he podido ver una de sus obras (empecé a ver El nuevo mundo pero, por razones ajenas a mi persona, no pude llegar hasta su final), así que ésta era la oportunidad de oro para contemplar uno de sus admirados (y odiados) filmes en pantalla grande.

El árbol de la vida (The Tree of Life, 2011) narra la historia de una familia que, al tener una gran pérdida, sufre un Big Bang que provoca la creación del universo.

Definir El árbol de la vida es complicado (de ahí la sinopsis), para muchos es un film extraordinario, una película poética, que reflexiona sobre la religión, la familia, la vida y la muerte, el amor, toda una retahíla de metáforas encadenadas de gran trascendencia. Personalmente me ha parecido una obra de una belleza muy superior a la media, Malick es un esteta perfeccionista hasta el límite, y nos ofrece con este su quinto largometraje cientos de planos de esos que no puedes dejar de admirar. Pero tanta belleza cansa, la película es pesada, se puede convertir en un tostón insufrible para el espectador menos paciente, el director le quiere dar tanta profundidad que olvida que una buena película, además de ofrecer la oportunidad al espectador de pensar sobre su condición humana, tiene un aspecto puramente lúdico. Sin embargo, también pienso que una película como esta es necesaria, ya que hay tantas que olvidan aportar algo más aparte de “sano divertimento”, que no viene mal que de vez en cuando nos llegue algo diferente.

Brad Pitt es el “protagonista” de la historia junto con Jessica Chastain, que actualmente está en cartelera también  con La deuda, y muy pronto con Criadas y señoras; Sean Penn es su hijito, Jack, con unos años cumplidos, y estoy de acuerdo con el propio actor, que criticó cómo había quedado su personaje en el montaje final del filme, es como si le faltara algo, si lo hubiesen eliminado la película no habría perdido nada. Hunter McCracken es Jack infante-adolescente, un chaval que tiene un gran protagonismo y que lo hace realmente bien; les acompañan sus “hermanos”, Laramie Eppler y Tye Sheridan.

Mención aparte se merece la banda sonora compuesta por Alexandre Desplat (aunque también tiene temas clásicos), muy importante además este apartado, porque tantas imágenes hermosas sin una buena música que las acompañase hubiera dado como resultado una obra coja, y Desplat, que este año está muy trabajador, creando muy buenas partituras, lo consigue con nota.

El árbol de la vida es una película rara, son muchos los que han ido a verla atraídos por su reparto y han salido escopeteados de la sala, no es un film fácil de ver, requiere paciencia (mucha paciencia), eso o ser un fan incondicional de su director.


LO MEJOR:
-Cada plano es una delicia visual con tantos matices como espectadores.
-La banda sonora.
-La labor actoral.

LO PEOR:
-Que es pesada.
-Sean Penn tenía razón, a su personaje, tal y como ha quedado en el montaje, le falta algo.

¿Quién debería verla?
Gente valiente y paciente.