28 julio 2011

Himawari, de Belén Ortega y Rubén García

Otro Gaijin más a reseñar, siendo éste el más oriental de los que hasta ahora he leído, sobre todo porque la historia se ambienta a mediados del siglo XIX japonés y porque sus protagonistas son samuráis, además de otros detalles como las onomatopeyas, las portadillas de los capítulos y, por supuesto, el sentido de lectura, que es a lo nipón.

Himawari y Shunya son dos hermanos que de pequeños fueron testigos del asesinato de sus padres, por lo que crecen con el único deseo de vengarse, infiltrándose para ello en un poderoso clan.

Así pues, como muestra la breve sinopsis, nos encontramos ante una historia de venganza, en la que su autora, Belén Ortega (con la ayuda en el guión de Rubén García), no se corta con eso de la violencia, hay buenas raciones a lo largo de su desarrollo, sin embargo lo más importante es que intenta evitar tópicos de este tipo de obras, habiendo giros interesantes y un final notablemente dramático. También unos personajes la mar de sugerentes, como la que le da el título a la obra, una joven resentida con el mundo, cegada por sus deseos de venganza; otro personaje que me gustó mucho es Kitsune, misterioso y bastante protector con la anterior, no sé sabe muy bien qué es lo que quiere.

Si hay un apartado en el que brilla con luz propia este iberimanga (o iberomanga) ese es el dibujo, tanto los personajes como los fondos están trabajadísimos, percibiéndose claramente la influencia de Hiroaki Samura (autor de La espada del inmortal y Los carruajes de Bradherley), cosa que no oculta la autora como podemos ver en los extras del tomo, la cual venera a dicho autor además de a Nobuhiro Watsuki. A este respecto hay que destacar el capítulo tres, donde Belén le da un toque a lápices, quedando el resultado final muy evocador y realmente fantástico. Hasta la fecha es la obra más atractiva visualmente de la colección de la editorial Glénat, cosa que es mucho decir según mi opinión, pues tebeos como Bakemono, Lêttera o Dos Espadas tenían muy buen nivel gráfico.

La edición, como viene siendo habitual en la Línea Gaijin, es cuidada y de calidad. Formato rústica con sobrecubierta, unas 192 páginas en total, de las cuales alrededor de 160 son de la obra, 16 pertenecen a los extras, donde podemos encontrar comentarios de Belén Ortega, así como diseños previos de los personajes y escenarios, y al final del todo una galería de autores invitados y los agradecimientos de turno. El precio es de 7,95 euros.

Himawari es un manga que seguro gustará a todo aquel que sienta debilidad por las obras de samuráis y del subgénero de venganzas, y los que gusten de obras gráficamente potentes. Una buena compra de manga nacional.


LO MEJOR:
-El cuidado dibujo.
-Avanzado el tomo hay una sorpresa que no se espera uno; así que otro detalle de interés que tiene la obra es la capacidad de sorprender.

LO PEOR:
-A mi juicio, no tiene nada negativo que sea destacable.

He aquí la magnífica ilustración que me hizo la autora en el Expomanga 2011:


24 julio 2011

Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte 2

Como rezaba el lema de The Matrix Revolutions: Todo principio tiene un final. Y a la saga de Harry Potter le ha llegado ya el suyo, el ansiado final. Más aún después de ver el magnífico film precedente, que nos dejaba con la miel en los labios y a Voldemort con la varita de saúco en su poder. El inicio de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte 2 (Harry Potter and the Deathly Hallows: Part 2, 2011) es precisamente ese último momento, después vemos cómo Harry, Ron y Hermione siguen su búsqueda de los horrocruxes, una búsqueda que se convierte en una carrera contrarreloj, ya que quien-vosotros-ya-sabéis inicia con todas sus huestes un ataque a Hogwarts, donde es posible que se esconda una de las codiciadas piezas, ¿logrará el trío de magos juveniles destruir todos los horrocruxes?

Han pasado seis meses desde el estreno de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte 1 y aún conservo el buen sabor de boca que me dejó, por lo que mis expectativas ante su continuación eran muy grandes, por suerte David Yates vuelve a mostrar su lado bueno y nos trae otra aventura de fantasía divertida, bastante oscura y también diferente a la primera parte, ya que si en aquélla había relativamente poca acción, en ésta uno de los ingredientes principales son las peleas y un asedio y batalla en Hogwarts verdaderamente espectacular. Aquí los protagonistas no son los proscritos que están todo el rato huyendo, sino que los tres se enfrentan a sus enemigos cara a cara, aceptando su destino.

Aunque, todo hay que decirlo, la primera me gustó más que ésta, me resultó más emocionante, quizá por su conseguida atmósfera; ésta, para mí, tiene menos emoción, o al menos no ha sabido mantenerla constante durante todo el metraje. No quiero decir con esto que se haga pesada, es muy entretenida en todo momento, si bien las dos primeras partes de la cinta me resultaron más sugerentes, y la última me pareció irregular, con picos con un gran ritmo y otros que no me generaron un gran interés, llegando a un final que sí me resultó emotivo. En fin, que Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte 2 es un digno desenlace para la saga basada en los libros de J.K. Rowling, una buena película que merece la pena ver.

Y con ello se pone fin a una de las franquicias más lucrativas de los últimos años, ahora sólo queda esperar cómo envejecen las ocho películas, y también cómo maduran sus protagonistas, si continuarán sus carreras como actores de forma exitosa o acabarán como otros muchos acaparando portadas de la prensa rosa y amarilla hasta que el mundo se olvide de que existieron.


LO MEJOR:
-Su comienzo y nudo me resultaron especialmente interesantes.
-Los efectos especiales y todo el diseño de producción.
-Buena banda sonora de Alexandre Desplat.
-El dragón.

LO PEOR:
-Algunas cosas apenas están explicadas.

¿Quién debería verla?
Me da que no hace falta ni decirlo.

¿Y quién no?
Si no has visto las anteriores.

20 julio 2011

La amenaza invisible: Stealth

Hoy tenía pensado publicar una reseña sobre la nueva versión de Conan, el bárbaro, pero absurdos motivos contractuales me obligan a no expresar mi opinión a través de la red de redes hasta dos días antes del estreno del film, así que rescato una reseña que lleva meses esperando a ser publicada.

***

Ben Gannon (Josh Lucas), Kara Wade (Jessica Biel) y Henry Purcell (Jamie Foxx) son un trío de pilotos de élite unidos específicamente para luchar contra los terroristas. Pero a esta trinidad aérea se le une, no sin ciertos recelos por parte de alguno de sus miembros, un caza dirigido por una potente inteligencia artificial. Durante una de sus misiones dicha aeronave recibe un impacto de rayo y, cual Cortocircuito, comienza a tomar sus propias decisiones.

El hombre que parió una de las peores secuelas de todos los tiempos, una divertida película de fantasía medieval con muchos toques de humor y las andanzas de una especie de James Bond pero en malote (en todos los sentidos), dirige La amenaza invisible: Stealht (Stealth, 2005), que resulta ser una mezcla entre cine bélico y de ciencia ficción, y que fue un fracaso total en taquilla, pero que sin embargo no es tan mala como podría uno esperarse en un principio.

