Michèle sufre un ataque en casa y es violada. Recoge el destrozo, limpia y actúa como si no hubiera pasado nada. Poco después empieza a recibir mensajes obscenos y amenazadores.
Hacía años que Paul Verhoeven no estrenaba ninguna cinta en pantalla grande (desde El libro negro, allá por el año 2006), así que un servidor se empezaba a preguntar si el hombre se había hecho mayor y retirado voluntariamente del cine, o simplemente no conseguía financiar sus proyectos. Así que, cuando en su momento observé que su nombre estaba en el Festival de Cannes (de 2016), me llevé una grata alegría y la certidumbre de que si llegaba su nuevo trabajo a España iba a verlo sin falta. Lo pensé y lo cumplí.



















