El universo cinematográfico de DC (conocido como Universo Extendido o DCEU) lleva siendo cuestionado desde el estreno de El hombre de acero, aumentando el desasosiego de los aficionados con los estrenos de Batman v. Superman: El amanecer de la justicia y Escuadrón suicida, y eso que ninguna de las cintas fue un fracaso en taquilla, pero sus guiones y un tono demasiado oscuro y serio para algunos han sido puestos en entredicho, no sin cierta razón. Es por ello por lo que Wonder Woman (ídem, 2017) generó suspicacias desde el principio por uno u otro motivo, desde la misma elección de la actriz que la encarnaría (que calló bocas con la citada película donde el hombre de acero y el caballero oscuro se enfrentan) hasta su errática campaña promocional, pero fue estrenarse y arrasar y recibir elogios a cascoporro.
Diana es la hija de la reina de las amazonas, que se ha criado en una paradisíaca isla lejos de la violenta humanidad. Pero si una no va al encuentro del hombre al final el hombre se acaba topando contigo, y eso ocurre cuando un piloto y espía yanqui termina en las aguas de Temiscira, el cual hará saber a Diana la gran guerra que asola el mundo. La idealista princesa decidirá entonces ayudar a la humanidad.

















