No penséis que con ello estoy diciendo que sea realmente buena, pero lo cierto es que entretiene durante sus dos horas, así que ya con eso se puede dar uno por satisfecho. Porque ciertamente no estamos ante una película que huya de los clichés, pero tampoco intenta hacernos creer que no los tiene, simplemente muestra su principal baza desde el primer momento, y dicha baza son los combates aéreos, bastante espectaculares en su mayoría, aunque están faltos de épica (que sí que tenían films que pretendían ser más transcendentales, como Pearl Harbor) y sus tres protagonistas, uno que acababa de ganar un Oscar protagónico por Ray y tenía un papel casi a medida, otro porque es rubio y tiene los ojos azules y otra porque tiene un bonito cuerpo, y además cumplen con su papel. Para mí la mejor es Jessica Biel (El Equipo A), y no sólo por la escena que luce palmito en biquini, sino porque su personaje es el que me resultó algo más interesante; Josh Lucas (Hulk, Una mente maravillosa) sin embargo es el que más protagonismo tiene y menos llamó mi atención, quizá porque es un papel muchas veces visto; Jamie Foxx se queda en un terreno intermedio, puede que debido a que con él se cumple una regla no escrita en el cine de Hollywood.

La amenaza invisible: Stealht es un film para pasar el rato, sin mayores pretensiones. Tiene unos efectos bastante vistosos, un trío protagonista también vistoso, unos secundarios que eso, secundan, y muchos tópicos de máquina desbocada y que toma las riendas de su existencia.


LO MEJOR:
-Alguna que otra batalla aérea.

LO PEOR:
-Es muy típica.

¿Quién debería verla?
Si te gustaron las anteriores películas de Rob Cohen.


Leer critica La amenaza invisible: Stealth (Stealth) en Muchocine.net

16 julio 2011

Blackthorn. Sin destino

Buen año está resultando ser este 2011 para el western, ya llevo vistos tres filmes de dicho género en pantalla grande, y todos me han dejado sensaciones la mar de agradables. En este caso además se siente uno más satisfecho, porque se trata de un producto español (en realidad una coproducción hispano-franco-boliviana), aunque rodado en Bolivia.

Blackthorn. Sin destino (ídem, 2011) plantea la cuestión de que Butch Cassidy no muere en Bolivia en 1908, sino que consigue escapar y permanece escondido veinte años, momento en el cual decide volver a su patria. Pero su retorno no será silencioso y tranquilo como espera, ya que se tropieza en el camino con Eduardo, un ingeniero español que es perseguido por haber robado al poderoso dueño de una mina...

Doce años después de dirigir Nadie conoce a nadie Mateo Gil se pone tras las cámaras para realizar un largometraje (para cine, pues ya realizó la tv-movie Regreso a Moira), y si bien con su debut parece que no cumplió las expectativas, con su nuevo trabajo, lo que es a mí, me ha dejado más que satisfecho. Y es que Mateo Gil ha sabido imprimirle una gran fuerza a la historia escrita por Miguel Barros, dando como resultado un western crepuscular que no tiene nada que envidiar a muchos films ya clásicos del género. Muchas son las imágenes de esta película que permanecen tras salir de la sala, pues tiene un gran poder visual, además de una atmósfera evocadora, inevitablemente nostálgica debido a que su protagonista está en el ocaso de su vida.

El reparto está encabezado por un gran Sam Shepard (El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford), que borda su papel de Butch Cassidy viejuno; y lo acompañan Eduardo Noriega (Tesis, Abre los ojos), con el que Mateo Gil trabajó en su primer film, Magaly Solier (la protagonistas de La teta asustada y de la última de Fernando León de Aranoa), Stephen Rea (Nada personal, Evelyn); como Cassidy joven está el para mí desconocido Nicolaj Coster-Waldau (que trabaja en la serie Juego de Tronos), que también hace un magnífico trabajo, y los compañeros de correrías del bandido son Padraic Delanay (El viento que agita la cebada) y Dominique McElligott (Moon), cuyos ojos y sonrisa son de esos que te llaman la atención nada más vislumbrarlos. Un elenco muy bueno en definitiva, todos encajan a la perfección en sus papeles.

Blackthorn. Sin destino es una película del oeste que cuenta muchas cosas, habla sobre la vida, la amistad, la libertad y el amor; habla de un tipo de vida que ya no existe, de un código moral que es un recuerdo del pasado, y todo ello con una puesta en escena magnífica, una fotografía a la altura y una gran dirección e interpretaciones. Probablemente la mejor película española estrenada hasta la fecha (con permiso de Chico & Rita, y a la espera de La piel que habito, Eva y No habrá paz para los malvados).


LO MEJOR:
-Sam Shepard, Eduardo Noriega y el resto del reparto.
-La dirección de Mateo Gil y el guión de Miguel Barros, así como la fotografía.
-La música, compuesta por Lucio Godoy.
-Que se sigan haciendo buenas películas del oeste, y encima incluso españolas.

LO PEOR:
-La fría acogida en taquilla.

¿Quién debería verla?
Si te gusta el género, y el buen cine en general, no deberías perdértela.

Una recomendación:
Si eres una de las personas afortunadas en cuya ciudad hay salas en versión original, ésta es una película que merece mucho verla con sus subtítulos.

12 julio 2011

Akira

Hay filmes que, ya sea por su potencia visual, su ambientación, por un argumento atrapante y original o, mucho más habitual, por una conjunción de todo lo anterior, se quedan grabados en nuestra memoria. Son películas muy raras de encontrar, como mucho aparecen de año en año, y en ocasiones pasan inadvertidas, sin que la vea un gran masa de público como se merecen. Akira (ídem, 1988), es una de esas obras, aunque tuvo la fortuna de no pasar desapercibida.

Escrita por Katsuhiro Otomo e Izo Hashimoto, y basada en el manga homónimo del primero (que también dirige), nos encontramos con el film que hizo que occidente se fijara definitivamente en el anime, y que además facilitó la entrada del cómic japonés (junto con el fenómeno Dragon Ball) en nuestro mercado.

Akira es una epopeya cyberpunk repleta de acción que nos traslada treinta años después de la 3ª Guerra Mundial. Neo-Tokio es una megaurbe cuyos cimientos se han construido sobre las ruinas de la antigua Tokio, que fue destruida por una explosión en la mencionada guerra, Kaneda es el líder de una banda de motoristas que durante el transcurso de una pelea con una banda rival acaba por tropezar con un extraño niño con rostro de anciano; los militares entonces se llevan consigo a su compañero Tetsuo, cuyo contacto con el niño le ha dejado KO. Los militares lo tomarán como espécimen para un proyecto de aumento de las capacidades humanas, pero Tetsuo se escapa de su control, convirtiéndose en un peligro tal que podría destruir de nuevo la megalópolis.

La escena inicial de Akira es para mí uno de los comienzos más redondos y espectaculares que se han hecho; de una tacada el director de Steamboy nos presenta no sólo a los personajes principales, sino también toda una ciudad y la atmósfera que reina en ésta, y todo ello a través de una apabullante persecución entre moteros. A partir de ahí la trama se va complicando con la llegada de nuevos personajes, incluyendo conspiradores políticos, un grupo de contrarios al gobierno y por supuesto el ejército, con el coronel a la cabeza. Pero no sólo es el principio, sino que toda la película es un espectáculo visual, supuso toda una revolución para la época y en su momento fue el proyecto animado más caro de Japón, con unos 7 millones de dólares de presupuesto de la época. Dinero que aprovecharon muy bien visto el resultado, aún hoy la animación sigue siendo excepcional, los fondos de esos que te quedas con la boca abierta del nivel de detalle al que llegan, y el diseño de personajes y los diseños mecánicos están sumamente cuidados y tienen la marca que Otomo ha sabido imprimir en todas sus obras, y que en Akira llegaron a su máxima expresión.

