Lili está muy unida a Hagen, su perro, pero su padre decide abandonarlo al no querer pagar la tasa que han impuesto desde el gobierno a los canes que no son de raza. Lili se rebela a su progenitor y busca infructuosamente a su amigo; mientras que Hagen sufre el maltrato de diferentes personas, aprendiendo con ello que no todos los hombres son de fiar, y terminando finalmente en una perrera.
White God (Dios blanco) (Fehér Isten, 2014) me atrajo cuando, al anunciarse el palmarés de Cannes 2014, hablaron de ella y del premio que obtuvo de una de sus secciones, pero no llamó mi atención por que fuera premiada, sino por su peculiar argumento de una rebelión canina. Así que, entre mis lista de pelis para ver repleta de blockbusters yanquis, hice un hueco para un film pequeño y húngaro.
White God (Dios blanco) (Fehér Isten, 2014) me atrajo cuando, al anunciarse el palmarés de Cannes 2014, hablaron de ella y del premio que obtuvo de una de sus secciones, pero no llamó mi atención por que fuera premiada, sino por su peculiar argumento de una rebelión canina. Así que, entre mis lista de pelis para ver repleta de blockbusters yanquis, hice un hueco para un film pequeño y húngaro.

















