Lo que comenzó siendo una historia pensada para adolescentes fue creciendo de tal manera que se convirtió en una obra monumental y paradigmática del cómic y el cine para adultos (que no porno, por cierto -lo digo por esa asociación que se tiene “cine adulto”=”porno”-), una obra que a día de hoy sigue ejerciendo influencia y de la cual Hollywood prepara una versión con actores de carne y hueso y Neo-Nueva York como ciudad donde transcurran los acontecimientos.

Es cierto que el desenlace está un tanto embrollado, que la última media hora se vuelve demasiado abstracta, pero aún dicha parte tiene una gran capacidad de sorprender, es capaz de causar fascinación en el espectador aunque éste no se entere de lo que está pasando. El final no ensombrece para nada el resto del metraje, quedando en conjunto una obra maestra de la animación, un film de imprescindible visionado para todo aquel que ame el cine fantástico.


LO MEJOR:
-La animación, los fondos, los diseños mecánicos, el diseño de personajes, la historia, la dirección de Otomo (que no ha vuelto a realizar un film animado de tanta calidad)...
-La moto de Kaneda.
-Que Selecta organizara un ciclo de de animación japonesa y nos permitiera ver magníficas películas en pantalla grande con calidad digital.

LO PEOR:
-Yo ya le he cogido el gustillo, pero la última media hora es indescifrable, sobre todo si no te has leído el manga.

¿Quién debería verla?
Si te gusta el cine de animación, si te gusta la ciencia ficción.

¿Y quién no?
La última parte de esta película es bastante rayante, así que si te rayas con facilidad...

Una recomendación:
Cuando se realizó la película el manga llevaba apenas dos tomos, y en total consta de seis tomos muy gruesos que suman unas, más o menos, dos mil páginas, o sea, leeros el manga.

En imagen real:
Hollywood lleva años con el proyecto de una película de imagen real basándose en el cómic, parece que la cosa va ahora en serio y en 2012 tendremos (en principio) una adaptación dirigida por al menos uno de los hermanos Hughes, los que nos trajeron el impecable panfleto cristianizador El libro de Eli. Keanu Reeves dijo hace poco que no a la adaptación y el director parece que también ha caído (como ya lo hizo Stephen Norrington), así que el proyecto está parado otra vez. EDITADO (15/07/11): Acaba de saltar la noticia que el catalán, afincado en Hollywood, Jaume Collet-Serra será el nuevo director.

08 julio 2011

Dos Coronas, de Susana Eevee

Hoy me siento valiente, así que no hay mejor momento para ponerse la cota de malla y blandir una buena pluma virtual para intentar llevar a cabo todo un desafío, algo que hasta la fecha sólo he realizado en pequeñas dosis en Efímeros Pensamientos con mayor o menor suerte: reseñar una novela. A ver qué me sale.

El libro con el que me sumerjo en la odisea literaria es uno de los que me hice del Grupo Ajec y que informé en su momento, una novela de fantasía y aventuras, violenta y con un personaje principal que no es precisamente un cachito de pan.

El relato se centra en Soota, un joven impetuoso y temerario que no guarda recuerdos de su más tierna infancia, un día tiene un encuentro que le hace atisbar parte de su pasado, trastocándole por completo al ser consciente de que tiene la sangre del enemigo en sus venas. A partir de dicho momento los acontecimientos le arrastrarán a tomar decisiones desesperadas para descubrir por completo su pasado y así poder forjar su futuro.

Susana Eevee, viguesa de nacimiento, es la autora de esta historia en lo que supone su debut literario, y con el cual está cosechando buenas críticas y ventas. Por lo que a mí respecta he disfrutado con su lectura, aunque es cierto que tengo unos cuantos peros.

La autora.
Se nota que es su primera novela (publicada al menos), sobre todo en los primeros capítulos se percata uno de ello, y lo que es a mí tardé un poco en acostumbrarme a algunos detalles que me tienen dicho que evite. Esos “detalles” de los que hablo son los adjetivos delante del sustantivo, es un recurso del que la autora (que seguro que tiene mucha más idea de literatura que yo) abusa según mi punto de vista, ya que choca y hace que pierda fuerza el texto, cuando cambiar el orden en ocasiones particulares sí que le puede dar un mayor vigor. No obstante, no fue por esta sola razón por lo que no conseguí sumergirme en el relato en los primeros compases, y esto creo que es algo más grave, ya que hay pasajes que simplemente no me resultaron creíbles. No me creo esa especie de epifanía que sufre Soota (en la página 17) cuando otro personaje, Fiendus, le afirma algo sobre su pasado, y no sólo eso, sino la posterior relación con Fiendus, así como la reacción de éste cuando el primero afirma que ha de marcharse. A mí al menos me parece de lo más lógico que lo hiciera, dado que si no apareciera por su campamento lo “normal” sería que mandaran a otros en su busca, sin embargo Fiendus ni parece que se le pase por la cabeza tal posibilidad.

Superados estos primeros escollos, lo cierto es que la historia se convierte en una muy agradable y amena lectura donde hay mucha aventura, peleas y batallas muy bien narradas, sexo y unos personajes interesantes (salvo por esos problemillas de credibilidad de las actitudes de los mencionados Fiendus y Soota), conformando un variopinto elenco con más de uno al que se le coge cariño (Río y Emet, por ejemplo).

En definitiva, Dos Coronas es una lectura que va de menos a más, que tiene momentos de tensión, pasión y también emotivos, cuyo personaje principal es capaz de actuar de forma tierna para después hacerlo de forma despiadada, y que transcurre en un mundo oscuro y violento que Susana ha sabido plasmar sabiamente. Una lectura recomendada para los amantes de la fantasía medieval adulta.
 

LO MEJOR:

-Las peleas y batallas están muy bien descritas.
-La lectura es ágil y muy amena.
-Que el punto de vista sea más bien realista y crudo.
-La edición, la portada es muy bonita. Ajec está realizando un gran trabajo con la colección Excalibur, casi todas las obras publicadas en dicha línea llaman poderosamente la atención al instante.

LO PEOR:
-”Si me hechan en falta (...)”, esta frase me hizo mucho daño. También hay alguna pequeña falta de ortografía a lo largo del texto, pero sin mucha importancia.
-No me acabé de creer la reacción inicial de Soota al recuperar los primeros recuerdos, así como la actitud y la relación con el abuelo (y también esa búsqueda repentina del último). No veo que Soota necesitara recordar su infancia...

04 julio 2011

Transformers: El Lado Oscuro de la Luna

He aquí el sueño de todo hombre de pro.
Recuerdo que tras la decepción de Transformers no me apetecía nada ver Transformers: La Venganza de los Caídos, pero, como me suele ocurrir, acabé haciéndolo, aunque para mí sorpresa, después de un comienzo que no apuntaba maneras, terminó por resultarme tremendamente divertida. Fue ello lo que hizo que para mí Transformers: El Lado Oscuro de la Luna (Transformers: Dark of the Moon, 2011), fuese un acontecimiento cinematográfico que no me podía perder.

La cosa comienza desvelándonos los verdaderos motivos por los cuales los estadounidenses pisaron la Luna. Años antes del alunizaje detectaron que un objeto volador no identificado había caído en el satélite por lo que iniciaron una dura carrera espacial para llegar antes que los soviéticos y así comprobar in situ el OVNI. Ya en la actualidad, los Autobots trabajan para el gobierno (de los Estados Juntitos, claro), mientras que Sam Witwicky busca trabajo como un poseso mientras la nueva pedazo de novia que se ha buscado (o más bien se ha encontrado) le mantiene; no obstante el chaval se siente poco valorado, puesto ya que ha salvado el mundo en un par de ocasiones piensa que aparte de una medalla se merece una mayor gratitud por parte de su gobierno, y más cuando comienzan a hacer acto de presencia, otra vez, los Decepticons, matando a reputados científicos no se sabe por qué.

Si le buscamos calificativos a esta tercera entrega de la saga robótica se le puede encontrar muchos, aunque quizá el que mejor le venga sea “espectacular estruendo”. Porque sí, indudablemente Transformers: El Lado Oscuro de la Luna vuelve a ofrecer mucho espectáculo y mucho ruido, que al fin y al cabo es lo que viene ofreciendo la franquicia desde sus inicios, si bien en esta ocasión intentan dar, lógicamente, aún más. ¿Lo consiguen? Yo aún lo estoy pensando.

Lo que no hay que negar es que tiene capacidad de dejarte con la boca abierta en muchas de sus secuencias, la batalla final por ejemplo es realmente abrumadora, pero incluso así yo me esperaba algo más, o quizá es que ya he perdido cierta capacidad de sorpresa con respecto a la saga, o que los escenarios donde se desarrolla la lucha no me sugestionaron tanto como los pirámides egipcias, o es que no tenía una tarde impresionable...

¿Qué pensará el alcalde de Valladolid al ver esos morritos?
La que también me ha dejado babeando ha sido la sustituta de Megan Fox, Rosie Huntington-Whiteley, en cada plano que salía la modelo de lencería femenina y en sus ratos libres actriz (esta es su primera peli) no podía dejar de mirarla, porque no hay que negar que Michael Bay tiene buen gusto para las mozas, y ésta está muy buena, e incluso se podría decir que actúa (cuando no habla sobre todo). Por supuesto Shia LaBeouf continúa siendo Sam Witwicky, y el resto del elenco sigue estando y se le añade nada más y nada menos que John Malkovich (El intercambio) en un histriónico papel,  Frances McDormand (Sangre fácil) y el galán Patrick Dempsey, con un personaje ligeramente diferente al que le hizo famoso en Anatomía de Grey.

Por cierto, la curiosidad (y el horario) me pudo, y a pesar de mis reticencias la vi en una sala 3D, y eso que me prometí en su día no verla en dicho formato. No obstante, hay que decir que Michael Bay me ha sorprendido notablemente, puesto que se le nota muy contenido en comparación a otras ocasiones en lo que respecta a los movimientos de cámara y los planos de milisegundos. Aquí la cámara se mueve con fluidez pero sin el nerviosismo típico del director de La Roca y no hay planos tan efímeros, por lo que uno no se marea durante el visionado del film y encima te deja apreciar mejor las tres dimensiones estereoscópicas, que aunque a lo largo del filme no es igual de palpable en todas sus secuencias (o sea, que no es que se note mucho la tridimensionalidad) hay que afirmar que si hay momentos muy espectaculares (en una ocasión hasta cerré los ojos, creyéndome que me iba a impactar un rayo láser), sobre todo en la larga batalla final y en el pequeño prólogo. Por cierto, la película en parte ha sido rodada con cámaras 3D de James Cameron y también tiene metraje (quién sabe si la mayoría) que convirtieron al estereoscópico en postproducción. Eso sí, pienso que no hace falta verla en el mencionado formato para gozar más, es igual de disfrutable en una sala convencional y/o digital (de hecho, lo más seguro es que se disfrute más en estas últimas, sobre todo porque no se tiene que rascar uno tanto el bolsillo). Yo, por lo pronto, me he hecho la promesa de que no voy a ver más películas en tres dimensiones hasta que se estrene Tintín y el secreto del unicornio, ¿lo cumpliré? (Se aceptan apuestas.)

En conclusión, Transformers: El Lado Oscuro de la Luna vuelve a ofrecer un espectáculo repleto de batallas y efectos especiales a porrillo, con una historia algo más trabajada que en las entregas precedentes pero sin pasarse, y un reparto con novedades interesantes. Si te gustaron las anteriores seguro que con esta te lo pasas igual de bien.


LO MEJOR:
-Los efectos especiales y de sonido, ciertamente impresionantes.
-Rosie Huntington-Whiteley. Esta moza está para mojar pan.
-La pelea/persecución en la autopista y la batalla final. Aunque...

LO PEOR:
-El guión, aunque más trabajado, viene a ser igual de absurdo que la primera y segunda parte, aunque tampoco hay que pedirle peras al olmo.
-La persecución/pelea en la autopista lo cierto es que me sonaba un poco, tuve en ciertos planos sensación de déjà vu, y con razón.
-Hubiese estado bien una lucha entre Megan Fox y Rosie Huntington-Whiteley.

¿Quién debería verla?
¿Te gustaron las dos primeras partes? Si la respuesta es afirmativa no hay nada más que hablar.

¿Y quién no?
Lee la pregunta anterior.

Nota importante:
A pesar de que (o más bien precisamente por ello) para ilustrar la entrada sólo he puesto fotos de Rosie Huntington-Whiteley, he de informar que en la película también salen robots.

30 junio 2011

Hanna

Joven. Dulce. Inocente. Letal. Así reza la promoción de Hanna (ídem, 2011), film que quería ver pero a la par dudaba si hacerlo, no obstante los nombres de Joe Wright y Saoirse Ronan me hicieron decidirme por la primera opción.

Hanna vive con su padre Erik en mitad de un bosque helado. Por motivos que no sabemos este último la somete a un intenso entrenamiento.

El párrafo anterior contiene una sinopsis muy simplista de la película, simplista porque si cuento más puede haber destripe, y simplista porque si bien nos encontramos ante un thriller de acción no es, como puede parecer, convencional, puesto que se centra más en los personajes (muy especialmente en Hanna) que en la acción en sí. Y no es que le falte de esta última, ya que tiene escenas de verdadera acción y emoción, escenas donde la joven Saoirse Ronan muestra la misma solvencia que en los momentos de puro sosiego, demostrando una vez más que se puede actuar incluso durante las peleas, cosa que no pocos intérpretes olvidan.

En las primeras líneas indicaba que el hecho por el que finalmente me había decantado por ver Hanna eran los nombres de Joe Wright y Saoirse Ronan. El primero es el realizador del filme y del cual sólo he visto hasta la fecha uno de sus trabajos, Expiación, pero con el cual me dejó maravillado; actualmente está preparando una nueva versión del clásico de Tolstoi Ana Karenina. Y la segunda es la actriz que fue nominada al Oscar en el mencionado largometraje del primero, donde realizó un papel sobresaliente junto con James McAvoy y Keira Knightley, además también ha trabajado a las órdenes de Peter Weir en la conmovedora Camino a la libertad y de Peter Jackson en The lovely bones. Una vez más ambos demuestran su talento con este filme, el primero intentando hacer ver que además de películas de época (también dirigió Orgullo y prejuicio) sabe hacer otro tipo de obras, y como el primer intento no tuvo una gran aceptación a pesar de los actores protagónicos, el segundo parece que, al menos por una parte de la crítica, ha obtenido reacciones positivas; y la segunda es que es una actriz hasta la médula, todo un portento que espero siga trabajando como hasta ahora, porque con el personaje de Hanna lo que es a mí me ha vuelto a conquistar (y pensar que en 2012 la podré ver actuar junto con Gemma Arterton en un film de Neil Jordan).

Sería injusto hablar del talento de Ronan y Wright y no mencionar otros nombres que también realizan un excelente trabajo. Comenzando por Eric Bana (Munich, Star Trek), el cual da vida al padre de Hanna; continuando con una gran Cate Blanchett (El curioso caso de Benjamin Button, El señor de los anillos), en un papel que me recuerda ligeramente (supongo que por eso del peinado) al que realizó en Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal; y prosiguiendo con Jessica Barden, una chica que le viene muy bien los papeles de jovencita descarada (como ya hizo en Tamara Drewe); así como Olivia Williams (An Education, El sexto sentido) en plena y esplendorosa madurez; entre otros, donde además hay varios nombres españoles, puesto que algunas de las localizaciones del film están en España. Habría que sumar a la lista a The Chemical Brothers, quienes ponen la banda sonora a las imágenes, y lo cierto es que encaja a la perfección.

Hanna es una cinta de suspense atípica, en ocasiones casi experimental, mezcla momentos poéticos y de pura calma con otros de violencia, un sentido del humor muy curioso y un poco de drama, todo ello aderezado como ya he comentado con la música de The Chemical Brothers y el excelente trabajo actoral y de dirección (y referencias constantes a los cuentos de los hermanos Grimm). Un film que merece la pena ver.


LO MEJOR:
-El reparto en general, y Saoirse Ronan, Jessica Barden y Cate Blanchett en particular.
-El sentido del humor y las escenas de acción. Tiene una gran capacidad de divertir.
-La dirección de Wright, de nuevo demuestra su talento, con plano secuencia incluido.

LO PEOR:
-Que pase casi desapercibida entre la cartelera.
-Respecto al porqué de salir de la manera que salen del bosque me quedo con una pregunta (y dos posibles autorespuestas).

¿Quién debería verla?
Si buscas un film de suspense con un toque diferente.

¿Y quién no?
Tiene secuencias de acción muy logradas, no obstante la historia se centra en los personajes, por lo que quizá quien espere muchos tiros no acabe satisfecho.

Leer critica Hanna en Muchocine.net

29 junio 2011

Novedades en el blog

Muy buenas, amados lectores.

Raramente suelo dirigirme a vosotros así directamente, las veces que lo he hecho básicamente ha sido para indicar que iba a desaparecer una temporada, instigaros para que comentarais más, u otros asuntos sin importancia.

Como habréis comprobado llevo un par de semanitas en las cuales estoy introduciendo diferentes cambios en el blog. He personalizado el fondo, he cambiado la cabecera y ahora, por aclamación popular, hago otro añadido que espero recibáis con alegría y jolgorio, ¿que qué es? Pos ahora os lo explico sucintamente.

Si miráis un poco para arriba (sin saliros del monitor, claro), veréis que hay como unas pestañitas donde pone "Página principal", "Cine Imagen Real", "Cine Animación" y "Tebeos". Pues bien, la primera es donde estáis actualmente, y las otras tres son índices, cada uno dedicado al tema que lleva su nombre. En dichos índices podréis encontrar, ordenados alfabéticamente, los enlaces a todas las reseñas que he realizado de películas de imagen real, de animación (incluyendo el anime, por supuesto) y por último las reseñas de cómics (incluído manga, por supuesto), para que así podáis encontrar lo que buscáis sin tener que cansaros los dedos tecleando en el buscador del menú de la derecha.

¿Y aquí ha acabado todo? Hum, yo pienso que no, lo cierto es que estoy dándoles vueltas a la mollera sobre una cosa, pero bueno, si al final me decido ya os percataréis.

Y ya que estamos, ¿qué os han parecido los cambios? ¿Os gusta el fondo y la nueva cabecera? ¿Veis útiles los índices? ¿El blog sigue siendo tan malo como siempre? Sea cual sea vuestra opinión, bienvenida será, así que ya os quiero ver escribir comentarios al respecto.

Saludos afectuosos
Neovallense (un genio)

26 junio 2011

X-Men: Primera generación

Bryan Singer abrió la veda de las adaptaciones de los cómics de superhéroes con el éxito de público y crítica de X-Men, película que lo que es a mí no me gustó mucho (creo que debería darle un revisionado a ver si cambio de opinión) pero cuya secuela me entusiasmó por completo, y su tercera parte, dirigida por Brett Ratner, me entretuvo de principio a fin; y ahora nos ha llegado de la mano de Matthew Vaughn (Kick-Ass, Stardust) la precuela o quizá reinicio de la saga, X-Men: Primera generación (X-Men: First Class, 2011).

Como se puede deducir por el título, X-Men: Primera generación narra los inicios de la Patrulla X, cómo se formaron y los motivos de ello, sus primeras luchas y también su cisma por dos visiones diametralmente opuestas: la convivencia pacífica con la sociedad humana, o la supremacía sobre éstos. Y, básicamente, ése es el fondo del filme, como también de los cómics, la difícil convivencia entre personas, en este caso mutantes y humanos, los primeros llevan escondidos muchos años, sintiéndose diferentes al resto ocultan sus habilidades por temor al rechazo, mientras que los segundos siguen su existencia ignorantes, y cuando dejan de serlo su actitud puede no ser la más tolerante, porque el ser humano teme a los que no son iguales a ellos.

Después de tres películas y un mediocre spin-off le poníamos cara  automáticamente a muchos de los personajes de la Patrulla X, especialmente a Charles Xavier, al pensar en el Profesor X siempre venía a mí mente la imagen de Patrick Stewart (Star Trek: Némesis, Excalibur), así como hacerlo en Magneto se me aparecía Gandalf..., digo, Ian McKellen (El código Da Vinci); X-Men: Primera generación puede que haga cambiar dichos rostros, ya que el trabajo de James McAvoy (Wanted, Expiación) como Charles Xavier y de Michael Fassbender (Centurión) como Magneto es magnífico, hay momentos entre ambos que son mágicos (como la escena donde el primero le pide al segundo que mueva una pedazo de antena).

Acompañándoles hay un larga lista, primero el malo, que es Kevin Bacon (Mystic River, Super), al cual me sorprendió verlo y escucharlo hablar alemán en una de las secuencias iniciales, su personaje es megalomaníaco además de sumamente cruel; la guapa, talentosa y en ascenso Jennifer Lawrence (El castor) encarna otro personaje conocido, Mística, al que dio vida en la primera trilogía la exhuberante Rebecca Romijn-Stamos (Femme Fatale), al principio no la veía como la versión juvenil de la chica azul, pero poco a poco me ha convencido de que le pega, además su voz (en versión original) es de esas que captan la atención (la pongo casi al mismo nivel que la de Liv Tyler); mientras que Nicholas Hoult (Un hombre soltero) es Bestía, cuando en la tercera entrega de la franquicia lo fue el gran Kelsey Grammer (Frasier); January Jones (Mad Men) es la otra telépata de la cinta, Emma Frost, cuyas curvas y sonrisa dan cierto mareo; mientras que el papel de humana más relevante es el de Rose Byrne (Insidious), la descubridora de que existen mutantes con superpoderes; también hay que señalar la participación del español Alex González (Rabia) como un mutante con la capacidad de crear tornados, y de Michael Ironside en un pequeño papel de capitán de navío. Y hay más intérpretes, pero prefiero no seguir para no causar más sopor tras esta interminable retahíla de nombres.

En fin, que Matthew Vaughn firma un filme muy divertido, manteniéndonos atrapados de principio a fin en las aventuras del inexperto grupo de mutantes, si bien no estamos hablando de una película perfecta, teniendo alguna incongruencia con las que ya hemos visto, o ciertos momentos con efectos especiales no excesivamente conseguidos, lo cierto es que se le perdona porque en términos generales estamos ante una magnífica manera de comenzar desde cero la Patrulla X. Por mi parte, esperaré pacientemente la siguiente entrega.


LO MEJOR:
-El reparto, sobre todo James McAvoy y Michael Fassbender.
-Una buena historia dirigida por un buen director.
-El cameo de Hugh Jackman.

LO PEOR:
-En algunas secuencias los efectos especiales me han recordado a los Power Rangers, aunque en general rayan un buen nivel.
-La (anti)heroína alada.

¿Quién debería verla?
Si te gustan los superhéroes y el buen cine de acción y aventuras.

22 junio 2011

Joker, de Kaoru Okino

Zenyphos es un elfo poco avispado que, al contrario que el resto de su raza, es incapaz de usar la magia. Un buen día, cuando estaba buscando pociones por una ciudad, se entera de que ésta está siendo atacada por un malvado brujo que se cobija en un castillo, por lo que decide acabar con él. Por el camino se topará con Joker, un curioso juglar que parece saber cómo llegar al castillo.

Nos encontramos ante otro trabajo de la nueva hornada de autores nacionales de cómics estilo manga, y, como la mayoría de estos, se trata también de una fémina, Fátima, alias Kaoru Okino. Joker es su primer trabajo publicado, aunque también ha participado en diversos fanzines (gran cantera la de los fanzines, sí señor).

Ciertamente, y a pesar de ser su primera obra, en lo que se refiere al dibujo, hay que afirmar que está muy currado. Obviamente aún tiene que evolucionar hasta asentarse, no todas las viñetas le salen igual de bien, en ocasiones la “puesta en escena” es mejorable, pero en líneas generales es más que correcto, desde el diseño de los personajes hasta el entorno por el que se mueven los mismos. También hay que señalar que más de una viñeta (y algún secundario, como Tomba) me evoca a Eichiro Oda y su One Piece; cosa que no tiene nada de malo, o si no que se lo pregunten a Hiro Mashima.

En lo que se refiere a la historia, nos encontramos con un shonen aventurero-humorístico, donde el humor lo pone, fundamentalmente, Zenyphos, el protagonista principal, que no es un elfo nada convencional y encima con pocas luces e impulsivo, cosa que le lleva a meterse en situaciones peliagudas. La autora muestra desde un primer momento sus bazas, y juega con ellas a medida que avanza la historia, regalándonos de vez en cuando momentos muy divertidos. Lo que menos logrado le ha quedado es la parte final, y no es que aburra, sino que el cambio tan veloz del malo no me resultó convincente, sobre todo porque es algo que ya he visto en muchos mangas, y aquí acaece un tanto precipitadamente; no obstante, no estropea el conjunto.

La edición, al igual que Mala Estrella, ha corrido a cargo de Ediciones Babylon, y como la mencionada obra su formato es rústica sin sobrecubiertas pero con solapas, el papel y la impresión son buenos; el número de páginas totales ronda las 190, de las cuales 181 pertenecen a la historieta principal, una a comentarios de la autora, 2 a tiras cómicas, otras 2 al índice y presentación, y 4 más para publicidad y otros menesteres. Como curiosidad (por eso de que es producto de la tierra), indicar que se ha publicado en sentido de lectura oriental. Su precio es de 7 euros, pero se puede conseguir más barato adquiriéndolo junto con el mencionado manga de Henar Torinos.

Así pues Joker es un tebeo muy entretenido, una lectura ligera que no te deja una gran mella, pero que al menos no te hace sentir timado; al acabar se queda uno satisfecho con la compra. Desde luego Kaoru Okino, si se esfuerza, aún puede divertirnos con más historias y personajes extravagantes, cosa que espero haga.


LO MEJOR:
-El dibujo, muy llamativo y trabajado desde la primera hasta la última página.
-La historia es simpática y entretiene.

LO PEOR:
-La parte final, incluida la conversión del malo, no me terminó de convencer por apresurada.
-Algunas viñetas no están tan logradas como otras.

Y he aquí la dedicatoria que me hizo la autora en la IV Japan Weekend:

18 junio 2011

El castor

Jodie Foster, la maravillosa Clarice de El silencio de los corderos y la pequeña Iris de Taxi driver, dirige el que es su tercer largometraje y, de paso, se vuelve a reunir delante de las cámaras con Mel Gibson (Braveheart, Al límite) tras el western cómico Maverick. En esta ocasión el salvaje oeste les queda lejos ya que nos encontramos en la época actual, donde un matrimonio está en plena crisis debido a la depresión en la que lleva sumido el marido, Walter, desde hace años, hasta que un día se encuentra un marioneta con forma de castor con el que, como escapatoria de su situación, creará una especie de alter ego que le empujará a salir de la apatía. Aunque claro, todo tiene su precio.

Cuando vi por primera vez el tráiler de El castor (The Beaver, 2011) pensé que ya quedaban pocas cosas por inventar, eso, y que era un trabajo cuanto menos original y arriesgado; a todo ello había que sumarle que su protagonista es uno de los actores y directores que más admiro, por lo que no tardé en apuntármela para verla en cuanto se estrenara. Y unos pocos días después de su estreno, la misma semana donde sufrí con el visionado de la última de Piratas del Caribe, fui raudo a una sala en versión original (muy importante verla en V.O.S.) y salí de la misma con una agradable sensación y ganas de pensar sobre la vida.

Porque al fin y al cabo, de lo que va El castor es sobre eso, sobre la vida, sobre cómo nos enfrentamos a ella (o, como el protagonista de esta película, huimos de ella), nos escondemos tras una máscara de aparente felicidad, pero que en el fondo buena parte de nosotros sólo arrastra insatisfacciones y pesares que nos guardamos muy adentro; pero puede llegar el momento que, como a Walter Black, se rompa la caja donde metemos todo y la amargura nos invada por completo. En el caso que nos ocupa halla una escapatoria a través de un personaje ficticio que lo aleja de algún  modo de la realidad y por lo tanto de posibles “daños”, pero, como todo, a medida que avanza la trama se ve lo que le puede costar.

Acompañando a un magnífico Mel Gibson (y al castor), está por supuesto la mencionada Jodie Foster, a la que pronto veremos en una peli de Roman Polanski; también la guapísima Jennifer Lawrence, jovencísima actriz que se come la pantalla ella solita, y que triunfó hace bien poco con otro film independiente como es Winter's Bone y que ahora mismito está triunfando con la nueva de X-Men; y como hijos del matrimonio está Anton Yelchin, al que puede que recordéis por las nada indies Terminator Salvation y Star Trek, y el niño pequeño es Zachary Booth, que a pesar de que no destaca tampoco lo hace nada mal.

El castor es una cinta que te deja grandes sensaciones. Es un drama con mucho humor y mucha reflexión, con buenas interpretaciones, un guión muy bien llevado a cabo y una dirección notable. Una recomendable elección dentro de la saturada cartelera.


LO MEJOR:
-El reparto, encabezado por un gran Mel Gibson y seguido por Jodie Foster, Jennifer Lawrence y Anton Yelchin.
-Que a pesar de los problemas (ya se sabe, las polémicas de Gibson) se haya estrenado.
-El sentido del humor.

LO PEOR:

-La insonorización de los cines Yelmo Ideal (o al menos de su sala 7).

¿Quién debería verla?
Si quieres ver una película peculiar y diferente, que te deja al finalizar una gran sensación, pensando.

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14 junio 2011

Piratas del Caribe: En mareas misteriosas

En esta cuarta parte de la saga pirata, Jack Sparrow compite por alcanzar la fuente de la juventud contra los españoles, el capitán Barbossa, una antigua novia y Barbanegra, el pirata al que temen los piratas. Para llegar hasta su objetivo tendrá que superar múltiples dificultades, así como hacerse con una sirena de carne y hueso.

Esta es, sin entrar en muchos detalles y por lo tanto sin destripe alguno, la sinopsis de Piratas del Caribe: En mareas misteriosas (Pirates of the Caribbean: On Stranger Tides, 2011), cuarta entrega (repito) de la saga basada en la atracción de Disneyworld y cuyo guión (escrito de nuevo por Ted Elliot y Terry Rossio) a su vez se inspira en la novela En costas extrañas de Tim Powers (editada en España por Gigamesh). Lo que sí cambia en esta secuela es su director, Gore Verbinski (el que nos trajo hace poco la muy divertida Rango) pasa el testigo a Rob Marshall, el premiado director de Chicago y Nine.

Más que menos todos nos hemos divertido con la trilogía de Piratas del Caribe, la primera parte era un film de aventuras muy divertido con la única pega que tenía alguna que otra secuencia alargada en exceso; la segunda era un derroche en su diseño de producción y ambientación, todo mucho más oscuro pero conservando muy bien el sentido de la aventura de La Maldición de la Perla Negra (y también pecaba de tener alguna escena demasiado larga); y la tercera, si bien se perdía un poco al mantener tantas líneas argumentales abiertas, tenía más de un momento impactante y lo que es a mí me divirtió de principio a fin. Como era de esperar, y viendo que la gallina engordaba muy bien, Jerry Bruckheimer, productor de blockbuster tales como La búsqueda, Dos policías rebeldes o La Roca, no perdió la oportunidad de cebarla más y crear otra secuela, con el aditivo además de estar rodada (o eso dicen) con las famosas cámaras estereoscópicas de James Cameron y su socio en esto de las tres dimensiones. El resultado es, según mi punto de vista, la película más floja de la saga.

Los motivos por los que considero En Mareas Misteriosas como la peor de las secuelas son unos cuantos; entre ellos que no aporta nada nuevo a lo visto anteriormente, lo intenta, pero al final no deja de ser un cúmulo de situaciones que acaban por ser resueltas de la misma manera que siempre, careciendo en demasiadas ocasiones de verosimilitud (cosa que se puede perdonar en muchos momentos, pero no en todos). Luego tenemos la cuestión del malo de la película, Barbanegra, interpretado por un actor de carácter como es Ian McShane (Deadwood), pero aunque el hombre se esfuerza lo que es a mí no me ha hecho ver el porqué de que sea un pirata temido por los propios piratas, más bien me ha recordado a un felino amaestrado, o sea, que poco tiene de temible, cosa que no achaco al actor sino al guión, que baja muchos enteros respecto a los precedentes y que por lo tanto clama que en futuribles entregas entre sangre nueva en dichas lides. Aparte también se echan en falta personajes secundarios (o terciarios) que se hagan querer, como la pareja de piratas graciosos de las tres entregas precedentes, ya que los que hay no es que tengan mucha fuerza, y encima otros viejos conocidos como Barbossa hay instantes en los que dan pena, con lo buen malo que era en la primera parte.

Sin embargo, y sin que sirva de precedente, y aunque muchos digan lo contrario, Penélope Cruz (Volver, Vicky Cristina Barcelona) es la mejor de las nuevas incorporaciones al reparto, y lo dice alguien que no es un gran defensor de la actriz, pero hay que intentar quitarse el velo que tenemos la mayoría de los españoles y ser medianamente objetivos, y objetivamente Pe hace un buen trabajo, con las limitaciones que impone el guión. Pero no es la única española presente en la cinta, ya que en ella aparece también Óscar Jaenada (La herencia Valdemar), Juan Carlos Vellido (Che: Guerilla) y la hermosa y con un gran futuro por delante Astrid Berges-Frisbey (Bruc. El desafío), por lo que En Mareas Misteriosas tiene cierto sabor hispano. Obviamente Johnny Depp (El imaginario del Doctor Parnassus, Dead Man) sigue haciendo de las suyas como Jack Sparrow, aunque ha perdido chispa, todo sea dicho; Geoffrey Rush (El discurso del rey) continua siendo Barbossa, y también ha perdido mucho; y (por suerte) Will Turner (alias Orlando Bloom) no hace acto de presencia, al igual que Elizabeth Swann (Kiera Knightley), aunque ésta no me hubiese importado que apareciera.

Por otra parte, como suele ser habitual en algunas de las cintas que estoy viendo en cines estas últimas semanas, dudaba si verla en 3D o en sala convencional, ya que había leído tanto cosas buenas como malas sobre ello. Finalmente me decanté por verla en 3D estereoscópico por eso de que no me salía muy caro, y la verdad de las verdades es que no entiendo cómo pueden decir algunos que las tres dimensiones están conseguidas en esta película. Básicamente es un timo, ya que salvo algunos planos donde sobresale alguna espada no se le saca ningún jugo a este formato, ni se nota en una mayor profundidad de campo ni leches, por lo que recomiendo que el que tenga dudas (o incluso el que no) que se olvide de pagar un dinero extra y mejor lo aproveche para otra cosa, porque verdaderamente no merece la pena verla en 3D (lo más en tres dimensiones que hay en esta película son los créditos finales).

En fin, que Piratas del Caribe: En mareas misteriosas es, por desgracia, una película de aventuras bastante mediocre. Entretiene, pero salvo en una escena o dos (exactamente la de las sirenas y otra en la que interviene una sirena y un religioso) no me causó emoción. Es eso último lo que le falta, y mucho, al film de Rob Marshall, emoción, mucha emoción, mayor intensidad, menos escenas prefabricadas y más frescura y humor. Una pena.


LO MEJOR:
-La escena de las sirenas.
-La española Astrid Berges-Frisbey, aunque sea sólo por su belleza (que no sólo es por eso); y Penélope Cruz, con diferencia la mejor nueva incorporación.
-El cameo de Judi Dench.

LO PEOR:
-Barbanegra es una mierda de malo, ¿el pirata al que temen los piratas? ¡Eso no se lo cree nadie! No impone, vamos.
-El 3D en esta película es un timo, comprobado que se puede ver casi igual de bien sin gafas que con gafas.
-Los zombis, tanta publicidad que le dieron para la poca cosa que son.

¿Quién debería verla?
Los seguidores incondicionales de la franquicia.

¿Y quién no?

Si buscas un divertimento tan fresco como los filmes precedentes.

No olvidéis:
Como en las tres anteriores, al finalizar los créditos hay una breve pero divertida secuencia, así que recomiendo paciencia, que no salgáis corriendo de la sala.

Nueva trilogía:
Al menos esa es la intención de Jerry Bruckheimer, productor de la saga, quien parece que ya ha encargado el libreto de la quinta parte.

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08 junio 2011

Insidious

Gracias a la tecnología moderna (al Twitter, vamos) conseguí una entrada para un pase especial de Insidious (ídem, 2010). El pase en cuestión, que organizó Aurum, tenía de especial que grababan nuestras reacciones mientras veíamos la película para posteriormente usarlo en la promoción (como ya han hecho con otras películas de género). Lo cierto es que la experiencia me gustó, y si bien desconozco si voy a poder ver cómo salto o hago gestos de espanto por la red de redes o la caja tonta, me quedo con el hecho de que me lo pasé muy bien.

El relato comienza con un inquietante prólogo y unos créditos de inicio que dan cierto yuyu, para luego trasladarnos a la nueva casa (todavía con las cajas de la mudanza por el suelo) de la típica familia feliz americana (el matrimonio formado por Josh y Renai Lambert, interpretados Patrick Wilson -Watchmen- y Rose Byrne -Troya-, respectivamente), obviamente pronto comenzarán a pasar cosas extrañas, y más a raíz de un accidente que sufre uno de los tres retoños.

Veo pocas películas de terror en cines, salvo en eventos como la Muestra Syfy son contadas las ocasiones en las que me acerco a una sala (e incluso a un televisor) para ello, quizá sea por eso que la mayoría de las películas que he visto de dicho género no me han causado especial inquietud, algún sobresalto si acaso, pero nada más. Insidious es uno de los pocos filmes que sí me han tenido en vilo gran parte de su metraje, hacía ya tiempo que no pegaba tantos saltos en una butaca, o sea, que la cinta del director de Saw consigue asustar al espectador (esa primera aparición de un espectro hizo brincar a toda la sala). Bien es cierto que los mayores sustos están logrados a base de golpes de efectos, la clásica combinación de un sonido contundente y una imagen estremecedora, grotesca, en un lugar, como por ejemplo, la habitación de un niño, hace que a cualquiera se le ponga los vellos de punta. Y ahí está uno de los grandes ingredientes para una buena película de miedo: los niños. Son ellos, con su inocencia (o puede que no lo sean tanto), los que suelen establecer contacto con criaturas malignas en numerosos filmes, son los primeros que detectan que algo raro ocurre y cuando los padres se percatan del hecho, por regla general, suele ser demasiado tarde. Así, no hay nada mejor que aprovecharse del sempiterno temor a que les pase algo a las criaturas para sembrar la inquietud entre el público, eso es algo que Wan hace con notable acierto, eso y también la utilización de objetos para generar temor (como el reloj al final del pasillo).

El único pero que le pongo a Insidious es que el último tramo me resultó menos creíble que el resto, cuando la madre enseña las fotos de pequeño al personaje de Patrick Wilson por ejemplo, o la explicación de todo el meollo no me terminó por convencer, no obstante la visita del padre al Lugar Más Lejano me resultó, sin estar al cien por cien lograda, muy inquietante, y el desenlace me satisfizo. Quitando el asunto de la credibilidad nos queda un filme que se disfruta y que merece la pena ver en una sala abarrotada de público, porque gritar en compañía siempre es más divertido.


LO MEJOR:
-A diferencia de muchas de las películas que se autodenominadan “de miedo” esta sí que asusta.
-Hay varias secuencias verdaderamente logradas, sólo por ellas ya merece verla en pantalla grande.
-Aunque es un tanto estridente, la banda sonora (esa música del comienzo).
-No hay ni una gota de sangre, y es que no hace falta ver miembros cercenados para causar terror.

LO PEOR:
-Hacia el último tercio pierde credibilidad.
-Aunque intenta diferenciarse, lo cierto es que sí que es similar a Poltergeist, con la diferencia de que da más miedo.
-El póster (al menos uno de ellos), es muy feo.

¿Quién debería verla?
Si te gusta el cine de terror y más en concreto el que tiene que ver con casas encantadas.

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05 junio 2011

El sicario de Dios

La historia se sitúa en un mundo donde la Iglesia es omnipresente, gobierna con mano férrea y a la vez protege la vida de los habitantes de las grandes urbes, ciudades amuralladas para evitar el ataque de los vampiros, con los que llevan cientos de años luchando. El personaje protagonista es un sacerdote que rompe sus votos para ir en rescate de su sobrina, la cual ha sido raptada por un grupo de vampiros, para ello contará con la ayuda de Hicks, un joven y arrogante sheriff.

Quien realizara la divertida Legión, Scott (Charles) Stewart, vuelve a dirigir al británico Paul Bettany en lo que es la adaptación del manhwa (o cómic coreano) Priest de Hyung Min-Woo (editado en España por Norma Editorial), con un resultado un tanto irregular.

Al comenzar la película, después de un magnífico prólogo animado, no puede uno dejar de pensar en Blade Runner, la ciudad donde se desarrollan los primeros compases de la acción es notablemente parecida a la que recorría Rick Deckard en pos de los Replicantes; posteriormente los escenarios son páramos desérticos que rememoran a filmes como Mad Max 2 o Star Wars, todo ello con secuencias que nos hace acordarnos de Matrix, sobre todo en la parte final, en la que hay una pelea sobre un tren que es (casi) calcada a la que se lleva a cabo en el subterráneo del segundo filme de los Wachowski. Con todo esto quiero decir es que, si bien El sicario de Dios (Priest, 2011) destaca sobre todo por un apartado visual muy cuidado, arrastra consigo demasiadas imágenes que nos suenan. Y no sólo en lo que se refiere a las escenas en sí, sino que la propia historia tira por derroteros un tanto predecibles y pisoteados, por lo que nos hallamos ante un producto que se queda a medio camino de lo que se espera: es entretenido, pero nunca entusiasma ni genera tensión.

Así pues, uno sale de la sala con la sensación de haber visto un filme que podía haber dado más de sí, sobre todo porque el mundo donde se desarrolla tiene muchas posibilidades, y no hablo ya de la ambientación, que me ha gustado a pesar de que sea un batiburrillo de filmes precedentes reconocibles por todo hijo de vecino, o la cuidada puesta en escena, sino que esa sociedad distópica apenas está dibujada y es ahí donde Stewart podría haber hecho un mayor hincapié para sacarle más jugo al mediocre guión escrito por Cory Goodman. Es una pena, pero en este segundo trabajo Scott Stewart ha cometido los mismos errores del final de su primer largometraje.


LO MEJOR:
-La ambientación y la puesta en escena.
-A pesar de ser una conversión (cosa que deduzco por sus créditos), las 3D no le sientan mal.
-Paul Bettany y Christopher Plummer, dos buenos actores que tienen una gran presencia en pantalla.

LO PEOR:
-El guión está falto de fuerza, no engancha.

¿Quién debería verla?
Si gustan de los filmes de acción futurista.


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